share
spanish.china.org.cn | 03. 08. 2026 | Editor:Teresa Zheng [A A A]

China define el rumbo económico para la segunda mitad del año: la lógica de la innovación y la determinación por el desarrollo de calidad

Palabras clave: desarrollo, XV Plan Quinquenal
Spanish.china.org.cn | 03. 08. 2026



Por Jorge Fernández


China debe integrar en profundidad la innovación científica y tecnológica con la innovación industrial.


La estrategia económica de China para la segunda mitad del año ya está sobre la mesa. Con el XV Plan Quinquenal en sus prolegómenos, todo apunta a garantizarle un sólido arranque para lo que resta del año. Hace unos días, el Buró Político del Comité Central del Partido Comunista de China (PCCh) celebró una reunión que hizo énfasis en acelerar la modernización a través de un desarrollo económico de alta calidad. Entre propuestas para mejorar la eficiencia de políticas macroeconómicas y proyectos estratégicos destaca el fortalecimiento de nuevos motores de crecimiento económico.

El simposio contó con la asistencia del secretario general del Comité Central del PCCh, Xi Jinping, quien en su discurso estableció las prioridades que habrán de considerarse a fin de gestionar acertadamente el desarrollo de alta calidad. Este segundo semestre, además de mantener las garantías para el bienestar social, prevenir riesgos y profundizar la reforma y apertura, la innovación se coloca como un punto prioritario a fortalecer. La economía debe contar con orden y solidez plena, a fin de consolidarse como un entorno propicio para la innovación y para la gama de avances que van aparejados a ella.

Con la intervención del presidente de China quedan definidas las pautas que se tomarán en lo que resta del año. A fin de mantener el desempeño positivo del primer semestre, el énfasis deberá ponerse en las bases que lleven a buen término la orientación macroeconómica. Durante ya varios años, temas como el fortalecimiento de la demanda interna y la oferta o políticas fiscales y monetarias han estado en medio del debate. Ahora se suma a la discusión el uso racional y acertado de nuevos motores de crecimiento que generen estabilidad a largo plazo.

Es aquí en donde descansa una de las estrategias que se seguirán sistemáticamente en el futuro próximo: una nueva generación de industrias estratégicas, innovadoras y de alto rendimiento productivo. Dada la naturaleza dinámica de China, los sectores emergentes innovadores dan testimonio a una rápida transformación. Hoy el impulso está en tres productos emergentes, con capacidad exportadora, que son semilla, fruto y esperanza de la innovación: la inteligencia artificial, la robótica y los medicamentos innovadores.

Dado el desempeño registrado por estos sectores emergentes, China no solo está impulsando su desarrollo y modernización con base en modelos tradicionales, sino que está creando nuevos impulsores de crecimiento y desarrollo que, combinados con los ya existentes, crean condiciones insospechadas para ofrecer soluciones mediante tecnologías avanzadas. China está constituyéndose como un enorme laboratorio en donde debe integrarse en profundidad la innovación científica y tecnológica con la innovación industrial, tal como lo planteó el presidente Xi Jinping.

Es aquí en donde yace el reto para la siguiente fase de este año, que resulta crucial para iniciar con pie derecho el XV Plan Quinquenal. La innovación no es un elemento divino que surja solo por invocación; tampoco es una suerte de cuerno de la abundancia que por sí mismo venga a dar solución a todos los problemas que afloren durante las diferentes etapas de la modernización. China necesita reforzar el entorno institucional para crear las condiciones idóneas que permitan convertir las políticas planteadas en acciones concretas orientadas a alcanzar los resultados programados. A esto hay que sumar también la constitución de un mercado sano, sólido y estable que permita convertir decisiones en acciones productivas sustentables.

La innovación, por consiguiente, requiere de una estructura sólida, semejante a las raíces de un árbol: una base que se extienda en diferentes direcciones y se arraigue en incontables disciplinas productivas. Una vez que se materializa el objetivo de desarrollar tecnología, el siguiente paso lógico es su distribución, uso y aplicación en todos los sectores económicos. Y aquí yace la base del simposio del Buró Político, en encauzar las energías a construir un mercado nacional unificado, en eliminar barreras regionales y en mejorar la circulación de capital, talento, tecnología y datos.

La intervención del presidente en este cónclave deja claro que el objetivo no apunta a crecer más rápido. Por el contrario, el propósito es crecer mejor con un desarrollo de alta calidad, impulsado por nuevos motores de crecimiento, en un ambiente en donde la innovación se integre en diferentes áreas productivas, a fin de pavimentar el camino para que el XV Plan Quinquenal avance sobre terreno plano, libre de todo obstáculo. Un análisis de las propuestas planteadas por el presidente Xi Jinping deja claro que lo que China busca es, aunque se diga fácil, un crecimiento sostenible y de mayor calidad.

China es testigo de un cambio trascendental en el segundo semestre de 2026, puesto que, además de ser un periodo en el cual habrá que responder a los objetivos establecidos, también habrá de encauzarse apropiadamente la transición entre el XIV Plan Quinquenal y el que ahora está en curso. Atrás quedó la expansión de la capacidad productiva, la inversión en infraestructura y la integración de las cadenas globales, y se entra de lleno en la mejora de la capacidad productiva, la generación de innovación propia y la mejora de la eficiencia económica.

Para poner plenamente en ejecución las sugerencias planteadas por el secretario general Xi Jinping, que apuntan a elevar el desarrollo de alta calidad, habrá que construir un sistema en donde la eficiencia acompañe al crecimiento; donde la innovación esté a la cabeza de la expansión; y donde la coordinación entre tecnología, industria y mercado abra nuevos horizontes para impulsar la modernización hacia nuevas cotas.

El XV Plan Quinquenal está en una etapa inicial de transformación en donde los cimientos dejados por el plan anterior deberán ser la fuerza para convertir ventajas tecnológicas en resultados económicos de mayor nivel. Más allá de sustituir estructuras anteriores o tradicionales, China está en una etapa de transformación en donde la clave descansa en la innovación, el mercado y la reforma institucional. La innovación, a ojos de la presente etapa, es más que un objetivo: es la lógica de una economía de calidad que opera de forma integral, competitiva y con miras a mantener un desarrollo sostenible.