Este año, las empresas no estatales de China pagarán 748.460 millones de yuanes (109.470 millones de dólares) en impuestos, un aumento del 19,6% con respecto al 2007, pronosticó ayer miércoles la Federación Nacional de Industria y Comercio de China.
Sin embargo, un informe del organismo señaló que estas empresas se han visto afectadas por la actual crisis financiera internacional, desatada a su vez a raíz de la crisis de los préstamos hipotecarios de alto riesgo en Estados Unidos.
Estadísticas de diferentes fuentes dan cuenta de que al menos 67.000 pequeñas empresas chinas están sufriendo por la caída de la demanda en el exterior y los crecientes costes de exportación.
Algunas empresas privadas han trasladado sus negocios del este de China a las zonas centrales y occidentales del país, donde los costes laborales son más reducidos y existe un gran potencial de desarrollo.
El informe de la Federación sugirió a estas empresas innovar de forma independiente para crear sus propias marcas comerciales y mejorar la calidad.