La séptima cumbre del Grupo de los 20, G20, se celebrará los días 18 y 19 en la ciudad costera mexicana, Los Cabos. En medio de los elementos inciertos de la economía mundial y el deterioro de la crisis de deuda europea, se espera que la Cumbre de Los Cabos pueda impulsar los logros positivos en los ámbitos de la estabilidad financiera global, el mantenimiento del crecimiento y la promoción de la estabilidad, y transmitir la confianza a la economía mundial.
Actualmente la economía mundial afronta nuevos retos y la crisis de deuda de Europa se encuentra en un momento crucial. España acaba de aliviar la crisis bancaria temporalmente, pero la próxima elección presidencial de Grecia y la mala economía de Italia agregarán nuevos elementos inciertos a la crisis de deuda europea. Hoy día, las distintas economías se incluyen entre sí. La grave crisis financiera de una región económica importante afectará a otras economías del mundo, caso como la crisis de deuda de Europa.
Se dice que “un ligero movimiento en una parte puede afectar a la situación en su conjunto” y se extenderá el pánico. El gobierno japonés publicó recientemente el informe de pronóstico Perspectivas de la Economía Mundial, en el cual indicó que la crisis de deuda europea provoca la desaceleración de la demanda interna y la debilidad de las economías reales, y en 2012, la economía europea experimentará el crecimiento negativo de 1% o crecimiento cero. Las políticas fiscales de los países de la eurozona no logran resultados, la inquietud del mercado del capital financiero sigue expandiéndose y disminuyen las exportaciones hacia Europa. Todos estos tendrán impactos significativos en la economía mundial.
Por supuesto, la solución de la crisis de deuda europea depende primero de los propios europeos, y por el momento, la comunidad internacional todavía tiene la confianza en Europa de que sea capaz de resolver los problemas. Los líderes de la Unión Europea y los países de la eurozona afirmaron en varias ocasiones que Europa tiene la determinación, la capacidad y los recursos para solucionar el problema de deuda soberana. No obstante, el lógico que el G20, la plataforma principal de la cooperación económica internacional, enfoque en los riesgos grandes y urgentes y los retos del terreno de economía y finanzas del mundo, y en la crisis de deuda de Europa.
El G20 representa más de 90% del Producto Interno Bruto de todo el mundo, y lidera al menos 80% del comercio global. Es sin duda que el G20 desempeñe un papel particular en la salvaguardia de la estabilidad financiera global. Por eso la gente pone sus expectativas en la cumbre que viene, esperando que se elaboren las medidas y propuestas destinadas a evitar el deterioro de la crisis de deuda europea y el hundimiento del mercado financiero global en las turbulencias.
Los sectores político, empresarial y académico presentan sus propias “recetas” para la solución de la crisis de deuda en el continente europeo. Dentro del G20 y de la Unión Europea, existen grandes diferencias, lo que traerá los efectos negativos al posible consenso alcanzado en la Cumbre de Los Cabos. Por ejemplo, EE.UU., Reino Unido y Francia abogan por seguir proporcionando apoyo fiscal a los países sumergidos en la crisis, y adoptar las medidas de estímulo económico en vez de austeridad. Por su parte, Alemania espera que los países en crisis apliquen la austeridad fiscal, emprendan la reforma socioeconómica, y supervisen estrictamente los gastos gubernamentales.
Muchos líderes de los países de G20 indicaron que lo que enfrenta el mundo no es una pura crisis económica. Esta crisis ha expuesto muchos defectos del mecanismo, política, concepto y modo de desarrollo. Como el principal foro para la cooperación económica internacional, el G20 debe seguir el espíritu de ayuda mutua, cooperación y beneficio mutuo, e incentivar la confianza del mercado de forma conjunta, a fin de superar los riesgos y desafíos.
En consecuencia, se puede poner la confianza en la Cumbre de Los Cabos que se superen las diferencias, se emprenda la cooperación y se logren los resultados positivos, así como se emitan las señales más positivas y fuertes para la estabilidad del orden financiero mundial y la promoción de la recuperación y el crecimiento de la economía global.