share
spanish.china.org.cn | 04. 08. 2026 | Editor:Eva Yu [A A A]

De la fuerza militar al desarrollo: la visión de China para una nueva era

Palabras clave: China, fuerza militar, defensa nacional, desarrollo
Spanish.china.org.cn | 04. 08. 2026



Por Jorge Fernández


El presidente chino Xi Jinping integra el fortalecimiento militar dentro de una estrategia nacional que coordina seguridad, desarrollo y modernización para avanzar hacia una China fuerte.


Falta un año para que el Ejército Popular de Liberación (EPL) celebre sus primeros 100 años. Como representante de la fortaleza física de una potencia en ascenso, el avance que lleve consigo esta institución, a la par de los valores que alberga, constituye una pieza clave para culminar con éxito la modernización de China durante el XV Plan Quinquenal. La construcción de las fuerzas armadas de China es parte del desarrollo nacional de China y, por ello, la defensa constituye un elemento esencial en el fortalecimiento integral del Estado chino.

Hace unos días, el Buró Político del Comité Central del Partido Comunista de China (PCCh) celebró una sesión de estudio colectivo. La sesión, que estuvo presidida por el secretario general, Xi Jinping, giró en torno al impulso que deberá tener la modernización de las fuerzas armadas de China. El también presidente de la Comisión Militar Central hizo notar que la consolidación de la modernización china y la revitalización nacional necesitan sin concesión alguna de un ejército moderno, disciplinado, tecnológicamente avanzado y, por encima de todo, leal al PCCh.

Las ideas presentadas por Xi Jinping revelan el énfasis que se dará a la modernización militar durante el XV Plan Quinquenal de China. El impulso que ya lleva la ola modernizadora de las fuerzas castrenses tomará un nuevo ritmo en el periodo del XV Plan Quinquenal, el cual coincide con el primer centenario de esta institución. El proceso adoptará con mayor rigurosidad y firmeza el Pensamiento sobre el Socialismo con Características Chinas para la Nueva Era y el Pensamiento de Xi Jinping sobre el Fortalecimiento del Ejército. Ambos son la línea teórica que consolidará a la postre la modernización de alta calidad de la defensa del Estado socialista chino. Más allá del ámbito estrictamente militar, este proceso refleja la visión de conjunto del liderazgo chino, que concibe la defensa nacional como un componente inseparable del desarrollo político, económico y social del país.

¿Por qué el discurso de Xi Jinping encierra un enorme significado? Para entender la trascendencia de sus ideas, es fundamental tener presente la nueva estrategia de los Tres Pasos para la Modernización de la Defensa Nacional y el Ejército. Esta hoja de ruta, planteada de forma cronológica por el secretario general en el XIX Congreso Nacional del PCCh, establece tres líneas temporales para elevar las capacidades del EPL. Primero, que para el 1 de agosto de 2027, el ejército esté en capacidad plena para responder a las necesidades estratégicas del país. Segundo, que para 2035, la modernización de la defensa nacional y de las fuerzas armadas se haya logrado en lo fundamental. Tercero, que para mediados del siglo XXI, el EPL sea una fuerza armada de primer orden mundial.

Bajo esta lógica, el secretario Xi Jinping sitúa el XV Plan Quinquenal dentro de la estrategia modernizadora fijada para el ejército. El presente lustro constituye una pieza crucial para consolidar el cumplimiento del objetivo establecido para 2027. Además, conjuntará fuerzas y creará condiciones para avanzar con decisión hacia la meta fijada para 2035. Esto es, el Plan Quinquenal es el elemento que se necesita para que el ejército establezca las estructuras que le permitan ser una fuerza castrense de primer orden mundial a mediados del siglo XXI. Es, a decir verdad, la etapa desde la cual se asegurará que los dos primeros pasos de esta hoja de ruta se alcancen a cabalidad. De esta forma, la planificación militar deja de concebirse como un proceso aislado y pasa a integrarse con la estrategia nacional de desarrollo, coordinando la política del Estado con la construcción de capacidades militares de largo plazo.

Desde el nacimiento del EPL ha quedado aclarado, como máxima rectora, que el PCCh ejerce el liderazgo total de las fuerzas armadas. Es por ello que a través de los años, y en especial bajo el liderazgo de Xi Jinping, se ha hecho énfasis en la urgencia y necesidad permanente de fortalecer la educación política e ideológica. A través de la construcción política el Estado chino garantiza que el ejército mantiene una lealtad absoluta al PCCh. Bajo esta lógica se desprenden todas las acciones orientadas al fortalecimiento y modernización de las fuerzas armadas, incluidas las correcciones que pueden necesitarse al interior de sus filas. La dirección política y la construcción militar avanzan, así, de manera coordinada para garantizar que el desarrollo de las fuerzas armadas responda siempre a los objetivos estratégicos del Estado.

El ejército chino avanza rumbo al cumplimiento de sus metas, entre las cuales está, por obviedad, la capacidad efectiva para el combate. Con base en esta habilidad podrá evaluarse la rapidez y solidez con la que se está llevando a cabo la modernización. El presidente Xi Jinping ha reiterado en diferentes plataformas que el estándar para medir el éxito de la modernización es la capacidad que tengan las fuerzas armadas para tener éxito en el combate. La integración de capacidades operativas, el entrenamiento real y concienzudo, la evaluación en condiciones de combate y, sobre todo, la capacidad para proteger la soberanía, la seguridad y los intereses de desarrollo de China son elementos que determinarán el avance y ritmo de la modernización militar. No obstante, la preparación para el combate responde a un objetivo estratégico más amplio: fortalecer la capacidad de disuasión para preservar la paz y evitar que los conflictos pongan en riesgo el desarrollo nacional.

Un hecho que debe considerarse, especialmente en una etapa de la humanidad en la que la ciencia y la tecnología cobran un papel relevante, es la guerra inteligente como prioridad. El EPL mantiene entre sus prioridades la aplicación de diferentes tecnologías, entre ellas las no tripuladas, la inteligencia artificial, el sistema de información en red y la construcción de un sistema militar amplio, coordinado e inteligente, que pueda operar simultáneamente para el cumplimiento de objetivos.

El presidente Xi Jinping plantea una integración militar-civil a través de la cual la defensa nacional y de las fuerzas castrenses se entrelacen con el sistema de desarrollo económico y social. El fin último es la promoción de la integración militar y civil en ciertos campos de la economía, la ciencia y la tecnología, la educación y los recursos humanos. Para ello, es necesario tener como base una óptima gobernanza militar, la coordinación de instituciones militares y civiles, la optimización de mecanismos de cooperación y el perfeccionamiento de políticas públicas orientadas a la defensa. Todo ello a fin de lograr un impulso sostenible a largo plazo que contribuya a la modernización de la defensa nacional y permita que el fortalecimiento económico y el fortalecimiento de las fuerzas armadas avancen de manera mutuamente complementaria.

Estamos a un año de que el EPL cumpla su primer centenario y en los prolegómenos de que la defensa nacional sea un sostén importante del desarrollo de China en la nueva era. La visión de Xi Jinping es clara y será guía en los próximos años bajo una misma idea: una China fuerte necesita de fuerzas armadas fuertes. Sin embargo, la fortaleza militar no constituye un fin en sí mismo, sino un medio para coordinar desarrollo y seguridad, estrategia política y estrategia militar, preparación para el combate y preservación de la paz. La fortaleza del EPL es la garantía a través de la cual se defiende la soberanía, la estabilidad y un entorno de paz que haga posible el desarrollo constante de la nación china. En esa visión de conjunto reside la profunda consideración estratégica del liderazgo chino: construir una "Gran Muralla de acero" no para hacer de la guerra un objetivo, sino para convertir la paz y el desarrollo en las condiciones permanentes de la modernización del país.