(SPANISH.CHINA.ORG.CN) – El director del Banco Mundial (BM), el estadounidense Robert Zoellick, afirmó ayer jueves que el crecimiento económico de China ha sido una fuente de fuerza en la crisis, pero que el país necesita también cambios estructurales para evitar quedar estancado en la “trampa de los ingresos medianos”, afirmó en un artículo publicado en el ‘Financial Times’ de ayer jueves.
Durante las tres últimas décadas, China ha disfrutado de un crecimiento anual medio de aproximadamente 10 por ciento. Para 2030, si China alcanza una renta per cápita de 16.000 dólares, una posibilidad razonable, el efecto en la economía mundial sería el equivalente a añadir 15 Coreas del Sur actuales, según estima Zoellick en el artículo, titulado “Las grandes preguntas que China aún tiene que responder”.
“Es difícil ver cómo puede acomodarse esa expansión en un modelo de crecimiento dirigido por las exportaciones y las inversiones, por lo que China deberá reequilibrarse mediante el estímulo de la demanda doméstica, la reducción de los ahorros y el aumento del consumo”, afirma el artículo.
Los líderes económicos mundiales necesitan “reequilibrar” su pensamiento así como sus economías. Las políticas fiscales y monetarias han dominado las discusiones actuales, algo comprensible hasta cierto punto, pero estas políticas son “insuficientes para un crecimiento continuo”, indica Zoellick.
“A largo plazo, los motores del meteórico crecimiento de China se están agotando: los recursos se han desplazado ampliamente desde la agricultura a la industria; a medida que la fuerza laboral se hunde y la población envejece, hay cada vez menos trabajadores para mantener a los jubilados; el crecimiento de la productividad está bajando, debido en parte a que la economía está agotando las ganancias de la transferencia de métodos de producción básicos”, afirma.
Zoellick también citó otros problemas como el aumento de la disparidad social, el deterioro medioambiental, el uso intensivo de la energía y el aumento de las emisiones.
El director del BM afirma que los legisladores chinos son conscientes de “qué” necesitan hacer, ya que el XII Plan Quinquenal de China apunta la dirección. El desafío actual al que se enfrentan es “cómo” hacerlo. El Centro de Investigación del Desarrollo de China, dependiente del Consejo de Estado, junto con el Ministerio de Finanzas y el BM, están haciendo esfuerzos conjuntos para convertir ese “qué” en “cómo” para un informe que será elaborado más adelante este año.
“Necesitamos acción en la dinámica estructural para crear empleos, una mayor productividad y un reequilibrio sostenible a largo plazo. Lo que ocurra en China es tan importante como Europa, Japón o Estados Unidos”, sentenció el director del BM.