share
spanish.china.org.cn | 22. 09. 2026 | Editor:Eva Yu [A A A]

Una representación revive el espíritu de la Gran Marcha y la lleva más allá de las fronteras

Palabras clave: Gran Marcha, 90.º aniversario,historia
Spanish.china.org.cn | 22. 09. 2026

Renata, junto con participantes chinos y otros creadores de contenido extranjeros, sube el sendero de Loushanguan, o paso de Loushan, con un rifle de utilería. Las explosiones son controladas y el combate actuado, pero la montaña fue el terreno original de la lucha en 1935.

“Todo era tan real”, comentó esta viajera rusa, describiendo la experiencia como una de las más impactantes e inusuales de su vida.

La producción en vivo titulada “Victoria en el paso de Loushan” se desarrolla en el mismo lugar donde ocurrió, con trincheras reconstruidas, efectos especiales y la participación directa del público.

El paso de Loushan, en el distrito de Huichuan de Zunyi, en la provincia de Guizhou, al suroeste de China, es un capítulo importante en la historia de la Gran Marcha. En febrero de 1935, el Ejército Rojo luchó por él en un enfrentamiento clave de la Campaña de Zunyi. El triunfo, tras la Conferencia de Zunyi, es catalogado como el primero del Ejército Rojo desde el inicio de la Gran Marcha y como un punto de inflexión que ayudó a revertir una compleja situación militar.

2026 marca el 90.º aniversario de la victoria de la Gran Marcha. La fecha ha renovado el interés por cómo se recuerda y se transmite la historia, especialmente entre los jóvenes, quienes miran el pasado cada vez más a través de videos cortos, viajes y productos culturales interactivos, en lugar de solo libros y paneles de exposición.

¿Por qué un paso en lo profundo de las montañas del norte de Guizhou atrae a personas de diversas nacionalidades y orígenes culturales hacia la historia? ¿Cómo puede la llamada cultura roja pasar de una enseñanza pasiva a una viva?


Inmerso en la historia

En el paso de Loushan, el diseño transforma la relación física del visitante con el pasado. En un museo te detienes ante un documento, o una pieza. Aquí, los participantes escuchan instrucciones, transportan objetos, se desplazan en grupo y suben ellos mismos. La puesta en escena no reproduce el peligro del combate, pero utiliza el movimiento, el sonido y el colectivo para otorgar una dimensión corporal.

Renata vio por primera vez videos de la experiencia en Instagram mientras viajaba por Chongqing. Su popularidad en línea la convencieron de ir a Zunyi Esperaba una atracción poco convencional, pero tuvo una experiencia emocional.

“Antes, visitar monumentos conmemorativos o museos de historia significaba observar el pasado a través de textos y vitrinas, y recibir información de manera pasiva”, dijo. “Pero en el paso de Loushan, gracias al vasto paisaje montañoso, los efectos realistas de artillería y una trama de batalla trepidante, viví una montaña rusa de emociones. Pasé del nerviosismo, a la tristeza y luego al llanto”, sostuvo.

Agregó que tanto ella como muchos de sus amigos extranjeros sabían muy poco de la Batalla del paso de Loushan y de la Gran Marcha en general. El contenido sobre la historia revolucionaria china en las redes sociales internacionales era limitado, y lo que veía a menudo no era lo suficientemente atractivo para los usuarios más jóvenes.

Tras la experiencia, comenzó a buscar material histórico sobre la lucha de 1935.

“Comprendí la importancia de la campaña, así como la aspiración original y el sentido de responsabilidad del Ejército Rojo al continuar pese a estar en una situación desesperada”, dijo. “Aunque mi chino es pobre, no impidió que me conmoviera. La valentía del Ejército Rojo ante el sacrificio y su inquebrantable resiliencia son cualidades valiosas con las que la humanidad puede identificarse”.

Al terminar su experiencia, Renata publicó videos e información práctica sobre la misma en diversas plataformas. Una de sus publicaciones obtuvo millones de visitas y su sección de comentarios devino un espacio de debate sobre la Gran Marcha entre usuarios del extranjero, amantes de la historia y académicos.

Zhu Jingbo, director de la Oficina de Cultura y Turismo de Huichuan, señaló que “Victoria en el paso de Loushan” se ha presentado 129 veces durante la primera mitad de 2026, con un promedio de más de 1000 visitantes diarios.

Zhu apuntó que el personal del turismo local había notado un cambio entre los visitantes internacionales. En años anteriores, algunos llegaban principalmente por curiosidad o como parte de un viaje más amplio por Guizhou y sabían poco sobre la Gran Marcha. Ahora, más jóvenes extranjeros, académicos e interesados en la historia militar llegan con preguntas ya en mente.

Cuando un turista del exterior explica la experiencia en otro idioma y a través de los detalles que le impactaron, el resultado no se lee como un folleto traducido. Esos relatos pueden ayudar a convertir el paso de Loushan en un vía de acceso para el público foráneo hacia la historia revolucionaria china y a la lucha que moldeó el desarrollo posterior del país.

“La actual Generación Z tiende a buscar una ‘identificación con la experiencia’ ”, declaró Sun Jiashan, del Departamento de Enseñanza e Investigación de la Cultura China del Instituto Central del Socialismo. “El modelo del paso de Loushan, a partir de un ‘entorno real, interacción y trama’, convierte una narrativa roja abstracta en una escena concreta en la que la gente puede participar. Transforma el espíritu de la Gran Marcha de ‘historia que se cuenta’ a ‘memoria que se vive’, reduciendo la distancia instintiva que algunos visitantes extranjeros pueden sentir”, completó.

Según Sun, es una tarea que consta de dos partes. La explicación histórica aporta nombres, fechas y consecuencias, mientras que la participación brinda un punto de entrada emocional. En el paso de Loushan, la representación, el paisaje histórico y la investigación posterior del visitante forman partes sucesivas de un mismo encuentro.

Los valores que se transmiten a través de esos relatos —el coraje, la resiliencia y la capacidad de seguir adelante en una situación aparentemente desesperada— no dependen de que el visitante ya conozca toda la historia política y militar, señaló Sun.

“Este cambio de la ‘persuasión cognitiva’ al ‘despertar emocional’ es la clave para la comunicación intercultural del espíritu de la Gran Marcha”, afirmó.