| spanish.china.org.cn | 01. 04. 2026 | Editor:Filo Fu | ![]() |
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El encanto atemporal de Yangzhou
YANGZHOU: La biografía, escrito por Wei Minghua, forma parte de la serie Biografías de 100 ciudades a lo largo de la Ruta de la Seda. Más que ofrecer un relato histórico general de esta ciudad milenaria, la obra se propone responder a una pregunta central: ¿cuál es la relación de Yangzhou con la Ruta de la Seda?
Yangzhou fue construida sobre el agua; prosperó y se embelleció gracias a sus vías fluviales. Como una de las ciudades históricas y culturales más célebres de China, sus 2500 años de historia han forjado un riquísimo patrimonio cultural. Desde la antigüedad, Yangzhou ha sido un destino codiciado por literatos y poetas.
El autor, Wei Minghua, aclamado como “una historia viviente” de la ciudad, ha escrito decenas de libros sobre Yangzhou. Como erudito local de la cultura, narra esta antigua urbe con el propósito de compartir sus historias con el mundo.
Más allá de sumergir al lector en el encanto de esta ciudad ancestral, el libro transmite la profundidad de su historia y la riqueza de su herencia cultural.
La obra está compuesta por ocho capítulos. El Capítulo Uno, “Los habitantes de Yangzhou que partieron hacia el mundo exterior”, relata las aventuras de los oriundos que buscaron fortuna más allá de sus fronteras; el Capítulo Dos, “Extranjeros que llegaron a Yangzhou a lo largo de la historia”, describe los encuentros con visitantes foráneos; el Capítulo Tres, “Yangzhou, capital cultural de Asia Oriental”, explica los intercambios culturales con Japón y la República de Corea; el Capítulo Cuatro, “Yangzhou, ciudad gastronómica del mundo”, analiza su cocina y su influencia global; el Capítulo Cinco, “Figuras históricas célebres de Yangzhou”, presenta personajes del pasado y del presente; el Capítulo Seis, “Libros sobre Yangzhou escritos por extranjeros”, muestra la ciudad a través de miradas foráneas; el Capítulo Siete, “Retrato de la cultura y costumbres locales de Yangzhou”, y el Capítulo Ocho, “Nuevas historias de las calles y callejones del casco antiguo de Yangzhou”, capturan los matices de la Yangzhou contemporánea.
El autor entrega un enfoque audaz y renovador en los estudios sobre Yangzhou, cuestionando narrativas establecidas mediante perspectivas originales. Por ejemplo, al escribir sobre figuras renombradas en el Capítulo Uno, podría pensarse primero en Jianzhen, el monje de la dinastía Tang (618–907) que viajó hacia el este, a Japón. Sin embargo, el autor evita deliberadamente esta figura conocida y opta por centrarse en Fajin, el discípulo que acompañó a Jianzhen en su travesía marítima hacia Japón. Fajin fue el único monje de Yangzhou registrado en el texto histórico oficial Shoku Nihongi, crónica japonesa comisionada por la corte imperial, y realizó enormes aportes al intercambio cultural chino-japonés, especialmente en la difusión del budismo en Japón.
Otras figuras destacadas incluyen a Ma Shi’an, renombrado médico de la dinastía Song (960–1279) que viajó a la península coreana, siendo el primer oriundo de Yangzhou del cual se tienen registros en visitar esa región y Zang Min, figura de la dinastía Han del Este (25–220 d.C.) que se aventuró hacia el oeste, natural de Guangling (actual distrito de Baoying, en la Yangzhou moderna), y célebre por sofocar rebeliones y defender fronteras.
En el Capítulo Cinco, el autor escribe sobre interesantes figuras populares. Por ejemplo, Wang Youheng, intérprete de guqin (un instrumento musical de siete cuerdas similar a la cítara) a finales de las dinastías Yuan (1206–1368) y comienzos de la Ming (1368–1644), cuyo arte resultaba profundamente impresionante: impregnaba sus cuerdas de una emoción ardiente, deleitaba a los oyentes con melodías de pasión obsesiva y alcanzaba un estado en el que tanto intérprete como público quedaban hechizados.
En otros capítulos, el autor interpreta y explica Yangzhou desde perspectivas completamente novedosas. Por ejemplo, en el Capítulo Tres, en lugar de recontar la historia de los intercambios entre Yangzhou, Japón y la República de Corea, escribe sobre figuras de la ciudad que influyeron en la cultura de Asia Oriental desde los ámbitos de la filosofía, la historiografía, la ciencia, el xiaoxue (filología tradicional china), la literatura y el quxue (estudio del drama). En el Capítulo Seis, las obras seleccionadas sobre Yangzhou escritas por extranjeros son también textos poco conocidos, que ofrecen nuevas perspectivas sobre la imagen global de la metrópoli.














