
El presidente electo de Estados Unidos, Barack Obama, nombró a la senadora Hillary Rodham Clinton, ex primera dama y esposa del ex presidente estadounidense Bill Clinton, como secretaria de Estado.
El hecho de que Obama ofreciera un puesto clave del gabinete a su ex rival presidencial fue considerado como una unión notable entre ambos y un esfuerzo por sanar las divisones internas que la campaña dejó en el Partido Demócrata.
Algunos demócratas y analistas políticos se preguntan, según informes, si Clinton es demasiado independiente y ambiciosa como para trabajar en el gabinete de su ex rival, pero la duda fue descartada por el equipo de Obama que citó la capacidad de Clinton para reconstruir las relaciones exteriores estadounidenses gracias a su credibilidad y experiencia.

Obama también anunció que el actual secretario de Defensa, Robert Gates, conservará su cargo.
"Estados Unidos debe ser fuerte en casa y en el exterior", dijo Obama en una conferencia de prensa en su oficina de transición en Chicago, Illinois, con lo que puso fin a un mes de especulaciones sobre los miembros de su gabinete.
"Para tener éxito, debemos seguir una nueva estrategia que potencie nuestras fuerzas armadas y diplomacia, nuestra inteligencia y aplicación de la ley, nuestra economía y el poder de nuestro ejemplo moral", dijo el presidente electo que estaba flanqueado por todos los miembros anunciados de su equipo de seguridad nacional.
"Ellos comparten mi pragmatismo sobre el uso del poder y mi sentido de propósito sobre el papel de Estados Unidos como un líder en el mundo", afirmó.

Obama se refirió a su ex rival presidencial Clinton como "una amiga, una colega, una fuente de consejo y como una oponente de campaña" que posee "una inteligencia y fortaleza extraordinarias".
El nombramiento de Clinton para el más alto puesto de la diplomacia, como dijo Obama, es "una señal a amigos y adversarios de la seriedad de mi compromiso para renovar la diplomacia norteamericana y restaurar nuestra alianza".
Reflejando los comentarios de Obama, Clinton dijo en la conferencia de prensa que ella hará de Estados Unidos una nueva fuerza para el cambio positivo y que trabajará con la comunidad global para resolver crisis a través del mundo.
"El pueblo estadounidense ha demandado no solamente una nueva dirección en casa, sino un nuevo esfuerzo para renovar la posición de Estados Unidos en el mundo como una fuerza para el cambio positivo", dijo después de ser nominada.
Gates, el independiente político que fue nominado por el gobierno republicano encabezado por el presidente George W. Bush como jefe de Defensa, se convirtió en el único miembro del actual gabinete que conservará su puesto.
"El se ganó el respeto de los miembros del Congreso en ambas partes del pasillo por su pragmatismo y competencia", dijo Obama acerca de su selección para la Jefatura del Pentágono. "El sabe que necesitamos una estrategia de seguridad nacional sostenible --y eso incluye un consenso bipartito en casa".

En una breve presentación, Gates prometió que cumplirá con sus deberes mientras el país está enfrascado en dos guerras y dijo que se siente honrado "por continuar sirviendo a nuestro país" y "se sentirá honrado de trabajar bajo el presidente electo Obama".
Obama nombró también al retirado general de Marina Jim Jones como su asesor de seguridad nacional de la Casa Blanca y a Susan Rice como la próxima embajadora de Estados Unidos ante las Naciones Unidas.
Jones, el único republicano que ha sido reclutado oficialmente para el próximo gabinete, fue descrito por Obama como "el funcionario singularmente apropiado para ser un asesor de seguridad nacional fuerte y capacitado" debido a su entendimiento de "la conexión entre energía y seguridad nacional" y su experiencia adquirida al trabajar en las líneas del frente de la inestabilidad global.
Obama colocó a Rice, su más cercana y antigua asesora, en la ONU por su conocimiento de que los desafíos que enfrenta Estados Unidos demandan instituciones globales.
El equipo incluye también a la gobernadora de Arizona Janet Napolitano como secretaria de seguridad interna y a Eric Holder como el próximo procurador general.
La nueva administración asumirá sus puestos el 20 de enero, cuando Obama preste juramento en la Casa Blanca como cuadragésimo cuarto presidente de Estados Unidos.

