| spanish.china.org.cn | 21. 05. 2026 | Editor:Filo Fu | ![]() |
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La diplomacia de alto nivel impulsa los lazos entre China y Rusia
El 20 de mayo, Beijing fue testigo de otro momento cumbre en el desarrollo de las relaciones entre China y Rusia. El presidente chino, Xi Jinping, mantuvo conversaciones con su par ruso, Vladimir Putin, en el Gran Salón del Pueblo, y ambas partes acordaron prorrogar el Tratado de Buena Vecindad y Cooperación Amistosa.
Xi describió los esfuerzos para fomentar un desarrollo de mayor calidad de las relaciones bilaterales en 4 dimensiones durante una rueda de prensa conjunta con Putin tras el encuentro: en primer lugar, Xi pidió esfuerzos para consolidar una confianza mutua política de mayor calidad y fortalecer el apoyo estratégico mutuo; en segundo lugar, destacó la necesidad de que China y Rusia potencien una cooperación de mutuo beneficio y de mayor calidad, y favorezcan juntos sus respectivos desarrollos y revitalizaciones; en tercer lugar, enfatizó la necesidad de promover intercambios entre los pueblos de mayor calidad y reforzar los cimientos de una amistad duradera a través de las generaciones; y en cuarto lugar, instó a los dos países a buscar una coordinación internacional de calidad y a trabajar juntos para reformar y mejorar la gobernanza global. Estas cuatro esferas trazan claramente un camino para el desarrollo de mayor calidad de los lazos bilaterales desde un nuevo punto de partida.
La visita arrojó resultados fructíferos y tuvo un significado de gran alcance. Los dos jefes de Estado firmaron una declaración conjunta sobre el fortalecimiento de la coordinación estratégica integral y la profundización de la buena vecindad y la cooperación amistosa entre los dos países, y presenciaron la firma de una serie de importantes documentos de cooperación bilateral. Asimismo, emitieron una declaración conjunta sobre la promoción de un mundo multipolar y un nuevo tipo de relaciones internacionales, y asistieron a la inauguración de los Años de la Educación China-Rusia. En un solo día, una agenda tan intensa, con resultados notables uno tras otro, patentiza que, bajo la orientación estratégica de los dos jefes de Estado, la asociación estratégica integral de coordinación China-Rusia para una nueva era se caracteriza por su sustancia, alto nivel de confianza mutua, base sólida y amplias perspectivas.
En este momento histórico que marca el 30.º aniversario del establecimiento de la asociación estratégica de coordinación, el 25.º aniversario de la firma del Tratado de Buena Vecindad y Cooperación Amistosa, y el lanzamiento de los Años de la Educación China-Rusia, los dos jefes de Estado tuvieron un diálogo cara a cara. Esto no solo da pie a un nuevo impulso político a los lazos, sino que también envía una clara señal de estabilidad, cooperación y beneficio mutuo al mundo. Demuestra que ambos países consideran el desarrollo de sus relaciones una elección estratégica a largo plazo, más que una cuestión de conveniencia. Como recalcó el presidente Xi: «Como miembros permanentes del Consejo de Seguridad de la ONU y países importantes a nivel mundial, Debemos adoptar una perspectiva estratégica y a largo plazo, favorecer el desarrollo y la revitalización de nuestros respectivos países a través de una coordinación estratégica integral de mayor calidad y trabajar para que el sistema de gobernanza mundial sea más justo y razonable».
¿Qué significa para el mundo un vínculo entre China y Rusia con visión estratégica a largo plazo? En primer lugar, una mayor garantía para la paz y la estabilidad mundiales. Al defender el sistema internacional centrado en las Naciones Unidas y adherirse a los propósitos y principios de su Carta, China y Rusia actúan como fuerzas clave para oponerse a la hegemonía, promover la multipolaridad y estabilizar la situación mundial. Además, las fuerzas que defienden la equidad y la justicia internacionales se han fortalecido. China y Rusia mantienen vínculos cercanos en el marco de organismos multilaterales como las Naciones Unidas, la Organización de Cooperación de Shanghai (OCS), el BRICS y el G20, salvaguardando los derechos e intereses legítimos de desarrollo de los países del Sur Global. Ambas partes siguen comprometidas con la defensa del orden internacional posterior a la Segunda Guerra Mundial y la autoridad del derecho internacional, rechazando toda forma de intimidación unilateral y acciones dirigidas a revertir el curso de la historia, especialmente las provocaciones que niegan las repercusiones del conflicto e intentan blanquear y revivir el fascismo y el militarismo. Juntas trabajan para construir un sistema de gobernanza mundial más justo. La historia demuestra que cuando China y Rusia están unidas, hay más esperanza de equidad y justicia internacional, mayor certeza en medio de cambios sin precedentes en un siglo y mayor empuje para el progreso y el desarrollo humanos.
En la actualidad, el panorama internacional se caracteriza por la agitación y la incertidumbre, y diversas formas de «imprevisibilidad» plantean retos para la paz y el desarrollo. En este contexto, la voluntad y la capacidad de China y Rusia para «adoptar una perspectiva estratégica y a largo plazo» constituye en sí misma un aporte vital a la comunidad internacional. Esta determinación estratégica revela que ambos países defienden de manera coherente los principios de «no alianza, no confrontación y no dirigirse contra terceros». Se adhieren a la igualdad, el respeto mutuo, la buena fe y la cooperación beneficiosa para todos. La relación bilateral, más allá de alianzas militares y políticas tradicionales, es un modelo para las interacciones entre grandes potencias y entre países vecinos, posee una gran fuerza interna y una resiliencia estratégica duradera, y es un factor esencial de estabilización en medio del caos mundial.
Bajo la guía estratégica de los dos jefes de Estado, los lazos bilaterales han alcanzado un nuevo punto de partida. La asociación estratégica integral de coordinación no pasa por crear la confrontación, sino oponerse a la hegemonía; no se trata de exclusividad, sino de defender el multilateralismo; no se trata de una rivalidad de suma cero, sino de promover la seguridad común y el desarrollo compartido. La relación entre China y Rusia, en una nueva etapa de «mayores logros y desarrollo más rápido», se alinea con la tendencia global hacia la paz, el desarrollo, la cooperación y la ganancia mutua. Beneficia a ambos países y al mundo.
China y Rusia son buenos vecinos y amigos unidos ante la adversidad; y socios valiosos que se ayudan mutuamente a alcanzar el éxito. Situadas en un nuevo punto de partida histórico, sus relaciones seguirán manteniendo la determinación estratégica en medio de circunstancias cambiantes en el mundo, liberarán el potencial a través de la cooperación mutuamente beneficiosa y demostrarán responsabilidad en medio de la transformación internacional. A medida que ambos países avancen juntos hacia un futuro de desarrollo de mayor calidad, inyectarán un fuerte impulso al crecimiento y al renacimiento nacional del otro. La estrecha coordinación estratégica en la escena internacional también seguirá sirviendo como un motor estabilizador en un mundo turbulento, con contribuciones insustituibles como países importantes a favor de la equidad, la justicia y un sistema de gobernanza más justo y razonable.














