Un investigador brasileño desarrolló una bacteria transgénica capaz de limpiar ambientes contaminados con metales pesados, la cual puede ser usada tanto en el tratamiento de efluentes como en áreas mineras.
El microorganismo transgénico fue desarrollado por el ingeniero químico Ronaldo Biondo, investigador del Instituto de Ciencias Biomédicas de la Universidad de Sao Paulo (USP), informó hoy este centro académico en su página en internet.
El ingeniero alteró los genes de la "Cupriavidus metallidurans" CH34, la bacteria más resistente a los metales pesados, para crear una linaje del microorganismo capaz de retener esas partículas y útil en la bio-remediación de ambientes.
La nueva bacteria puede ser usada en el tratamiento de efluentes contaminados por metales tóxicos, así como en el tratamiento de suelos de minas o de áreas industriales, destacó la USP.
"El microorganismo en su forma natural puede colonizar ambientes que contienen metales pesados, que son tóxicos y perjudiciales para la salud humana, pero no puede ser utilizado en la bio-remediación debido a que no tiene capacidad para contener el metal que permanece disperso en el ambiente", explica Biondo.
Para hacerla capaz de retener los iones metálicos, el ingeniero realizó una modificación genética que le tomó cuatro años de trabajo.
El investigador señaló que una construcción genética fue introducida en la bacteria para codificar un sistema con el objetivo de fijar en la superficie del organismo una proteína con alta capacidad para absorber los metales pesados.
"Al mismo tiempo fue desarrollado un nuevo promotor para que la proteína pueda expresarse continuamente en la bacteria", agregó.
El microorganismo transgénico ya fue probado en laboratorio con ocho tipos diferentes de metales pesados y tuvo sus mejores resultados con plomo, zinc, cobre, cadmio, níquel, manganeso y cobalto.
"Las pruebas revelaron que la bacteria es candidata a ser usada para el tratamiento de ambientes contaminados", aseguró Biondo.
El investigador planea ahora desarrollar un bio-reactor para realizar experimentos con efluentes de empresas mineras.
Otra aplicación de la bacteria será la recuperación de metales perdidos durante la extracción de minerales, en un proceso conocido como lixiviación, en el cual el microorganismo concentra las partículas de metales dispersas en residuos de procesos mineros.
"La técnica tendría un costo menor en comparación con los métodos usados actualmente por las empresas mineras", indicó el ingeniero.
La investigación de Biondo, presentada como su tesis de doctorado, forma parte de un convenio entre la USP y la minera brasileña Vale, la mayor productora mundial de hierro, para desarrollar nuevas metodologías en el tratamiento de efluentes con metales pesados.
El proyecto generó dos solicitudes de patentes y es uno de los semifinalistas al Premio Santander de Ciencia e Innovación, cuyos vencedores serán anunciados la próxima semana. Fin