| spanish.china.org.cn | 16. 09. 2026 | Editor:Teresa Zheng | ![]() |
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Canal de Pinglu suma a la conectividad regional y al desarrollo hacia el mar
El lunes, el buque cargado de contenedores Beigang Canal 001 realizó un viaje de prueba hasta la zona operativa del puerto de Qinzhou, en la Región Autónoma Zhuang de Guangxi, sur de China. Con la inminente apertura del canal de Pinglu, el río y el mar —separados por mucho tiempo por las montañas— quedarán finalmente conectados.
Como proyecto clave del Nuevo Corredor Internacional de Comercio Tierra-Mar, en el marco de la Iniciativa de la Franja y la Ruta, y como el primer canal planeado y coordinado a nivel nacional desde 1949 que une un río y el mar, Pinglu, de 134,2 kilómetros, abre una salida al mar más corta, económica y conveniente para el suroeste chino y representa una incorporación trascendental a la red fluvial del país.
El sueño de un canal refleja el sueño de una nación fuerte. La visión de una salida al mar para las provincias y regiones del suroeste existía desde hace larga data, pero antes de 1949 la obra quedó en el papel. En la nueva era, la gestión de ríos, lagos y mares se ha planificado con una visión a largo plazo y medidas contundentes.
La construcción comenzó en agosto de 2022. Durante más de 1400 días y noches, gracias a la coordinación central, la cooperación local, los avances tecnológicos y los vínculos industriales, más de 20 000 trabajadores de todos los grupos étnicos colaboraron en Guangxi.
Ahora, el canal de Pinglu desemboca en el mar y abre un nuevo capítulo en la búsqueda del poderío marítimo.
Del río al mar
En la cuenca alta del río Xijiang, que se conecta con el canal de Pinglu, las instalaciones de navegación del proyecto del centro de control hídrico de Baise están en plena construcción. El avance de los trabajos es seguido de cerca por la dirección del Grupo Jili Baikuang de Guangxi, una empresa líder en el sector del aluminio. Una vez finalizados, la bauxita y el carbón térmico importados podrán enviarse del puerto de Qinzhou, en el Golfo de Beibu, al canal de Pinglu y luego directamente a Baise.
«Antes, las materias primas arribaban al puerto y se transportaban en tren y camión: poco volumen y alto costo», recordó Su Yonghui, director de gestión logística de la firma. Por vía fluvial, los costos logísticos son un 30 % menos, lo que supone un ahorro de decenas de millones de yuanes al año.
El río Xijiang y el golfo de Beibu están separados por montañas, y el desvío por el puerto de Guangzhou, en la provincia sureña de Guangdong, añadía más de 500 kilómetros. El Nuevo Corredor Internacional de Comercio Tierra-Mar ha traído consigo el transporte por carretera, ferrocarril y marítimo, pero el de vías navegables interiores es mucho más barato que el ferroviario y el terrestre, según Mo Weihua, funcionario de la Administración de Seguridad Marítima de Guangxi.
Las provincias de Yunnan y Guizhou, en el suroeste, también se beneficiarán. Yunnan está construyendo el puerto de Funing, cuya finalización está prevista para este año. Guizhou, sin salida al mar, acelera la obra del ferrocarril Huangtong-Baise, lo que le permitirá el sueño marítimo. La provincia de Sichuan y el municipio de Chongqing, también en el suroeste, cuentan ahora con una nueva salida al mar además del río Yangtsé.
Los costos logísticos podrían reducirse entre un 18 y un 30 %, con ahorros anuales de más de 5000 millones de yuanes (745 millones de dólares) a lo largo de la ruta, según un ejecutivo del Grupo del Canal de Pinglu, la constructora del canal.
La obra también establece un vínculo beneficioso entre los 1400 millones de chinos y los casi 700 millones de habitantes de la ANSEA. Los representantes diplomáticos de los países miembros, tras inspeccionar el proyecto, lo elogiaron no solo por facilitar el flujo de bienes, sino también por fortalecer los lazos entre los pueblos.
El transporte fluvial es vital para la circulación interna, la mejora de la circulación dual nacional-internacional y el fomento de la coordinación regional. De cara al futuro, Pinglu, junto con varios otros canales en estudio, unirá los sistemas fluviales del Yangtsé y del río de la Perla, creará una red fluvial este-oeste y norte-sur, y redefinirá la geografía económica del sur de China, explicó Luo Jing, investigador de la Academia de Ciencias Sociales de Guangxi.














