Las esculturas submarinas reflejan su propia experiencia; al respecto comenta: “Tuve muchos cambios desde temprana edad, porque mi familia se mudó de un entorno cultural a otro. De ahí mi fascinación por la forma en que cambian los objetos cuando se alteran los paisajes y el contexto en el que se encuentran”.
Sus esculturas han tenido excelentes críticas, ya que los entendidos han dicho que exploran el arte moderno y el medio ambiente. También las han catalogado de “esperanzadoras”, porque promueven la necesidad de proteger el mundo marino.