Igualdad de derechos y protección especial
para las minorías étnicas
     
 

Después de la fundación de la nueva China, igual que los han, los miembros de las minorías étnicas se convirtieron en dueños del país, disfrutando en igualdad de todos los derechos civiles atribuidos por la Constitución y las leyes y, al mismo tiempo, conforme a la ley, de sus derechos especiales de minorías étnicas.

Los derechos de las minorías étnicas a participar en igualdad en la administración de los asuntos estatales están garantizados plenamente. En todas las Asambleas Populares Nacionales y en todas las Conferencias Consultivas Políticas Nacionales, el porcentaje de diputados y miembros de las minorías étnicas ha sobrepasado al de su población en el total nacional. Entre los diputados a la IX Asamblea Popular Nacional, electos en el año 1998, los miembros de las minorías étnicas ocuparon el 14,37%, y entre los miembros de la IX Conferencia Consultiva Política Nacional, el 11,7%, porcentajes ambos que superan al 8,9% de lo que supone su población en la población total nacional. Cada una de las 55 minorías étnicas tiene sus propios diputados y miembros en los dos órganos nacionales. En la actualidad, en todo el país hay más de 2.700.000 cuadros de origen en las minorías étnicas. La participación de los miembros de las minorías étnicas se nota en un porcentaje relativamente grande en los órganos estatales de Poder y de administración, y en los órganos judiciales y fiscalizadores, tanto nacionales como locales.

China aplica el sistema de autonomía étnica regional en los lugares donde las minorías étnicas viven concentradas en comunidad. Según la ley, los cargos de presidente o vicepresidente de los comités permanentes de las asambleas populares de los lugares autónomos étnicos son asumidos por ciudadanos de la etnia que practica la autonomía étnica regional; los cargos de presidente de región autónoma, presidente de prefectura autónoma y alcalde de distrito autónomo son ocupados por miembros de la etnia que aplica la autonomía étnica regional. En la organización de los gobiernos populares de las regiones, las prefecturas y los distritos autónomos, se procura la mayor participación posible de los miembros de la minoría étnica que practica la autonomía étnica regional y de otras minorías étnicas. Las asambleas populares de las zonas autónomas están facultadas a elaborar estatutos de autonomía y reglamentos específicos conforme a las características políticas, económicas y culturales de las etnias de la localidad. Hasta finales de 1998, las zonas autónomas étnicas habían elaborado 126 estatutos autónomos y 209 reglamentos específicos. Según la ley, los órganos autonómicos tienen derecho a aplicar de manera transformada o a suspender la ejecución de las resoluciones, decisiones, órdenes e instrucciones de los órganos estatales de instancias superiores, en caso de no ser adecuadas a las circunstancias de las localidades de autonomía étnica, habiando informado de ello previamente al órgano estatal de instancia inmediatamente superior y después de obtener su aprobación. Conforme a la ley, las localidades de autonomía étnica regional tienen derecho a la autodecisión económica y financiera, al desarrollo de la educación, las ciencias, la tecnología y la cultura según su propia voluntad, y al uso y desarrollo de sus propias lenguas orales y escritas.

Antes de 1949, la economía, cultura y desarrollo social de las zonas de las minorías étnicas estaban atrasados. En la mayoría de esas zonas étnicas la gente se dedicaba principalmente a la producción agrícola y ganadera y vivía en una miseria extrema. Fundada la nueva China, el Estado adoptó políticas y medidas particulares y prestó ayudas a estas zonas para su desarrollo económico, suministrándoles fondos financieros, técnica, personal técnico, etc. Esto impulsó el desarrollo económico y el progreso social de estas áreas. Según estadísticas, el valor global de la producción industrial y agrícola de las zonas de autonomía étnica aumentó de 3.660 millones de yuanes en 1949 a 852.350 millones de yuanes en 1998. En estas zonas, la producción de hierro, carbón crudo, petróleo crudo y la generación de energía eléctrica se elevaron respectivamente de 9.000 toneladas, 1.780.000 toneladas, 52.000 toneladas y 80 millones de kilovatio/hora en 1952 a 7.017.300 toneladas, 175.686.000 toneladas, 20.472.400 toneladas y 132.110 millones de kilovatio/hora en 1998. En 1998, los ferrocarriles, carreteras y rutas postales en servicio fueron de 17.100, 376.400 y 1.135.400 kilómetros, siendo respectivamente 5,5, 13,8 y 9,6 veces superiores en comparación con 1952; la producción de cereales aumentó de 15.815.000 toneladas en 1952 a 71.500.000 toneladas en 1998 y el número de ganado aumentó de 24.392.000 cabezas a 55.647.000 cabezas. Las condiciones de vida de los miembros de las minorías étnicas mejoraron notablemente. En 1997, el ingreso per cápita de los campesinos de las zonas de autonomía étnica de todo el país era de 1.633,11 yuanes, 21,5 veces el del año 1980; la posesión per cápita de cereales llegó a 424,4 kilos, 1,5 veces la del año 1978; y el salario per cápita de la población activa alcanzó a 5.593 yuanes, 6,9 veces el del año 1981.

En la vieja China, el analfabetismo de los miembros de las minorías étnicas era mayor del 95%. En Ningxia, sólo el 10% de los niños en edad escolar tenían acceso a la educación; en Tibet, el 97% de la población era analfabeta; y en toda Mongolia Interior sólo había 16 escuelas secundarias. Después de la fundación de la nueva China, la educación experimentó progresos trascendentales en las zonas de las minorías étnicas. El analfabetismo descendió casi un 68%. En 1998, en las zonas autónomas de las minorías étnicas existían 94 centros docentes superiores regulares con 226.400 estudiantes, 13.466 escuelas secundarias con 5.296.400 alumnos y 90.704 escuelas primarias con 12.409.000 alumnos. En la actualidad, entre los centros docentes étnicos que China ha establecido independientemente, figuran 12 universidades e institutos, 59 escuelas pedagógicas, 158 escuelas secundarias de capacitación profesional, 3.536 escuelas secundarias regulares y 20.906 escuelas primarias. La diferencia entre el ingreso escolar de las zonas donde viven en comunidad las minorías étnicas y el promedio del ingreso escolar de todo el país, ha descendido desde 1990 del 3,7% al 0,7%.

China protege la excelente cultura tradicional de las minorías étnicas. La ley de China estipula que las diversas etnias disfrutan de la libertad del uso y desarrollo de sus propios idiomas. En el cumplimiento de sus funciones oficiales, los órganos autonómicos de las zonas de autonomía étnica usan uno o varios idiomas locales usuales. Entre los varios idiomas que se utilizan en las actividades oficiales, se puede tomar como lengua principal el de la etnia que practica la autonomía étnica regional. Desde la década de los 50, el Gobierno chino ayudó sucesivamente a más de 10 minorías étnicas a crear o mejorar 13 escrituras étnicas. El Estado ha establecido órganos especiales para organizar y dirigir el trabajo de clasificar los libros antiguos de las minorías étnicas. Se recopilaron más de 120.000 títulos de libros antiguos de estas minorías, se clasificaron más de 110.000 y editaron más de 5.000. Gracias al esfuerzo de más de 3.000 especialistas y eruditos, auspiciados por el Estado, se lograron redactar y editar cinco series de libros acerca de problemas étnicos. Entre ellos, más de 400 títulos, con 90 millones de caracteres, están especializados en los temas relacionados a las minorías étnicas, tales como historias breves, generalidades lingüísticas, presentación general de los lugares autónomos de las minorías étnicas, etc. En la actualidad, cada una de las 55 minorías étnicas de China dispone ya de una breve historia escrita. El Gobierno chino instaló organismos especiales para recolectar, sistematizar, traducir y estudiar las tres epopeyas de las minorías étnicas: el Gyansar, el Jiangge'er y el Manas. Las tres epopeyas se han editado ya en diversos idiomas étnicos, el han e idiomas extranjeros, junto con una serie de comentarios y estudios al respecto.

El Estado respeta los hábitos y las costumbres de comida, funerales, fiestas y matrimonio de las minorías étnicas, respeta su libertad de creencias religiosas aplicándoles políticas especiales al respecto. Actualmente, entre los creyentes islámicos, 18 millones son miembros de minorías étnicas; hay en todo el país más de 30.000 mezquitas y más de 40.000 imanes y akjunds. En Xinjiang el número de creyentes religiosos llega a 8.100.000 personas, superando el 56,3% de la población global de toda la región; allí funcionan 23.000 locales para actividades religiosas, de los cuales más de 20.000 son mezquitas; hay más de 29.000 individuos dedicados a la catequesis y ocupaciones religiosas y más de 80 agrupaciones religiosas. En Tibet, existen más de 1.700 locales para actividades religiosas de los creyentes del budismo tibetano, con 46.000 monjes y monjas.

En la vieja China, el servicio médico y sanitario de las minorías étnicas era muy atrasado, proliferaban ampliamente las enfermedades endémicas y contagiosas, por eso su población se reducía rápidamente. En la nueva China, en las zonas de minorías étnicas, el servicio médico y sanitario ha conocido grandes mejoras, la población creció rápidamente y el nivel de salud se elevó en gran medida. Según estadísticas, entre 1949 y 1998, en las zonas de autonomía étnica, los órganos de servicio médico y sanitario aumentaron de 361 a 16.724; las camas de hospital, de 3.310 a 392.671; y los técnicos sanitarios, de 3.531 a 605.255. En 1998, en la región autónoma de Tibet había más de 1.300 órganos de servicio médico y sanitario, 20 veces los del año 1959, y más de 6.700 camas de hospital, 17,6 veces las del año 1959. Según los datos del Primer Censo Nacional de 1953, la población de las minorías étnicas apenas era de 34.013.000 habitantes. Sin embargo, conforme a la encuesta de muestreo del 1% de la población nacional, realizado en 1995, la población de las minorías étnicas llegó a 108.460.000 habitantes. La tasa de mortalidad de la población y la de los neonatos en las zonas de las minorías étnicas descienden constantemente. Por ejemplo, en Tibet, la mortalidad de las mujeres embarazadas y parturientas bajó del 50‰ en 1959 al 7‰ en 1998, y la de los neonatos del 430‰, al 36,77‰. La esperanza media de vida de la población del Tibet ha ascendido de 36 años de antes de 1949 a los actuales 65 años.