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spanish.china.org.cn | 26. 06. 2026 | Editor:Filo Fu [A A A]

La supercomputadora china vuelve a liderar

Palabras clave: China, Supercomputadora
Spanish.china.org.cn | 26. 06. 2026

LineShine es un avance para la supercomputación china frente a los frenos tecnológicos del exterior: expertos

La supercomputadora LineShine, de desarrollo íntegro chino, ocupó el primer lugar en la lista mundial TOP500 con un rendimiento sostenido de doble precisión de 2,19 EFlops (10¹⁸ operaciones de punto flotante por segundo), según la conferencia ISC 2026 celebrada el martes en Hamburgo, Alemania. Esta clasificación marca el regreso del país a la cima de la supercomputación mundial después de nueve años, informó el Grupo de Medios de China CMG.

Los expertos chinos señalaron que el logro representa más que un hito en rendimiento, el avance de LineShine y sus aplicaciones prácticas es un gran paso adelante para la supercomputación nacional en la superación de los frenos tecnológicos del exterior y en la construcción de un ecosistema de equipos y programas independiente y controlable.

En la conferencia ISC 2026, el Centro Nacional de Supercomputación de China, con sede en Shenzhen, anunció que la supercomputadora de nueva generación alcanzó una operatividad sostenida de 2 EFlops, convirtiéndose en la primera supercomputadora del mundo en superar los 2 EFlops. Según el medio, el sistema deja atrás a sus pares de nivel E en Estados Unidos y Europa, lo que supone el regreso de China a la cumbre de los rankings mundiales en el ramo.

Un salto en el rendimiento

Según CMG, LineShine es una infraestructura integrada de pila completa para la computación científica, de ingeniería e inteligencia artificial (IA). A nivel de chips, la CPU LX2 de desarrollo propio combina capacidades de multiprecisión y aceleración matricial, lo que permite una convergencia más estrecha entre las cargas de trabajo de supercomputación e IA, además incorpora la primera memoria HBM del país, lo que multiplica por 10 el ancho de banda de la memoria en comparación con las CPU convencionales.

El anuncio atrajo una gran atención. El medio tecnológico estadounidense Engadget señaló que «la nueva máquina de China logró superar a su contraparte estadounidense a pesar de los embargos tecnológicos, ya que no depende del GPU como otros modelos líderes».

El New York Times citó a Jack Dongarra, uno de los organizadores de la lista TOP500, quien afirmó que LineShine es «un sistema impresionante». Nos vencieron con un sistema que no depende de las GPU, agregó.

Zhang Yunquan, investigador del Instituto de Tecnología Computacional de la Academia China de Ciencias, declaró que el salto en la tabla resalta el renovado liderazgo de China en la lista TOP500, tras el éxito de la supercomputadora Sunway TaihuLight. A diferencia de la mayoría de estas máquinas estadounidenses actuales, con una arquitectura híbrida de CPU + GPU, LineShine sigue una ruta técnica integrada en CPU y construida sobre la arquitectura ARM. Apuntó que, si bien este enfoque es más difícil de implementar desde el punto de vista técnico, ofrece grandes ventajas de compatibilidad en escenarios tradicionales de aplicaciones, como la computación científica.

Chen Jing, vicepresidente del Instituto de Investigación en Tecnología y Estrategia, anotó que la característica más destacada del sistema es su arquitectura exclusiva en CPU, sin el uso de tarjetas de aceleración GPU. Esto refleja que el progreso de China en supercomputación no viene de un solo avance en equipos, sino del conjunto en capacidad de sistema, incluyendo el desarrollo de un ecosistema independiente, la innovación arquitectónica, la integración completa del sistema, así como mejoras en almacenamiento y enfriamiento.

Los resultados de las pruebas de LineShine fueron más de un 20 % más rápidos que los de El Capitan, un sistema del Laboratorio Nacional Lawrence Livermore en California que ha encabezado la lista semestral de rendimiento desde noviembre de 2024, informó NYT.

China ya no mantiene un perfil bajo y ha vuelto a la «competencia de referencia» global, declaró Ma Jihua, analista tecnológico. Acotó que la moderación anterior se debió en gran medida a las sanciones externas y a un enfoque cauteloso respecto a la divulgación de información, pero que, gracias a mayores capacidades propias, China ahora está de vuelta en la arena de alto nivel con un rendimiento que, según se informa, supera a los sistemas occidentales por un margen abultado. Agregó que el rubro de la supercomputación cuenta con bases sólidas y que, aunque ha participado menos en los rankings internacionales en los últimos años, el desarrollo de capacidades ha continuado.

Desde su puesta en marcha, LineShine ha dado soporte a aplicaciones en ciencias atmosféricas y oceánicas, simulación de ingeniería, ciencia de materiales, descubrimiento de fármacos, neurociencia, IA científica e inferencia de modelos a gran escala.

Esto refleja el esfuerzo a largo plazo de China por construir un sistema informático propio. A mediados de 2025, el país ocupaba el segundo lugar mundial en potencia computacional total, con 14 centros nacionales de supercomputación aprobados, según datos oficiales. Los expertos sostuvieron que su posición en la lista TOP500 no solo es un ascenso en rendimiento, sino también un cambio hacia una infraestructura informática nacional más integrada.

Avances en medio de restricciones

China ocupó por primera vez el primer lugar en la lista TOP500 en 2010 y se alternó el título con Estados Unidos y Japón hasta 2023, cuando dejó de presentar sus sistemas tras años de controles a la exportación de chips y tecnología computacional por Estados Unidos, informó Reuters.

Engadget señaló que «no existe una única vía tecnológica dominante hacia la computación líder», mientras que Reuters reportó que la victoria china probablemente demuestra que buscaba un reconocimiento por su labor en el diseño de chips, lo cual es un giro respecto a los últimos años.

Chen afirmó que China ahora es capaz de construir sistemas de computación a exaescala sin depender de las GPU estadounidenses, del ecosistema CUDA de Nvidia ni de estándares de interconexión occidentales específicos, lo que indica que el marco tecnológico a nivel de sistema está en gran medida establecido. No obstante, añadió que persisten limitaciones subyacentes en áreas como las licencias de arquitectura, los procesos de fabricación avanzados y ciertos aspectos de la producción de chips, lo que alude a que el sector de la computación de alto rendimiento aún está en transición de la dependencia externa hacia la autonomía total del sistema.

Chen señaló que LineShine refleja una trayectoria de innovación a nivel de sistema similar a la de las empresas tecnológicas chinas bajo presión externa, destacando la «Ley de Tau» de Huawei. Ambas han pasado de la competencia en un solo punto a la innovación en la arquitectura de sistemas y la optimización de la ingeniería. Subrayó que LineShine se basa en una arquitectura de CPU pura para alcanzar un rendimiento a exaescala, mientras que Huawei avanza a través del diseño de chips, los algoritmos y el empaquetamiento avanzado; ambos representan un «cambio de rumbo» más que una carrera para ponerse al día.

El 4 de enero, la Plataforma Nacional de Internet de Supercomputación de China anunció que su base de usuarios había superado el millón, un paso clave en el cambio de los recursos de supercomputación de un suministro centralizado a un servicio universal.

Ma afirmó que el avance en el campo no debe verse como un repentino «adelantamiento en una curva», sino como la acumulación tecnológica a largo plazo y la reconstrucción de capacidades. Recalcó que este fruto representa no solo el éxito en la innovación tecnológica, sino también las fortalezas institucionales y el modelo de desarrollo de China bajo una presión externa sostenida, lo que resalta la resiliencia del país.