Robin Li (cuarto de la izquierda), CEO de Baidu.com Inc, suena la campana de cierre de NASDAQ el 5 de agosto del 2005, en el Mercado de NASDAQ en Nueva York.
Cuando Robert Theleen estableció su fondo de equidad privado centrado en China en 1982, el capitalista de riesgo americano se encontró con un dilema: habían pocos empresarios chinos con quien hacer un tratado en la parte continental.
La razón era simple: una economía planificada no necesitaba empresarios. Y siguiendo la acción de Deng Xiaoping de reformar la economía en 1978, el primer grupo de empresas privadas aún estaba luchando por acumular sus primeras fortunas.
Theleen´s ChinaVest, el primer capital-riesgo extranjero centrado en la parte continental, tuvo que centrarse en empresarios de Hong Kong y Taiwán. Asimismo, como no habían industrias de alta tecnología en la parte continental en aquel tiempo, ChinaVest sólo pudo apostar por fabricantes orientados a la exportación, gracias al enorme grupo de mano de obra barata de la nación.
Veinte años más tarde, el dilema de Theleen ha desaparecido. Capitalistas de riesgo, del extranjero y del país, están volando a la nación para negociar con empresarios sobre acuerdos en el que podrían ganar millones de dólares. La nación, aún considerada como una auténtica fábrica, está mostrando su potencial para convertirse en un lugar de innovación, mientras que los inversionistas están gastando mucho en una apuesta para cultivar al próximo Baidu, Sohu.com y SunTech.
“Estoy ansioso sobre la iniciativa empresarial y el potencial para la innovación que estamos viendo aquí,” declaró Timothy Draper, un capitalista de riesgo veterano de Silicon Valley, en una entrevista realizada el año pasado con China Business Weekly. “Es posible que dentro de unos años, veamos a algunas empresas de clase mundial viniendo de esta nación”.
‘Compañía de maletín’
Aunque ChinaVest hizo su primera transacción en los años 80, su primer importante pago llegó 10 años después. En 1997, Zindart Manufacturing Limited, en el que ChinaVest invirtió 12 millones de dólares USA en 1993, se convirtió en la primera empresa china cotizada en NASDAQ.
Es difícil encontrar información sobre los acuerdos que China Vest realizó en los años 80. Y cuando Zhao Jun, el director ejecutivo de la empresa, recuerda el periodo, él sólo declaró: “Cuando se trata de inversión, uno no puede quedarse detrás de los otros. Sin embargo, tampoco se puede ir demasiado rápido. Hay que hacer las cosas según el ambiente económico general.”
Al igual que otros conceptos originales que han surgido en China en los últimos 30 años, al principio, los capitalistas de riesgo como Theleen se encontraron con escepticismo y falta de confianza.
“La gente nos solía llamar ‘compañías de maletín’ el cual se refería a aquellos establecidos por estafadores con sólo una maleta y una oficina alquilada,” recuerda Xiong Xiaoge, socio fundador de la Empresa de Inversión de Tecnología IDG (IDGVC, siglas en inglés).
Xiong también estaba entre el primer grupo de capitalistas de riesgo en China. Tras completar sus estudios de graduado en la Universidad de Boston, Xiong se unió al Grupo Digital Internacional, una corporación de medios e investigación de informática. En 1993, Xiong ayudó a la compañía de EEUU a establecer IDGVC en China, el cual invirtió en 100 proyectos en la nación, incluyendo a Baidu Inc, Ctrip, Sohu.com, y Tencent. El fondo de capital-riesgo contaba con 1,5 mil millones de yuanes bajo su gestión.
Hoy en día, cuando Xiong aparece en un foro de inversión, ansiosos empresarios se arremolinan a su lado para pedir su tarjeta de visita, el cual sólo cuenta con el número de teléfono de su secretaria.
“No obstante, en los años 90, los empresarios nos consideraban charlatanes,” declaró Xiong. “Acordamos en darles dinero, sólo pedimos una minoría en la participación, prometimos salir durante algún tiempo, y no nos quejamos sobre los dividendos. Costó mucho hacer creer a la gente que existían tratos tan buenos.”
Para hacer que su “compañía de maletín” pareciese más digno de confianza, Xiong y otros capitalistas de riesgo también eligieron asociarse con el gobierno.
En 1993, IDG invirtió 20 millones de dólares USA para establecer una empresa conjunta con la Comisión Municipal de Ciencia y Tecnología de Shanghai.
Esta estrategia ofreció un atajo para las empresas de capital extranjeras a entrar en las innovaciones mantenidas por las instituciones de investigación fundadas por el gobierno. También ayudó a los oficiales del gobierno a familiarizarse con el concepto. Una serie de incentivos para animar el desarrollo del sector de capital de China fueron publicados más tarde.
Sin embargo, hay que pagar un precio por cada atajo. Algunas empresas de capital tuvieron que invertir en los precintos de sus socios gubernamentales para mejorar la economía local. Esto significaba que algunas buenas oportunidades tenían que ser sacrificadas debido a la ubicación de la compañía. Algunos capitalistas también se quejaron sobre la baja eficiencia de sus socios gubernamentales.
Paraíso VC
No obstante, en los últimos años, empresarios nacionales han empezado a crear modelos de comercio originales diseñados para el mercado chino.
Jiang Nanchun, un antiguo alto ejecutivo en una agencia de publicidad local, estaba aburrido esperando a los ascensores y de repente se dio cuenta de que el tiempo muerto podría ser una oportunidad dorada para los anunciantes.
Él estableció Focus Media, el cual colocó televisiones de pantalla plana en los edificios de oficina y en ascensores para exhibir anuncios. Después de adquirir los fondos de empresas de capital-riesgo como Softback y Wi Harper, la empresa de Jiang creció rápidamente hasta convertirse en una principal agencia de publicidad y lanzó su primera oferta pública en el 2005.
Empresas de capital domésticas también han empezado a aparecer en los últimos años. En el 2001, Legend Holdings Ltd, la casa matriz del Grupo Lenovo, estableció su capital-riesgo Legend Capital. Y en los últimos dos años, algunos acaudalados empresarios chinos también se han unido al juego.
Según Zero2ipo, un investigador sobre el sector de capital-riesgo de China, los capitalistas de riesgo se gastaron 3,25 mil millones de dólares USA en empresas locales en el 2007, un aumento del 82,7% en comparación con hace un año.
Mientras tanto, los inversionistas de equidad privada se gastaron 12,82 mil millones de dólares USA para obtener participación en 177 tratos. Esto ha convertido a China en uno de los mayores destinos para la inversión de capital-riesgo en el mundo.
Con el repentino flujo de capital extranjero, algunas fuentes internas de la industria se han alarmado sobre un posible sobrecalentamiento del sector de capital-riesgo. Algunos inversionistas se empezaron a quejar sobre las altas evaluaciones requeridas por los empresarios de las jóvenes empresas. También hay preocupaciones de una burbuja muy grande en el sector de capital-riesgo de China.
Sin embargo, algunos no están de acuerdo. “China es un paraíso para los inversionistas y lo seguirá siendo durante mucho tiempo,” declaró Andy Yan, socio fundador de SAIF Socios. Fundado en el 2001, SAIF ya ha realizado más de 60 inversiones durante los últimos seis años y ahora gestiona más de 2 mil millones de dólares USA en tres fondos. Yan y su equipo se ganaron su reputación invirtiendo en compañías como Shanda Interactive Entertainment Ltd, la mayor empresa de juegos por Internet de la nación, y Acorn Internactional, una plataforma de venta directa de televisores chinos.
“Una importante razón es la baja eficiencia del sector bancario de la nación, el cual tradicionalmente es incapaz de satisfacer las demandas financieras de las empresas privadas, especialmente los SMEs,” explicó Yan. “Y el continuo empuje de la nación para reestructurar su sector estatal ofrecerá grandes oportunidades para capitalistas e inversionistas de equidad privada.
“No obstante, los empresarios de la nación serán los mayores vencedores,” declaró Yan. “Cuanto más ganemos de sus éxitos, más tendremos para ayudar a fundar el próximo Baidu, Shanda y Focus Media.”