
(SPANISH.CHINA.ORG.CN) – Aprender a escribir el caracter chino de ‘amor’ y ‘felicidad’ en una clase de Pekín fue la primera actividad para un grupo de familias estadounidenses en visita cultural a China el pasado martes.
Pero no se trataba de un grupo cualquiera. Los padres son nacidos y criados en Estados Unidos, pero sus hijos nacieron en China, antes de que fueran adoptados para ser criados en el otro lado del mundo.
Thomas Shuo Fahnle, de 10 años, aprendió caligrafía china y recorte de papel con mucho interés en las clases de cultura, acompañado de su padre adoptivo David Charles Fahnle. El chico, que tiene audífono, no podía oir durante los tres primeros años de su vida, cuenta su padre adoptivo, de 58 años. Tras ser adoptado, se sometió a tres cirugías que hoy le permiten oir con ambos oídos.
“He sido profesor de niños con problemas de audición durante 36 años y sé que este es el ámbito en el que quiero hacer algo”, cuenta Fahnle. “Cuando lo elegí a él, sabía de su historial médico y sabía lo que podría hacer, tanto educativa como médicamente, para ayudarle a oír y mejorar sus capacidades académicas, y al mismo tiempo darle cariño y amor en casa”.
Fahnle recuerda la reacción de miedo del chico cuando fue a verlo por primera vez al orfanato. Luego, tras dos meses en Estados Unidos y tras las dificultades del principio, el niño se adaptó a su vida en su nuevo país.
“Creo que los orfanatos chinos están haciendo un trabajo maravilloso ofreciendo un servicio de cuidados, pero eso no puede reemplazar a unos padres”, opina.