Las perspectivas de crecimiento mundial se han estado deteriorando, en tanto que Estados Unidos, la mayor economía del mundo, ha entrado en recesión debido a la peor crisis financiera desde la Gran Depresión en la década de los 30 del siglo pasado.
LA CRISIS FINANCIERA SE PROFUNDIZA
La actual crisis financiera, que inicialmente era llamada "crisis de créditos", empezó en julio del año pasado, cuando los inversionistas perdieron la confianza en el valor de las hipotecas reconvertidas en valores en Estados Unidos, lo que provocó un problema de liquidez.
Para septiembre de 2008, la crisis empezó a volverse cada vez más visible con la quiebra, fusión o conservadurismo de varias firmas financieras estadounidenses como los bancos de inversión Lehman Brothers y Merrill Lynch y la gigantesca aseguradora American International Group (AIG).
La crisis se convirtió rápidamente en un desastre mundial que dio como resultado un número de quiebras de bancos europeos, drásticas caídas en los mercados bursátiles mundiales y grandes reducciones en el valor comercial de valores y mercancías a nivel mundial.
Desde entonces, los nerviosos inversionistas huyeron de las acciones, bonos corporativos y bonos municipales, y se agolparon hacia la seguridad de los bonos del Tesoro estadounidense, y transfirieron vastos recursos de capital a monedas más fuertes como el yen japonés, el dólar USA y el franco suizo.
Pese a las medidas agresivas y sin precedentes emprendidas por los principales bancos centrales y gobiernos para impulsar la liquidez y estabilizar los mercados, los bancos y otros prestamistas, por temor a mayores riesgos, han estado renuentes a otorgarse créditos entre sí y también a los consumidores y empresas.
Con la profundización de la crisis, Alan Greenspan, ex presidente de la Reserva Federal de Estados Unidos, dijo en octubre de 2008 que los mercados financieros fueron arrastrados por "un tsunami crediticio que sólo ocurre una vez en un siglo".
Su recuperación, que Greenspan pronosticó para dentro "de muchos meses en el futuro", depende de la estabilización de precios locales, vaticinó.
LA CRISIS FINANCIERA SE PROPAGA A LA ECONOMIA REAL
La crisis financiera no sólo ha paralizado al sector financiero, sino que también ha afectado seriamente a la economía real.
En Estados Unidos, el epicentro de la crisis, los consumidores y empresarios redujeron su gasto e inversión porque los bancos que han sufrido grandes pérdidas están restringiendo los fondos.
Además, el temor a una recesión prolongada y profunda hace que la gente esté renuente a pedir prestado y a gastar dinero.
El gasto de los consumidores, que constituye dos terceras partes de la actividad económica total de Estados Unidos, cayó en 3,7 por ciento en el tercer trimestre de este año, el mayor descenso desde el segundo trimestre de 1980 y el primero desde fines de 1991.
Las empresas estadounidenses también han reducido sus inversiones en equipo y software en el mayor margen desde el primer trimestre de 2002.
Asimismo, la inversión en vivienda cayó por onceavo trimestre consecutivo, lo que indica que el mayor descenso en la vivienda en décadas, que empezó a fines de 2006, está lejos de terminar.
Las exportaciones de productos y servicios, una importante fuerza motriz de la economía estadunidense en los trimestres pasados, se desaceleraron drásticamente en el tercer trimestre, lo que indica una demanda externa decreciente causada por la crisis financiera mundial.
Los estadounidenses están perdiendo sus empleos conforme se hunde la economía. El empleo ha descendido en 1,9 millones desde diciembre de 2007. Dos terceras partes de las pérdidas ocurrieron en los tres meses pasados. En noviembre, los empleadores recortaron 533.000 empleos, la mayor caída desde diciembre de 1974, lo que hizo crecer el índice de desempleo a 6,7 por ciento, el más alto en 15 años.
El mercado del empleo, considerado fundamental para la recuperación económica, se ha estado deteriorando a un índice alarmantemente rápido, de acuerdo con estadísticas del gobierno estadounidense.
"Incluso con un paquete de estímulo sustancial, es posible que el desempleo aumente a cerca de 9 por ciento a principios de 2010", dijo Augustine Faucher de Moody's Economy.com.
LAS PERSPECTIVAS PARA EL CRECIMIENTO MUNDIAL SE DETERIORAN
Las perspectivas para el crecimiento mundial se han deteriorado en el último año, cuando la mayoría de las economías desarrolladas se encuentra en recesión y las economías en desarrollo han sufrido reveses.
A principios de este mes, el Comité de Fechado de Ciclos de Negocios de la Oficina Nacional de Investigación Económica (NBER), el grupo estadounidense reconocido como el árbitro oficial de los ciclos de negocios, anunció que decidió que la recesión en Estados Unidos empezó en diciembre de 2007.
La definición clásica de una recesión es dos trimestres consecutivos de producto interno bruto (PIB) negativo. Sin embargo, la NBER no identificó la actividad económica exclusivamente con el crecimiento del PIB real, sino que usó una gama de indicadores, como empleo, ingreso personal y producción industrial, para determinar el comienzo de la recesión.
Algunos temen que la recesión actual pueda ser la más prolongada al menos desde la que se desarrolló en 1981 y 1982, que duró 16 meses.
Como los temores sobre la recesión se han vuelto una realidad en Estados Unidos, otras economías, desde Europa hasta Asia, han caído víctimas de la crisis financiera.
En el tercer trimestre, la economía sueca se contrajo a un crecimiento de 0,1 por ciento en dos trimestres consecutivos, lo que significa que ha entrado en recesión junto con otros miembros de la Unión Europea (UE) como Irlanda, Italia y Alemania.
Japón entró en una recesión más profunda cuando la producción fabril cayó 3,1 por ciento y el gasto de los consumidores, 3,8 por ciento, en octubre.
En la India, una potencia económica naciente, el crecimiento económico disminuyó en 0,3 por ciento en el tercer trimestre, con respecto a 7,9 por ciento en el segundo.
El 6 de noviembre, el Fondo Monetario Internacional (FMI) modificó a la baja sus proyecciones del crecimiento económico mundial y dijo que "la actividad mundial está desacelerándose rápidamente".
El FMI dijo que la economía mundial crecerá sólo 2 por ciento en 2009, 0,75 por ciento menos que sus proyecciones hechas en octubre.
La desaceleración estará encabezada por las economías desarrolladas, que en general se contraerán 0,3 por ciento durante todo 2009, la primera caída de su tipo desde la Segunda Guerra Mundial. Se prevé que la economía estadounidense caiga en 0,7 por ciento en 2009.
Los países en desarrollo, que están a merced de una crisis que no fue provocada por ellos, presenciarán un crecimiento económico más lento el año próximo.
El FMI espera que la economía mundial se recupere a fines de 2009.
MAYORES ESTIMULOS FISCALES PODRIAN FRENAR EL DESCENSO DEL CRECIMIENTO MUNDIAL
Al reconocer que la perspectiva económica es "excepcionalmente incierta", el FMI dijo que una respuesta más fuerte de política macroeconómica podría limitar el descenso del crecimiento mundial, e indicó que las proyecciones están basadas en las políticas actuales.
"Existe una necesidad clara de un estímulo adicional de política macroeconómica relativa a lo que se ha anunciado hasta ahora, para apoyar el crecimiento y ofrecer un contexto para restablecer la salud a los sectores financieros", dijo el FMI.
Sin embargo, la política monetaria quizás no sea suficiente porque la flexibilización monetaria podría ser menos efectiva ante las difíciles condiciones financieras y por la disminución en la cantidad pedida prestada en comparación con las acciones.
"Los estímulos fiscales pueden ser efectivos si están bien dirigidos, apoyados por una política monetaria ajustada, y si son aplicados en países que tengan espacio fiscal", dijo.
El llamado del FMI para mayores estímulos fiscales tuvo eco en el Grupo de los 20 (G20), que comprende a las principales economías desarrolladas y en desarrollo.
En una cumbre sostenida en Washington el 15 de noviembre, los líderes del G20 prometieron trabajar juntos para reactivar sus economías y pidieron que las medidas de estímulo fiscal entren en vigor rápidamente y que se realicen mayores reducciones.
El apoyo del G20 podría impulsar los esfuerzos en Estados Unidos para el lanzamiento de un segundo plan de estímulo económico.
El 22 de noviembre, el presidente electo de Estados Unidos, Barack Obama, anunció un plan de dos años para estimular la economía que está enfrentando "una crisis de dimensiones históricas". El planea crear 2,5 millones de nuevos empleos para enero de 2011 y sentar la base para la recuperación económica del país.
El primer plan, un paquete de 168.000 millones de dólares USA, que incluye descuentos para la gente y exención de impuestos para las empresas, fue aprobado rápidamente por el Congreso estadounidense y fue convertido en ley por el presidente George W. Bush en febrero de este año.
El director gerente del FMI, Dominique Strauss-Kahn, acogió el énfasis del G20 en el estímulo fiscal, "el cual creo que es esencial para reanudar el crecimiento mundial".
"El estímulo fiscal de cada país puede ser doblemente efectivo para elevar el crecimiento de la producción doméstica si sus principales socios comerciales también tienen un paquete de estímulo", dijo.