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spanish.china.org.cn | 12. 05. 2026 | Editor:Teresa Zheng [A A A]

Evolución histórica de las relaciones entre China y EE. UU.

Palabras clave: China, Estados Unidos
Spanish.china.org.cn | 12. 05. 2026

Por Zhong Sheng


Por invitación del presidente chino Xi Jinping, su par estadounidense Donald Trump realizará una visita de Estado de miércoles a viernes en lo que sería el primer encuentro cara a cara entre ambos gobernantes este año y el primero en Beijing en 9 años, lo que le confiere un significado especial. La comunidad internacional presta atención y guarda grandes expectativas de que la cita aporte estabilidad a un mundo turbulento y demuestre la responsabilidad y la fortaleza de las grandes potencias en la promoción del desarrollo pacífico.

Para manejar adecuadamente los vínculos bilaterales, debemos adoptar una perspectiva más amplia y una visión a más largo plazo. Al repasar el último medio siglo, uno de los acontecimientos cumbre en las relaciones internacionales es la restauración y el avance de los lazos entre China y Estados Unidos, lo cual ha beneficiado a ambos países y al mundo. De cara al futuro, el hecho de que puedan encontrar la forma correcta de coexistir influirá en el devenir y el destino de la humanidad. No hace mucho, un artículo publicado por The New York Times mencionaba una «China que avanza», «una China que ahora tiene las mismas posibilidades… de mostrar el camino a seguir».

En medio de giros sin precedentes en un siglo, ambos países —así como el mundo— han experimentado transformaciones profundas. Sin embargo, la política china hacia su par estadounidense ha mantenido un alto grado de continuidad y estabilidad, defendiendo firmemente el respeto mutuo, la coexistencia pacífica y la cooperación beneficiosa para ambos. Desde una perspectiva histórica más amplia, la importancia de la cooperación bilateral en el panorama mundial es cada vez mayor. Ahora más que nunca, la comunidad internacional necesita que ambos construyan un vínculo estratégico, constructivo y estable. Fomentar el desarrollo saludable, estable y sostenible de las relaciones bilaterales es una elección a favor de los intereses de ambos y del mundo, y es un enfoque responsable con la historia, los pueblos y el mundo.

La diplomacia de los jefes de Estado siempre ha servido como «brújula» y «timón» de dichos lazos, con un rol estratégico insustituible en su orientación. Ante los vientos y las olas, ambos líderes, como timoneles, deben navegar en la dirección correcta y mantener el control de la situación general para que el gran barco de las relaciones siga un rumbo firme. Durante el último año, el presidente Xi ha hablado telefónicamente con su homólogo Trump varias veces y se ha reunido con él en Busan, lo que ayudó a calibrar la trayectoria de los vínculos en un momento crítico, inyectó impulso y transmitió señales positivas al mundo.

Sus interacciones no solo constituyen una guía estratégica para estabilizar los lazos bilaterales, sino también diálogos francos para defender los principios básicos. Xi ha expuesto repetidamente a Trump la posición de principios de China sobre la cuestión de Taiwán. Esta última es el núcleo mismo de sus intereses fundamentales, la base de los cimientos políticos de las relaciones bilaterales, la primera línea roja y el mayor de sus riesgos. El énfasis reiterado de esta línea infranqueable tiene como fin que Estados Unidos comprenda claramente los principios y límites de China, evite malentendidos y errores de juicio, y prevenga conflictos y confrontaciones. Estados Unidos debe respetar el principio de una sola China y los tres comunicados conjuntos, cumplir los compromisos asumidos por sucesivos Gobiernos en Washington sobre el tema y tomar medidas concretas para velar por los intereses generales de las relaciones bilaterales y promover la paz y la estabilidad mundiales.

Como las dos economías más grandes del mundo, China y Estados Unidos representan más de un tercio del PIB mundial y alrededor de una quinta parte del comercio mundial de mercancías. Su nexo tiene un impacto mayúsculo en sus propias economías y en la economía mundial. Los datos de los centros de estudios revelan que las fluctuaciones en el comercio bilateral en 2025 frenaron directamente el crecimiento del comercio mundial en casi un 10 %. Guiados por el consenso entre los dos jefes de Estado, los equipos han celebrado 6 rondas de consultas y están a punto de organizar otra con una serie de resultados que aportan más estabilidad y certeza a las relaciones económicas y comerciales entre los dos países y a la economía mundial.

En la actualidad, la recuperación económica mundial sigue siendo lenta. Un nexo económico y comercial estable y saludable entre ambos países es un motor clave para impulsar la confianza del mercado, la estabilidad y la recuperación de la economía mundial. Ambas partes deben adoptar una visión más amplia y a largo plazo, permitiendo que los lazos económicos y comerciales sigan sirviendo como lastre y motor de los vínculos bilaterales, abriendo nuevos espacios de cooperación y creando condiciones más favorables para la prosperidad y el desarrollo comunes de ambos países y del mundo.

No es posible enfrentar los desafíos de la humanidad sin que China y Estados Unidos, como dos grandes potencias, trabajen en coordinación y se encuentren a mitad de camino. Hoy en día, los retos surgen uno tras otro: los riesgos del cambio climático se intensifican, los temores sobre la seguridad de la inteligencia artificial son más prominentes y los conflictos regionales continúan prolongándose. El mundo padece de déficits de seguridad y gobernanza cada vez más agudos. La competencia entre grandes potencias no debe definir la era; solo la solidaridad y la cooperación pueden ayudar a superar juntos las dificultades. Este año es crucial para el desarrollo de China y Estados Unidos. La primera se embarca en su XV Plan Quinquenal (2026-2030), mientras que Estados Unidos celebra el 250.º aniversario de su independencia. Ambos países también acogerán, respectivamente, la Reunión de Líderes Económicos de la APEC y la Cumbre de Líderes del G20, asumiendo responsabilidades para propiciar el desarrollo regional y mejorar la gobernanza económica mundial. Que China y Estados Unidos unan sus fuerzas significa cumplir con sus responsabilidades internacionales y abogar por el bienestar común de la humanidad.

«Nosotros, los Homo sapiens, debemos gobernar, innovar, colaborar y coexistir a escala planetaria para prosperar. Nuestros destinos están entrelazados», escribió Thomas Friedman, columnista de The New York Times.

Cuanto más complicados sean los tiempos, mayor es el deseo de estabilidad del mundo. Al aprovechar sus fortalezas y trabajar al unísono, China y Estados Unidos pueden lograr cosas más importantes, prácticas y positivas para ellos mismos y el mundo, con soluciones del tipo «1+1 > 2» a los desafíos globales y al desarrollo humano compartido. Se espera que la próxima cita entre sus líderes sirva para que ambos países encuentren la manera correcta de llevarse bien, alcancen el éxito mutuo y la prosperidad común, y aporten beneficios a todos.