| spanish.china.org.cn | 31. 03. 2026 | Editor:Teresa Zheng | ![]() |
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La IA como nuevo motor del crecimiento económico
Durante una rueda de prensa informal frente a la sala principal de las dos sesiones —la primera a la que asistía—, hubo un momento que se me quedó grabado.
Cuando Liu Yonghao, presidente del Grupo New Hope y miembro del XIV Comité Nacional de la Conferencia Consultiva Política del Pueblo Chino, pasó y los periodistas se abalanzaron sobre él.
Un murmullo sordo llenó el aire: micrófonos, obturadores, preguntas superpuestas. Empecé cerca de la primera fila y en cuestión de segundos, quedé fuera rodeado por la multitud. Pero entre el ruido, surgió una sola pregunta, repetida una y otra vez: ¿Cómo afectará la inteligencia artificial (IA) a las industrias tradicionales?
Fue entonces cuando abrí los ojos. Aunque ya sabía que la IA sería un tema clave este año, no creí que dominaría la agenda.
Este año, la IA fue una de las preguntas más comunes de la prensa. Los legisladores y asesores políticos —independientemente del sector— también se refirieron a ella.
Entre la intensidad, surgió una clara señal política. Entre el cúmulo de medidas económicas presentadas en las dos sesiones de este año, un concepto sale a relucir: la economía inteligente. Para los responsables políticos, marca un cambio: pasar del desarrollo de la IA a su implementación como un nuevo motor de crecimiento económico.
Según el Informe de la Labor del Gobierno de 2026, China «profundizará y ampliará la Iniciativa IA Plus» y, por primera vez, «creará nuevas formas de economía inteligente».
El reporte también instó a un despliegue célere de terminales inteligentes y agentes de IA, junto con un uso comercial masivo en rubros fundamentales para fomentar nuevas formas y modelos de negocios nativos de IA.
Chen Changsheng, subdirector de la Oficina de Investigación del Consejo de Estado y miembro del equipo de redacción del informe, dijo: «El objetivo de construir una nueva forma de economía inteligente es aprovechar la oportunidad que brinda el avance de la IA y expandir el alcance y la profundidad de su impacto en todos los ramos».
«Al hacerlo, pretendemos abrir un nuevo espacio para el avance económico y crear nuevos modelos de negocio, así como impulsar nuevos motores de crecimiento».
Los líderes del sector coinciden en que el verdadero valor de la IA reside en su integración en el mundo real. Zhou Yunjie, presidente y director ejecutivo del Grupo Haier y diputado de la XIV Asamblea Popular Nacional, afirmó que la siguiente fase de la IA depende en gran medida del despliegue industrial a gran escala.
«La IA pasa de la investigación tecnológica a la aplicación práctica», dijo Zhou. «Las nuevas tecnologías, como la inteligencia incorporada y los agentes de IA, deben acelerarse en el mundo real para que puedan potenciar fábricas, ciudades y hogares».
El ecosistema de China ya está en marcha. El país cuenta con más de 6000 empresas de IA, además de rápidos frutos en áreas de vanguardia como la tecnología cuántica y las interfaces cerebro-computadora.
Las señales de ese giro emergen en todos los ámbitos. En biomedicina, por ejemplo, la IA está revolucionando el desarrollo de los medicamentos.
Sun Piaoyang, presidente de Jiangsu Hengrui Pharmaceuticals y diputado de la Asamblea Popular Nacional, dijo que la compañía está integrando la IA en sus estudios y desarrollos de medicamentos. Al combinar conjuntos de datos moleculares de alta calidad, algoritmos avanzados y validación experimental, Hengrui ha conseguido sendos logros en campos clave como el descubrimiento de dianas, el diseño molecular y la optimización de candidatos.
Como pionera en la adopción de la IA en la I+D farmacéutica, Hengrui apuesta por modelos basados en datos para propiciar la innovación en medicinas.
«Optimizaremos aún más los sistemas de IA para brindar apoyo automatizado e inteligente en todas las etapas de la investigación de medicamentos», dijo Sun, y agregó que esto ayudará a agilizar el desarrollo de medicamentos innovadores.
Quizás la conclusión más llamativa de este año fue el avance de la IA en los sectores tradicionales.
Liu, del conglomerado agrícola chino, señaló que estos no deben considerarse en declive.
«Al adoptar la IA y las tecnologías digitales, pueden generar nuevas fuerzas productivas de calidad y desbloquear un mayor valor», recalcó.
Para muchas firmas, el desafío ya no es si adoptar la IA, sino con qué rapidez pueden actuar antes de quedarse atrás, añadió. En ese sentido, el vasto mercado interno de China puede resultar decisivo.
Yi Xin, del Instituto de Investigación Macroeconómica de la Comisión Nacional de Desarrollo y Reforma, señaló que el mercado gigantesco del país ofrece múltiples escenarios del mundo real para las nuevas tecnologías.
«La transformación de los motores de crecimiento depende de la combinación de la orientación de las políticas, la demanda del mercado y la innovación tecnológica», afirmó Yi.
«La unión de avances tecnológicos, apoyo del mercado y orientación de las políticas crea una ventaja única para la transformación económica de China».
En retrospectiva, ese momento crucial fuera de la sala principal ahora se siente diferente. La cuestión nunca fue solo la IA, sino el crecimiento.
Lo que antes era una historia de tecnología ahora es una de economía. Y la apuesta de China es que la economía inteligente es exactamente la chispa necesaria para prender su próxima fase.














