El problema de la sedimentación en el macroproyecto chino de la presa de las Tres Gargantas es mucho menos grave de lo que se pensaba en un principio, según declaró un alto responsable del proyecto el pasado jueves 7 de agosto en Beijing.
El volumen de sedimentos arrastrado por la corriente río abajo hasta la zona de la presa se ha reducido a un tercio desde que el embalse fue sondeado en 2003, declaró Cao Guangjing, subdirector general de la Corporación China para el Proyecto de las Tres Gargantas (CTGPC, en sus siglas en inglés) en una rueda de prensa celebrada el jueves.
Según Cao, “hay cuatro factores principales que han contribuido a ello”.
Cao señaló que los programas de protección medioambiental diseñados para controlar la erosión y repoblar las zonas forestales del curso alto del Río Yangtsé han surtido efecto.
Otra de las razones es que se está extrayendo arena del lecho del río para abastecer la construcción de infraestructuras a gran escala en el curso alto del río.
Cao afirmó que las nuevas presas construidas a lo largo del curso alto del Yang-tsé y de algunos de sus afluentes principales también retienen cieno y arena. “En la región hay varias presas nuevas en construcción, así que esperamos que el volumen de sedimentos siga disminuyendo”.
Estos nuevos proyectos son parte del objetivo chino de desarrollo energético. No se construyen simplemente para reducir la sedimentación en la presa de las Tres Gargantas, añadió Cao.
“Además, en los últimos años ha habido un volumen moderado de precipitaciones en la región”.
A los científicos y expertos medioambientales les preocupaba que los sedimentos se amontonaran detrás de la mayor presa del mundo (de 2.309 metros de longitud y 185 de altura), lo que pondría en peligro la seguridad de la estructura y elevaría el nivel del lecho del río en ese tramo.
“La sedimentación está considerada por los artífices del Proyecto de las Tres Gargantas como uno de los mayores problemas técnicos a los que se enfrentan. Se ha invertido mucho para intentar resolverlo”, afirma el Prof. Wang Jun, un especialista chino en control del agua del Comité de Recursos Hídricos del Río Yang-tsé (YRWRC, en sus siglas en inglés).
Los ingenieros del proyecto han puesto en práctica un sistema para reducir la sedimentación basado en “almacenar el agua cuando está limpia y expulsarla cuando se vuelve turbia”.
Asimismo, construyeron 23 aliviaderos profundos en la presa para lavar los sedimentos depositados por los fuertes caudales durante la temporada de inundaciones.
Según un informe del YRWRC publicado el año pasado, 470 millones de toneladas de sedimentos se amontonaron en el embalse entre junio de 2003 y finales de 2006, menos de lo que se había esperado.