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spanish.china.org.cn | 07. 09. 2026 | Editor:Eva Yu [A A A]

Comunidad de Asia-Pacífico: intereses comunes entre México, Perú y Chile

Palabras clave: Foro de Medios de Comunicación Asia-Pacífico, China, APEC
Spanish.china.org.cn | 07. 09. 2026

 


Por Jorge Fernández


Estos países llevan sobre sus hombros la necesidad de diversificarse, ampliar sus mercados, hacer más fuertes y duraderas sus cadenas de suministro y, además de todo, aprovechar conjuntamente la innovación que se está generando entre sus economías.


Se celebró en Shenzhen el sábado el Foro de Medios de Comunicación Asia-Pacífico, un espacio en el que las voces de más de 400 representantes de más de 40 países y regiones, así como de agencias de la ONU e instituciones internacionales, tuvieron especial relevancia. El encuentro se produjo en un momento en que la construcción de una comunidad de Asia-Pacífico adquiere una dimensión cada vez más concreta para las economías latinoamericanas vinculadas a la región. México, Perú y Chile, por su posición en el Pacífico y por sus crecientes vínculos económicos con Asia, representan tres realidades particularmente relevantes para observar este proceso.

Las turbulencias geopolíticas en el mundo, cada vez más incorporadas a una retorcida normalidad, obligan a estrategas a innovar para generar beneficios sostenibles. A la región de América Latina le urge encontrar soluciones en medio de amenazas del norte para arrebatar sus recursos y de una brecha tecnológica que se ensancha cada vez más. La APEC, que ya ha comenzado los preparativos para el Foro de noviembre de este año, se constituye como una herramienta de cara a las crecientes necesidades económicas que hoy aquejan a muchos países del Sur Global.

Entre las economías latinoamericanas con enorme potencial para aprovechar los frutos de la APEC están México, Perú y Chile. Estos tres países, bañados por las aguas del Pacífico, poseen ubicaciones estratégicas que generan amplias ventajas para conectarse con una economía tan vasta como la de China. En el marco de la APEC, las dinámicas que se desprenden de cada una de ellas trascienden sus propias fronteras y, al hacerlo, ya sea de forma bilateral o a través de múltiples vías, ofrecen oportunidades insospechadas al formar una creciente interdependencia con China.

En este contexto, la “Comunidad de Asia-Pacífico” deja de ser una formulación meramente aspiracional y adquiere para estos países un significado práctico: diversificar mercados, fortalecer las cadenas de suministro, impulsar la innovación y generar nuevas oportunidades de crecimiento. La APEC representa un marco en donde esos intereses comunes pueden abordarse y convertirse en una red de interdependencia en el Pacífico con crecimiento generalizado y beneficio compartido.

El enfoque de China, que concede gran importancia a la cooperación y al intercambio, abre nichos de colaboración con visión a futuro para estas tres economías latinoamericanas. La disrupción de las cadenas de suministro, derivada de la arbitrariedad del poder estadounidense, ha creado necesidades económicas en diferentes rincones del planeta. En medio de una búsqueda de beneficios generalizados y sostenibles, el Sur Global se ha dado a la tarea de ejecutar planes que ofrezcan soluciones duraderas de cara a las crisis causadas por las disrupciones en las cadenas de suministro.

El desarrollo conjunto y la cooperación constituyen una parte de la lógica política de China al exterior. Siendo coherente con sus postulados, China ofrece a los países del Sur Global propuestas para solucionar desajustes en el terreno económico. La ayuda extendida a las pymes descansa en la idea de que en ellas reside la fuerza del cambio. En México, Perú y Chile, ellas constituyen una fuerza mayoritaria del tejido empresarial. Son motores económicos, empleadores y cimientos de gran calado que revelan la salud del desarrollo económico nacional.

China está ofreciendo a los países de la APEC una hoja de ruta para alcanzar soluciones sustentables a las disrupciones generalizadas en la economía mundial. Puesto que las pequeñas y medianas empresas se constituyen como motores del cambio, el tema urgente por abordar consiste en cómo hacer que estas empresas se conviertan en entes innovadores con desarrollo inclusivo que incorpore, desarrolle, perfeccione y comparta nuevas tecnologías. A ojos de China, países de la APEC como México, Perú y Chile deben ampliar su colaboración con miras a crecer e innovar.

El fortalecimiento de las estructuras afianzadas en una comunidad de Asia-Pacífico requiere la participación de todos. El caso de México, Perú y Chile, tanto por sus peculiaridades únicas como por su relación con la economía china, reviste un significado especial. Cada uno posee estructuras productivas propias que dan un toque distinto a sus vinculaciones comerciales con China. Estos países llevan sobre sus hombros la necesidad de diversificarse, ampliar sus mercados, hacer más fuertes y duraderas sus cadenas de suministro y, además de todo, aprovechar conjuntamente la innovación que se está generando entre sus economías. La comunidad de Asia-Pacífico simboliza una aspiración común que ofrece oportunidades muy concretas.

Un hecho positivo que se da en el contexto de los preparativos de la APEC es la visita por estos días a China de Roberto Velasco, secretario de Relaciones Exteriores de México, quien mantendrá reuniones con altos cargos de la dirigencia china. También por estas fechas México sostiene delicadas y complejas negociaciones comerciales con Estados Unidos, con quien tiene, además de Canadá, un Tratado de Libre Comercio. La reunión en China no solo ofrece un camino para una mejor relación económica bilateral, sino una oportunidad para abordar bajo el marco de la APEC soluciones a largo plazo que potencien las ventajas estratégicas y geográficas de sus economías.

Perú, por su parte, ocupa una posición clave en el Pacífico y mantiene una relación comercial estrecha con China. En el marco de la APEC, el país andino materializa la búsqueda de intercambios económicos diversificados, de cara a una incertidumbre comercial generada por decisiones erráticas de países del norte y en medio de la reconfiguración de las cadenas de suministro. El acuerdo comercial que Perú mantiene con China tiene alcances que repercuten en otras economías de la región de Asia-Pacífico, y con un peso importante en el fortalecimiento de las cadenas de suministro, de la competitividad comercial y de la protección al medio ambiente. Perú cuenta con las condiciones para mejorar su inserción en las cadenas de suministro de Asia-Pacífico, y para participar en las acciones de otras economías de la región.

Chile simboliza un claro ejemplo de la construcción de canales para insertarse en las fuerzas productivas tanto regionales como asiáticas. Al igual que Perú con su Tratado de Libre Comercio con China, ha afianzado una asociación comercial de grandes alcances y sólidos fundamentos con China. Más allá de su acuerdo comercial o incluso del marco de la APEC, sus relaciones con el gigante asiático rebasan las exportaciones de materias primas y buscan actualizar y ampliar la cooperación en todos los ámbitos. China es ejemplo de apertura y diversificación, conexión con cadenas de suministro y un actor clave para aprovechar las oportunidades que lleva consigo la integración con la región Asia-Pacífico.

México, Perú y Chile representan realidades económicas naturalmente distintas que constituyen en sí una ventaja en su proceso de integración con la región Asia-Pacífico. Esta aspiración, en camino de materializarse, requiere de un fortalecimiento constante y permanente no solo en el terreno económico y comercial, sino en el político y cultural. Con la diversificación de sus economías y el fortalecimiento de las cadenas de suministro, se abre una posibilidad para incontables intercambios que llevan, a su vez, espacios de cooperación en donde la interdependencia y el intercambio de conocimiento se concretan. En el tránsito de los intereses comunes descansa la construcción de una comunidad en donde diferentes actores son protagonistas del cambio, incluidos los medios de comunicación.

Precisamente en este proceso, los medios de comunicación pueden desempeñar un papel relevante. Las opiniones y sugerencias de los actores procedentes de América Latina y el Caribe son seriamente escuchadas y analizadas en China. A ojos de China, los medios de comunicación son importantes elementos para alcanzar consensos antes de impulsar acciones conjuntas. El Foro de Medios de Comunicación Asia-Pacífico ofreció, por tanto, un espacio para que estas voces contribuyeran a la construcción de consensos y al impulso de acciones concretas. En un entorno de trabajos para construir una comunidad de Asia-Pacífico y para garantizar el éxito del Foro de la APEC, por celebrarse en Shenzhen, China, los medios de comunicación contribuyen, en gran medida, a que los esfuerzos emprendidos se traduzcan en consensos y acciones concretas que puedan ejecutarse con mayor rapidez.


El autor es experto en relaciones internacionales y analista político. Cuenta con una amplia trayectoria en el ámbito del periodismo y el análisis de la actualidad internacional.