(SPANISH.CHINA.ORG.CN) – Si bien el crecimiento económico de China está desacelerándose, como indican los datos más recientes, los temores sobre un “aterrizaje accidentado” de la economía china no son justificados, ya que la ralentización se haya “dentro de las expectativas” y ayudará a recalibrar la economía, según expertos.
Los analistas han recortados sus previsiones de crecimiento para el PIB chino tras la publicación de una serie de indicadores económicos la semana pasada, que predicen un crecimiento en declive incluso tras el mínimo de 8,1 por ciento alcanzado en el primer cuatrimestre, la cifra más baja de en tres años.
“La situación no es buena”, afirma Wang Tao, economista-jefe de UBS AG en China. El banco ha rebajado sus estimaciones de crecimiento para el segundo trimestre de 2012 a 8 por ciento, respecto al 8,4 previsto anteriormente.
Según el Buró Nacional de Estadísticas (BNE) de China, las actividades manufactureras se hallaban en su punto más bajo en abril desde mayo de 2009, con una subida de la producción industrial de 9,3 por ciento, mientras que las ventas minoristas aumentaron 14,1 por ciento, el nivel más bajo en 14 meses.
El crecimiento de las inversiones en activos fijos, el principal motor de la economía, se situaron en su nivel más desacelerado en una década, a 20,2 por ciento en los primeros cuatro meses. El crecimiento de las nuevas inversiones en propiedades se ralentizaron hasta 18,7 por ciento, frente al 23,5 del primer trimestre.
El crecimiento de la producción energética, indicador importante de la actividad económica, se desaceleró a menos de 1 por ciento.
La agencia de calificación Fitch también mantiene sus previsiones sobre el crecimiento económico a 8 por ciento este año, a la vez que descarta un “aterrizaje accidentado”, según Andrew Colquhoun, director de calificación soberana de Fitch en Asia-Pacífico. “China está experimentando una desaceleración dirigida por las políticas implementadas por las autoridades en respuesta a la presión inflacionaria del año pasado, y me parece que se halla en los parámetros normales de gestión de políticas”, opina Colquhoun.
“No espero que China tenga un aterrizaje duro... Creo que las autoridades estarán contentas de ver que el crecimiento de la economía se desacelera algo para sacar la inflación”, y añade que el gobierno estará cómodo con una cifra de crecimiento de entorno al 8 por ciento en tanto que no tenga un impacto negativo sobre el mercado laboral.
“Pero la clave es qué tipo de crecimiento vas a conseguir en la próxima fase, si estará conducido por la inversión o será un desarrollo más equilibrado”, pregunta Colquhoun.
A pesar de que el banco central redujo el pasado sábado el coeficiente de reserva exigido a las entidades bancarias, lo que liberará más de 400 mil millones de yuanes (63 mil millones de dólares) de liquidez, el movimiento fue considerado más como un gesto para impulsar la confianza que una terapia efectiva.
“El gobierno tendrá que adoptar mayor flexibilidad monetaria y fiscal, ya que el crecimiento de las exportaciones continúa debilitándose y la economía global aún afronta riesgos negativos”, explica Wang.