Corre el rumor de que Spears está utilizando laxantes y que está vomitando después de cada comida.
La interprete de ‘Womanizer’, quien recientemente se mostró con un gran cuerpo que, según ella, es resultado de una alimentación sana y de un régimen deportivo, estaría luchando contra un desorden alimenticio, según lo revelado por uno de sus guardaespaldas.
Una fuente cercana a uno de los guardaespaldas de la cantante le dijo a la revista America’s Star que “la dieta de Britney consiste mayormente en Taco Bell y Turkey Jerky rebajado con Red Bull”.
“Vomita después de cada comida, tanto en su casa como en restaurantes y no es muy discreta al respecto. La gente a su alrededor piensa que sufre de bulimia”. También corre el rumor (sí, somos una publicación de rumores) de la cantante está tomando píldoras para mantener su tan radiante figura.
Otra de las fuentes reveló que “las píldoras son como diuréticos. Ella va al baño constantemente. Todos sabemos que ella vomita, se puede oler en los baños”. Hace no mucho tiempo trascendió que Spears podría estar sufriendo de bulimorexia, un desorden alimenticio que la hace no comer durante mucho tiempo para luego hacerlo compulsivamente hasta sentirse muy enferma”.
La cantante – que según algunas publicaciones ha perdido cerca de 28 libras este año – habría comenzado a perder peso cuando comenzó a entrenar para su próximo tour mundial.
Otra fuente comentó que “Britney está impresionada de que por fín ha recuperado el cuerpo que tenía antes de ser madre. Sin embargo estamos preocupados de que lo haya logrado de una forma que pone en riesgo su salud”.
“Este patrón de consumir cosas muy grasosas para luego casi dejarse morir de hambre debe estar afectando mucho su salud. Ella luce fabulosa en todas las fotos de sus promocionales, pero en la realidad su vida y salud están hechas un desastre. Su piel y su cabello están en muy mal estado”, finalizó la fuente.