La delincuente habría hecho alarde de su fortuna deliberadamente para obtener la confianza de más inversores. En una ocasión, después de que 33 millones de yuanes desaparecieran en una operación de especulación de futuros, Wu mintió a los inversores diciendo que la inversión devolvió beneficios y les pagó 16 millones de yuanes, cantidad que tomó prestada de terceros. Como resultado, Wu recibió más adelante otros 50 millones de yuanes de parte de los inversores.
De acuerdo con el documento, las deudas de la acusada eran de 380 millones de yuanes en el momento de su detención.
Sin embargo, tras ser arrestada, Wu admitió los crímenes y también confesó que sobornó a algunos funcionarios gubernamentales, según la misma fuente.
Después de analizar detenidamente todos los factores, el TPS decidió que una ejecución inmediata era inapropiada en este caso e invalidó la pena capital.