El Consejo de Derechos Humanos de la ONU condenó hoy los actos de violencia y los abusos a los derechos humanos registrados en el este de la República Democrática del Congo (RDC) y exhortó a todos los involucrados a cesar de inmediato todas estas infracciones.
En una resolución adoptada por consenso, el organismo de 47 integrantes expresó su gran preocupación por la cada vez más deteriorada situación humanitaria y de derechos humanos en la provincia oriental de Kivu Norte desde que se reanudaron las hostilidades en el lugar el 28 de agosto.
El consejo hizo un llamado a todos los involucrados para que cumplan plenamente con sus obligaciones de conformidad con el derecho humanitario internacional, con las leyes de derechos humanos y con las leyes sobre refugiados para asegurar la protección de la población civil y facilitar el trabajo de las agencias humanitarias.
De acuerdo con la resolución, adoptada durante una sesión especial del consejo, el gobierno congoleño tiene la responsabilidad primaria de realizar todos los esfuerzos posibles para fortalecer la protección de la población civil y para investigar y llevar ante la justicia a los responsables de las violaciones a los derechos humanos.
El consejo expresó además su apoyo a los esfuerzos del enviado especial del secretario general de la ONU para el conflicto.
Asimismo hizo énfasis en la importancia de fortalecer el mandato de la misión de paz de la ONU en la RDC con el fin de aumentar su capacidad para proteger a los civiles y restablecer la paz.
El consejo hizo además un llamado a la comunidad internacional para que aborde con seriedad las causas fundamentales del conflicto y para que siga promoviendo la paz y la estabilidad, además de seguir brindando ayuda al gobierno congoleño.
Más de 250.000 personas han sido desplazadas desde que comenzaron los combates en agosto entre el gobierno y las fuerzas rebeldes. Fin