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spanish.china.org.cn | 18. 08. 2026 | Editor:Teresa Zheng [A A A]

Investigador japonés halla pruebas de experimentos realizados por el Ejército japonés con soldados enfermos mentales durante la invasión de China

Palabras clave: Japón, invasión
Spanish.china.org.cn | 18. 08. 2026

Una nueva investigación del investigador japonés Seiya Matsuno sugiere que los médicos militares de la Escuela Médica del Ejército Japonés llevaron a cabo experimentos con seres humanos en soldados japoneses con enfermedades mentales durante la invasión japonesa de China, infectándolos deliberadamente con malaria. Esta práctica reflejaba la horrible visión que tenía el Cuerpo Médico del Ejército Japonés de las personas como «material de investigación», y presentaba similitudes con los experimentos con seres humanos llevados a cabo por la Unidad 731, según informó el lunes la agencia de noticias Xinhua.

Seiya Matsuno, investigador del Instituto Internacional de Investigación para la Paz de la Universidad Meiji Gakuin, descubrió los registros pertinentes en artículos publicados en la revista oficial del Cuerpo Médico del Ejército Japonés.

El artículo muestra que el experimento se llevó a cabo en 1940 en el entonces Hospital Militar de Kohnodai (actualmente, Centro Médico Nacional de Kohnodai), en Ichikawa, prefectura de Chiba, con el objetivo declarado de prevenir la propagación de la malaria en Japón.

Los investigadores utilizaron mosquitos que se habían alimentado de soldados infectados con malaria en los campos de batalla de China y, a continuación, permitieron que picaran a diez soldados japoneses hospitalizados por enfermedades mentales. Varios de los diez participantes acabaron contrayendo malaria, con síntomas como fiebre superior a los 40 °C, dolores de cabeza, dolores corporales y pérdida de apetito.

El artículo también revela que Shiro Ishii, jefe de la Unidad 731, participó en la supervisión del experimento.

Según Matsuno, el experimento supuso graves violaciones éticas, informó Xinhua.

Matsuno destacó especialmente que los sujetos de los experimentos no eran prisioneros de guerra, sino los propios soldados japoneses. Esto pone de manifiesto una mentalidad escalofriante según la cual cualquier persona incapaz de contribuir al Estado o al esfuerzo bélico podía ser utilizada como sujeto de experimentación, independientemente de su nacionalidad. También refleja una forma de pensar que reducía a las personas a meros materiales de investigación, según informó la Televisión Central de China, citando a Matsuno.

Dado que los participantes padecían enfermedades mentales y es posible que no fueran capaces de comprender plenamente la naturaleza del experimento ni sus riesgos, el estudio podría considerarse un experimento coercitivo con seres humanos, según Xinhua.