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spanish.china.org.cn | 01. 04. 2026 | Editor:Teresa Zheng [A A A]

ALC ante la encrucijada de la IA

Palabras clave: IA, ALC
Spanish.china.org.cn | 01. 04. 2026

LA inteligencia artificial (IA) se ha convertido en uno de los principales vectores de la transformación económica, productiva y geopolítica a nivel global. Mientras las grandes potencias tecnológicas concentran capacidades avanzadas en investigación, infraestructura y capital humano, las regiones emergentes enfrentan el desafío de integrarse a esta nueva ola tecnológica sin reproducir dependencias estructurales ni ampliar brechas existentes. En este contexto, en América Latina y el Caribe (ALC) las aplicaciones de IA generativa se están empezando a integrar en la vida cotidiana y en el trabajo digital con gran rapidez, mientras que Gobiernos, universidades y empresas comienzan a estructurar estrategias para transformar esa adopción en productividad, innovación y servicios públicos más eficientes. 

Sin embargo, el Índice Latinoamericano de Inteligencia Artificial (ILIA 2025), coordinado por el Centro Nacional de Inteligencia Artificial (CENIA) de Chile, subraya un punto central: la región enfrenta el riesgo de no aprovechar los beneficios de la IA de manera homogénea, generando trayectorias divergentes entre países y ampliando brechas internas. El desafío, por tanto, no es solo “usar IA”, sino construir capacidades habilitantes (datos, infraestructura, talento y gobernanza) para que la IA produzca impacto económico y social a escala. 

China, por su parte, ha consolidado una posición central en el ecosistema global de IA, combinando inversión en infraestructura, expansión de plataformas digitales, cooperación tecnológica Sur–Sur y una visión estratégica de largo plazo. La convergencia entre las necesidades estructurales de ALC y la experiencia tecnológica de China abre un espacio relevante para la cooperación en IA, siempre que esta se articule sobre principios de beneficio mutuo, desarrollo sostenible y fortalecimiento de capacidades regionales. 

1 de mayo de 2023. Inauguración de la Cumbre Web Río 2023 con la participación de más de 20.000 asistentes procedentes de más de 100 países y regiones, así como de más de 700 empresas emergentes y más de 500 inversores en Río de Janeiro, Brasil. Xinhua 


Panorama regional según el ILIA 

El Índice Latinoamericano de Inteligencia Artificial (ILIA) es una iniciativa pionera coordinada por el CENIA, que evalúa el desarrollo de la IA en 19 países de la región a partir de tres dimensiones: factores habilitantes, investigación, desarrollo y adopción, y gobernanza. 

Su lectura regional es clara: existe un grupo de países con avances sostenidos y, al mismo tiempo, un conjunto amplio con progresos aún incipientes. Los resultados del ILIA 2025 muestran un panorama claramente heterogéneo. Países como Chile, Brasil y Uruguay se ubican en el grupo de “pioneros”, con avances sostenidos en infraestructura digital, capital humano e institucionalidad. Un segundo grupo de “adoptantes”, que incluye a Colombia, Costa Rica, Argentina, México y Perú, muestra progresos relevantes pero aún enfrenta limitaciones estructurales. Finalmente, un conjunto de países “exploradores” presenta ecosistemas incipientes y capacidades limitadas para desarrollar y escalar soluciones de IA. 

Un hallazgo relevante del ILIA 2025 es que algunos países están avanzando de forma más rápida que el promedio regional, reduciendo brechas en variables críticas. El caso más llamativo es Costa Rica, que aparece como uno de los adoptantes tardíos más dinámicos. En la misma línea, República Dominicana y Guatemala aparecen como países que han acelerado su trayectoria en componentes habilitantes. 

Esta heterogeneidad no solo refleja diferencias económicas históricas, sino también decisiones estratégicas divergentes en materia de inversión, educación, apertura de datos y cooperación internacional. No es necesaria una matriz productiva compleja para avanzar en IA: países con economías pequeñas o altamente orientadas al comercio exterior, como Costa Rica o Uruguay, han logrado posicionarse favorablemente mediante políticas de talento, apertura tecnológica y entornos emprendedores dinámicos. Esta conclusión es especialmente relevante para ALC, donde coexisten economías pequeñas y abiertas con ecosistemas de innovación que pueden escalar rápidamente si cuentan con infraestructura, talento y datos adecuados. 

2 de marzo de 2026. El público explora el stand del gran modelo de lenguaje de inteligencia artificial Qwen, procedente de China, en el Congreso Mundial de Móviles, celebrado en Barcelona, España. Xinhua 


Necesidad de coordinación regional 

El diagnóstico ILIA distingue entre avances en alfabetización (incluida la expansión de habilidades en niveles escolares) y la capacidad de formar y retener talento avanzado para investigación y desarrollo. La región está aumentando la presencia de IA en el mercado laboral, pero el reto radica en consolidar trayectorias de especialización profunda: científicos de datos, ingenieros de aprendizaje automático, especialistas en infraestructura y perfiles de gobernanza y ética capaces de diseñar e implementar soluciones a gran escala. Este punto es crucial: sin capital humano avanzado, la región puede adoptar IA, pero le costará transformarla en productividad, innovación y bienes públicos digitales. 

Uno de los principales cuellos de botella para el desarrollo de la IA en ALC es la infraestructura de cómputo. En la computación de alto rendimiento (HPC, por sus siglas en inglés), Brasil lidera ampliamente: en capacidad total de teraflops por segundo, supera por mucho al resto; además, 10 de 19 países del índice no cuentan con infraestructura HPC. 

Esta concentración genera dependencias tecnológicas de potencias extranjeras y limita la capacidad de los países para desarrollar modelos propios adaptados a sus contextos lingüísticos, culturales y productivos. En este escenario, la cooperación regional se vuelve indispensable, pero también lo es la colaboración con actores tecnológicos externos. 

China ha tenido una presencia creciente en la región en materia de infraestructura digital, particularmente a través de la instalación de centros de datos, servicios de computación en la nube y proyectos de conectividad, incluidos cables submarinos de fibra óptica. Estas inversiones no solo fortalecen la capacidad técnica de los países receptores, sino que también pueden contribuir a objetivos de soberanía digital si se integran a estrategias nacionales y regionales claras. 

Desde el punto de vista del mercado, América Latina presenta un fenómeno singular: un alto nivel de interés y uso de aplicaciones de IA, especialmente de IA generativa, pero una participación muy reducida en la inversión global en IA. Según el ILIA, la región representa entre el 15 % y el 20 % del uso mundial de aplicaciones de IA, pero apenas el 1,12 % de la inversión global. 

Esta brecha sugiere un potencial significativo aún no aprovechado. La región no solo es consumidora de IA, sino también un espacio fértil para el desarrollo de soluciones aplicadas en sectores como servicios públicos, salud, educación, agricultura y ciudades inteligentes. En esa línea, la experiencia china en escalamiento de aplicaciones, plataformas digitales y modelos de negocio basados en mercados emergentes puede aportar aprendizajes relevantes para el ecosistema latinoamericano. 

El informe “Índice Latinoamericano de Inteligencia Artificial (ILIA 2025)”, elaborado bajo la coordinación del Centro Nacional de Inteligencia Artificial (CENIA) de Chile. Página oficial de ILIA 


LatamGPT 

Un punto crítico del diagnóstico ILIA es la brecha entre la disponibilidad de datos y el uso efectivo de los mismos. En varios países existen cuerpos de datos relevantes, pero su utilización para entrenar modelos, desarrollar soluciones o mejorar políticas públicas progresa más lento. En términos prácticos, “hay datos”; pero todavía cuesta convertirlos en impacto sostenido por falta de estándares, interoperabilidad, gobernanza y capacidades técnicas. 

Según el ILIA, si no se robustecen los ecosistemas de datos mediante apertura, estandarización y uso responsable, las decisiones algorítmicas pueden basarse en conjuntos incompletos o sesgados, afectando la equidad y la eficiencia de políticas públicas. 

En este contexto, el caso de LatamGPT aparece en el ILIA como un “caso de éxito” y una apuesta estratégica regional: es un gran modelo de lenguaje abierto, desarrollado “en y para” América Latina y el Caribe, coordinado por CENIA, articulando a más de 60 instituciones y 200 especialistas de más de 12 países. Además, posee un enfoque explícito de representatividad cultural y gobernanza ética de datos para impulsar la innovación y la productividad de los sectores públicos y privados en la región. 

Hay, además, dos elementos que lo vuelven especialmente relevante para el diagnóstico regional. Por un lado, su estrategia de datos es distinta al scraping masivo: LatamGPT prioriza alianzas con universidades, bibliotecas y ministerios, así como actores públicos y privados para recolectar y curar datos de forma ética y representativa. Por otro, apuesta por desarrollar infraestructura y escalamiento. El ILIA describe el uso de infraestructura de cómputo y la construcción de capacidades locales, incluyendo el fortalecimiento de centros regionales —como instalaciones en la Universidad de Tarapacá— y la cooperación técnica para procesamiento, limpieza y clasificación de datos bajo principios FAIR. 


Cooperación con China 

La cooperación en IA entre China y América Latina no parte de cero. Existen antecedentes en infraestructura digital, educación tecnológica, plataformas digitales y comercio electrónico. Sin embargo, el nuevo ciclo de la IA exige un enfoque más estratégico, que vaya más allá de proyectos aislados y se articule con las prioridades de desarrollo de la región. 

Una cooperación China–ALC en IA puede ser especialmente valiosa si se orienta menos a proyectos aislados y más a la creación de capacidades sostenibles: instituciones que implementan talento que escala, datos que generan impacto e infraestructura preparada para investigación y despliegue. Esto, en la práctica, se puede traducir en iniciativas como: el intercambio de aprendizajes sobre diseño e implementación de estrategias de IA; el fortalecimiento institucional y de gobernanza para ejecutar proyectos a escala en el sector público; programas de formación avanzada y técnica conectados con necesidades productivas; el co-desarrollo de soluciones aplicadas en sectores prioritarios (salud, educación, agricultura, energía y ciudades); y redes estables entre universidades, centros de investigación y actores públicos para sostener transferencia, evaluación y mejora continua. Este enfoque calza bien con el diagnóstico del ILIA 2025 y puede acelerar iniciativas regionales abiertas como LatamGPT, que ofrecen una base compartida para desarrollar aplicaciones locales con pertinencia cultural y vocación pública. 


Una encrucijada tecnológica 

América Latina y el Caribe enfrentan el riesgo de quedar rezagadas en la carrera global de la inteligencia artificial, pero también disponen de una oportunidad histórica para redefinir su trayectoria tecnológica. Los resultados del ILIA 2025 muestran que el desarrollo de la IA en la región no está predeterminado por su nivel de ingreso, sino por decisiones estratégicas en infraestructura, talento, datos y cooperación. 

En este escenario, China puede desempeñar un rol relevante como socio tecnológico, inversor y colaborador en investigación y formación. Para que esta cooperación sea sostenible y mutuamente beneficiosa, deberá orientarse al fortalecimiento de capacidades locales, la soberanía digital y el desarrollo inclusivo. 


*Alondra Arellano es investigadora asociada en la Universidad Católica de Eichstätt-Ingolstadt y exasesora ministerial en inteligencia artificial en Chile. 


Fuente: Centro para las Américas