Al menos ocho personas perdieron la vida y otras tres resultaron gravemente heridas al derrumbarse el jueves una mezquita en construcción en la noroccidental provincia china de Qinghai.
Fuentes del equipo de rescate dijeron hoy viernes que el número de fallecidos podría aumentar, ya que es posible que haya más personas sepultadas bajo los escombros, puesto que aún no ha finalizado la remoción de éstos.
Una persona que resultó gravemente herida murió en el hospital, informó un oficial de la brigada anti-incendios de la provincia de Qinghai, quien agregó que entre los muertos figura un menor de edad.
Los rescatistas encontraron a 31 personas entre muertos y heridos en el sitio de la tragedia, en la población de Taer, a 44 kilómetros de la capital provincial, Xining.
Tres de los heridos permanecían hoy en condición crítica, mientras que otros 20 estaban siendo tratados por lesiones menores. Todos pertenecen a la etnia Hui.
La mezquita se vino abajo hacia las 17:40 horas de ayer jueves. Las autoridades atribuyeron la causa del accidente a las réplicas ocurridas pocas horas antes en las vecinas provincias de Sichuan y Shanxi, con la más fuerte que alcanzó 6,0 grados en la escala de Richter.
Sin embargo, están investigando la posibilidad de que una viga de soporte de la mezquita haya fallado.
"Aún se desconoce la cifra exacta de las personas que estaban en el lugar. El número podría aumentar, ya que es posible que haya más gente sepultada bajo los escombros", dijo un miembro del equipo de rescate, quien prefirió no revelar su nombre.
La población de Taer, ubicada en el centro de la Meseta Qinghai-Tíbet y la Meseta de Loess, tiene una población de más de 38.000 habitantes, la mayoría de ellos son de la etnia Hui. Fin