Haier, marca de los equipos electrodomésticos e informáticos que comercializa el grupo empresarial chino del mismo nombre en Cuba, constituye actualmente un nombre "familiar" para los cubanos.
Con una veintena de fábricas en varios países, Haier es la cuarta empresa mundial productora de esos aparatos.
Su presencia en la isla comenzó después que representantes de la compañía china y autoridades cubanas firmaron en noviembre de 2004 en La Habana un acuerdo para la producción en la isla de equipos informáticos, electrodomésticos y de comunicaciones.
El memorando de entendimiento incluyó la producción de un millón de televisores.
Desde entonces, los modernos y avanzados aparatos chinos se convirtieron en baluartes de la "Revolución Energética", programa nacional de ahorro de energía y combustibles iniciado en 2005 para lograr mayor eficiencia en el sector y un uso racional de esos recursos.
Con ese objetivo, las autoridades de la isla iniciaron la sustitución y renovación de cientos de miles de viejos equipos electrodomésticos de alto consumo, por otros mucho más eficientes.
La actividad doméstica cubana comenzó a beneficiarse con la presencia de los productos del gigante asiático, que por su calidad -al decir de varios consumidores- se han ganado un espacio en los hogares de la isla.
De manera gradual, televisores, refrigeradores, ventiladores, ollas arroceras y electrobombas para agua, de fabricación china y entregados masivamente a la población, han ocupado el espacio donde hasta hace unos años eran habituales los equipos de la ex Unión Soviética o vetustos aparatos estadounidenses.
Funcionarios y población coinciden en que son equipos de muy buena presentación, calidad técnica y alta tecnología, suministrados a precios atractivos, algunos de ellos con facilidades de pago en moneda nacional (peso).
El director de importaciones de Cuba Electrónica, Luis Felipe Morell, explicó que en estos momentos se cumple un contrato general de un millón de televisores en piezas para ensamblarse en Cuba.
De los televisores Haier, los especialistas destacan las condiciones tecnológicas y su adaptación al clima, las señales televisivas y el sistema electroenergético.
En la red de tiendas recaudadoras de divisas se comercializan los "Haier" con pantalla de 21 pulgadas, mientras que los de 29 fueron distribuidos en los centros educacionales de los distintos niveles de enseñanza.
Otro equipo emblemático de la Revolución Energética es el refrigerador Haier, que se distribuye mediante créditos bancarios para facilitar el pago a plazos.
"Por fin tengo un equipo buenísimo. Tras el huracán "Ike" (a principios de septiembre pasado), mi casa estuvo cuatro días sin electricidad y el refrigerador mantuvo la congelación", subrayó Niurka Castillo, una ama de casa del municipio habanero de Guanabacoa.
Víctor Suárez, ingeniero en refrigeración, resaltó el óptimo grado de congelamiento de esos refrigeradores y sus componentes eléctricos, que demandan menor consumo de energía.
Los precios competitivos de los equipos Haier ante similares de Japón y Corea del Sur, entre otras naciones, contribuyen a que tengan cada día mayor demanda en gran parte de los hogares de los 11,2 millones de cubanos.
Mientras se fomenta la fabricación en la ínsula también de lavadoras y acondiciones de aire chinos, las computadoras expanden y afianzan la presencia de Haier en la ínsula mediante el Grupo cubano de la Electrónica.
Durante la XX Sesión de la Comisión Intergubernamental entre ambas naciones, celebrada en Beijing en diciembre de 2007, Cuba expresó su interés en consolidar los vínculos con la Haier, entre otras importantes empresas chinas del sector de la informática y las telecomunicaciones.
Luego de un notable auge en los últimos años, Cuba se ha convertido en el primer socio de la nación asiática en el Caribe, con un intercambio bilateral anual superior a los 2.600 millones de dólares.
En la consolidación de China como segundo socio comercial de la isla caribeña, después de Venezuela, los artículos electrodomésticos han desempeñado un importante papel, en el que la Haier busca establecerse como la fabricante de "los equipos de la familia cubana".