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spanish.china.org.cn | 30. 01. 2026 | Editor: [A A A]

Comentario de Xinhua: China ofrece estabilidad y previsibilidad a un mundo incierto

Palabras clave: China,Relaciones Exteriores
Xinhua | 30. 01. 2026

BEIJING, 30 ene (Xinhua) -- Mientras el mundo ha atravesado por caos y conmociones desde el principio de 2026, en China se están produciendo acontecimientos alentadores y constructivos.

En enero, los líderes de Irlanda, Canadá y Finlandia visitaron el país, lo que puso de manifiesto su creciente disposición a profundizar el compromiso con Beijing, en medio de una reacción global contra el unilateralismo, el proteccionismo y la intimidación hegemónica.

La más reciente de estas visitas es la de Keir Starmer, quien llegó el miércoles y permanecerá hasta el sábado, en lo que es la primera realizada por un primer ministro británico en ocho años.

Si bien el contexto político y económico de estas visitas varía según el país, la oleada de compromisos diplomáticos comparte un énfasis común en el pragmatismo, el multilateralismo y el sistema de comercio multilateral basado en normas.

Esto también evidencia el creciente reconocimiento y aprecio de dichos países por el papel cumplido por China como socio confiable en los propósitos de profundizar la cooperación mutuamente beneficiosa y afrontar los desafíos globales, así como un firme defensor del multilateralismo y la paz mundial.

Las conversaciones se han centrado en áreas que incluyen la cooperación económica y comercial, la inversión, la cultura y los esfuerzos conjuntos contra el cambio climático, lo cual ha dado como resultado acuerdos concretos. Las empresas de los países occidentales están más dispuestas que nunca a aprovechar las oportunidades brindadas por China.

Canadá es un ejemplo elocuente. Mark Carney, el primer ministro canadiense en visitar China en ocho años, logró una reciprocidad concreta en el comercio y una serie de documentos de cooperación. Además, ambas partes reafirmaron su compromiso con el multilateralismo.

En cuanto al Reino Unido, Starmer encabeza una delegación de representantes de más de 60 importantes compañías e instituciones británicas de sectores clave, entre ellos las finanzas, la medicina, la industria manufacturera, la cultura y los sectores creativos. Se han abordado temas relacionados con la paz, la estabilidad y el desarrollo mundiales.

Estos acercamientos se producen en un momento en que el mundo se enfrenta a crecientes desafíos económicos y de seguridad: las amenazas arancelarias se han utilizado repetidamente como instrumento de coerción y el presidente en funciones de un Estado soberano fue destituido por la fuerza por otro.

El unilateralismo, el proteccionismo y la política de poder están en auge. Los cimientos del derecho internacional y las normas fundamentales de las relaciones internacionales se encuentran bajo constante ataque. La semana pasada, en Davos, las ideas a favor y en contra de la globalización se enfrentaron frontalmente. La sensación de desorden resultante no es un problema exclusivo de un solo país, sino un reto compartido que involucra a la mayoría de las naciones.

En este contexto, los líderes mundiales, especialmente los occidentales, ven cada vez más el rol de China de forma constructiva, pues el país defiende resueltamente la paz y resuelve las disputas mediante el diálogo diplomático y las consultas. Sus virtudes en las relaciones con otros países, como la defensa de la igualdad y el Estado de derecho, la búsqueda de la cooperación y el cumplimiento de sus compromisos, son muy necesarias en un mundo turbulento.

La estabilidad, la consistencia y la previsibilidad son más valiosas que nunca, y China encarna estas características. Su economía permanece firme y representa el 30 por ciento del crecimiento económico mundial, con expectativas estables de mantener su impulso. El año 2026 marca el inicio del XV Plan Quinquenal, que proporcionará una hoja de ruta clara y coherente para el desarrollo chino hasta 2030.

Con una población de 1.400 millones, ofrece una base de consumidores inigualable para la mayoría de las economías. Se espera que sus medidas concretas dirigidas a ampliar la apertura de alto nivel, mejorar su entorno empresarial y flexibilizar el acceso al mercado, ahora evidentes en acciones políticas tangibles, creen oportunidades significativas para el desarrollo común con países de todo el planeta.

La reciente diplomacia positiva y constructiva entre China y las naciones occidentales demuestra una vez más que la solidaridad y la cooperación son la opción correcta para todos, mientras que las divisiones, la confrontación y los juegos de suma cero conducen a ninguna parte.

En el incierto mundo actual, la estabilidad y la previsibilidad chinas proporcionan un ancla excepcional y valiosa, que sin duda beneficiará a otros países. Fin