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spanish.china.org.cn | 13. 08. 2026 | Editor:Teresa Zheng [A A A]

Las ciudades chinas recurren a las previsiones basadas en la IA y a las redes de radares inteligentes para hacer frente a las condiciones meteorológicas extremas

Palabras clave: IA, teledetección
Spanish.china.org.cn | 13. 08. 2026

Desde la predicción de inundaciones basada en IA y los gemelos digitales hasta la gestión inteligente de embalses, pasando por redes de radares de matriz en fase y sistemas de teledetección terrestres, una nueva generación de equipos y sistemas de alta tecnología está ayudando a las ciudades chinas a afinar las previsiones meteorológicas, mejorar el control de las inundaciones y tomar decisiones más rápidas y precisas para adelantarse a los fenómenos meteorológicos extremos.

En Ningbo, en la provincia de Zhejiang, al este de China, donde los recursos hídricos son relativamente limitados, el cálculo de la descarga de agua de los embalses resulta complicado. Si se descarga demasiada agua, la ciudad podría quedarse sin agua tras la tormenta; sin embargo, si se descarga muy poca, el embalse podría tener dificultades para absorber las aguas de crecida provocadas por las lluvias torrenciales.

Encontrar ese equilibrio es ahora, cada vez más, una tarea que recae en la IA.

«El punto de equilibrio debe ser analizado y calculado continuamente por el software de gestión», afirmó Jiang Yutian, director de departamento del Instituto de Planificación y Diseño de Conservación del Agua y Energía Hidroeléctrica de Ningbo, según CCTV News.

El núcleo del sistema es un modelo de predicción basado en IA que acelera drásticamente los cálculos.

En la cuenca del río Yongjiang, la ejecución de un escenario completo de control de crecidas solía llevar entre cinco y diez minutos. El nuevo modelo puede completar el cálculo en tan solo cinco a diez segundos, reduciendo el tiempo necesario a aproximadamente una sesentava parte del anterior.

A partir de las previsiones de precipitaciones y de la evolución de los niveles de agua, el modelo actualiza sus recomendaciones cada cinco minutos, calculando cuánta agua debe descargarse, cuánta puede almacenarse posteriormente y cuánta capacidad quedará en los embalses cuando llegue el pico de la crecida. De este modo, los operadores pueden ajustar las descargas de agua en tiempo real, según informa la cadena CCTV.

La IA no trabaja sola. Una plataforma de gestión basada en gemelos digitales permite gestionar los embalses de forma conjunta, en lugar de hacerlo individualmente. En los 16 principales embalses de control de crecidas de tamaño mediano y grande de Ningbo, los operadores pueden ver en tiempo real cuáles se están acercando a su capacidad máxima y cuáles aún tienen espacio para recibir más agua.

A cientos de kilómetros hacia el interior, otra ciudad está utilizando un conjunto diferente de tecnologías para hacer frente al mismo reto que plantea la incertidumbre meteorológica.

Nanyang, en la provincia de Henan, en el centro de China, situada en una cuenca rodeada de montañas por tres lados, ha sufrido lluvias torrenciales generalizadas desde el lunes bajo la influencia del tifón Dolphin. Su geografía deja a la ciudad expuesta a una combinación de riesgos, entre los que se incluyen el anegamiento urbano, las crecidas en ríos pequeños y medianos y la inundación de tierras de cultivo.

Para realizar un seguimiento más preciso de las tormentas, la autoridad meteorológica de Nanyang ha desplegado una red de cuatro radares de matriz en fase de doble polarización en banda X recién instalados, junto con un radar de doble polarización en banda S y un sistema terrestre de teledetección vertical, según la Administración Meteorológica de China.

Estos equipos permiten a los meteorólogos seguir de cerca la evolución y el desplazamiento de las nubes convectivas e identificar con mayor antelación las zonas con riesgo de lluvias intensas.

La autoridad meteorológica de la ciudad también ha integrado los datos meteorológicos con una red de videovigilancia que abarca toda la ciudad y cubre lugares vulnerables, como pasos subterráneos, túneles, diques fluviales y pueblos de montaña. Esto permite a los meteorólogos comparar lo que detectan los instrumentos con lo que realmente está ocurriendo sobre el terreno.

En conjunto, los enfoques adoptados en Ningbo y Nanyang ofrecen una visión de cómo los esfuerzos de prevención de desastres meteorológicos en China se están volviendo cada vez más digitales e inteligentes, utilizando cálculos más rápidos, observaciones más densas y datos en tiempo real para aportar mayor certeza a las decisiones que se toman ante condiciones meteorológicas inciertas.