share
spanish.china.org.cn | 02. 06. 2026 | Editor:Elena Yang [A A A]

Todos los chinos de ambos lados de estrecho de Taiwan comparten responsabilidad de salvaguardar soberanía nacional y derechos marítimos, afirma portavoz

Palabras clave: China-Japón-Filipinas
Spanish.china.org.cn | 02. 06. 2026

Ambos lados del estrecho de Taiwan pertenecen a una y la misma China, y todo el pueblo chino de ambos lados del estrecho tiene el deber compartido de salvaguardar la soberanía nacional y los derechos e intereses marítimos, afirmó hoy martes una portavoz del Ministerio de Relaciones Exteriores chino.

La portavoz Mao Ning hizo estas declaraciones en una conferencia de prensa habitual al ser consultada acerca de la afirmación de las autoridades de Taiwan sobre las supuestas conversaciones de delimitación marítima entre Japón y Filipinas. Ambos países anunciaron que delimitarán la zona al este de la isla de Taiwan.

De acuerdo con la legislación interna de China y el derecho internacional, incluida la Convención de las Naciones Unidas sobre el Derecho del Mar (UNCLOS, siglas en inglés), China posee zona económica exclusiva y plataforma continental en el área involucrada. De acuerdo con la UNCLOS, la delimitación de la zona económica exclusiva y de la plataforma continental entre Estados con costas opuestas o adyacentes debe efectuarse mediante acuerdo entre los Estados interesados sobre la base de la equidad, señaló Mao.

"Cualquier delimitación relativa a aguas al este de Taiwan debe contar con China como parte en las conversaciones", aseveró.

El intento de Japón y Filipinas de eludir a China y comenzar las llamadas conversaciones de delimitación marítima constituye una grave violación de la UNCLOS y de otras leyes internacionales y normas básicas que rigen las relaciones internacionales, señaló Mao, y agregó que además infringe seriamente los derechos e intereses marítimos de China y que China no lo permitirá.

Las autoridades del Partido Progresista Democrático (PPD), en busca de ganancias políticas egoístas, han llegado al extremo de poner en venta los intereses vitales de la nación china, una acción que traiciona a los antepasados y rompe todos los límites morales.

"Esto demuestra una vez más que estos separatistas han abandonado por completo la postura nacional y se han degradado en traidores de la nación. Lo que les espera es el desprecio de los chinos de ambos lados del estrecho y el juicio de la historia", afirmó Mao.