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spanish.china.org.cn | 12. 03. 2026 | Editor:Teresa Zheng [A A A]

La innovación encabeza la hoja de ruta quinquenal de China

Palabras clave: innovación, economía
Spanish.china.org.cn | 12. 03. 2026

En las salas de conferencias de Beijing el borrador final del XV Plan Quinquenal de China pasa por un examen exhaustivo. Una pieza central de la hoja de ruta de alto nivel establece un cambio interno esencial para transformar la fábrica del mundo en una potencia mundial de innovación para 2030.

La creación de un sistema industrial moderno con la fabricación avanzada como columna vertebral y el avance rápido para lograr una mayor autosuficiencia científica y tecnológica son los componentes de alto riesgo de este proyecto, presentado para su debate en la reunión anual de la legislatura nacional en curso.

En un momento de fractura geopolítica, este plan con visión de futuro está destinado a ofrecer algo que escasea en el mundo actual: confianza en el crecimiento a largo plazo.


DISEÑO ESTRATÉGICO

El plan quinquenal insta a China a aprovechar las oportunidades históricas de la última revolución tecnológica y la ola de transformación industrial, creando continuamente nuevas fuerzas productivas de calidad. El país está ahora dispuesto a apostar todo por la tecnología.

A finales de febrero, el distrito de Haidian en Beijing, conocido como «el Silicon Valley de China», se comprometió a destinar más de 9000 millones de yuanes (unos 1300 millones de dólares) a la innovación industrial este año. La empresa líder en modelos de inteligencia artificial (IA) Zhipu AI y el diseñador de chips Moore Threads han sido las primeras cartas de la localidad, ejemplos paradigmáticos de la estrategia nacional de respaldar la tecnología avanzada a largo plazo.

Esta enorme campaña de financiación forma parte de la amplia inversión tecnológica a largo plazo de China. Un fondo nacional de orientación empresarial creado el pasado diciembre tiene como fin atraer capital de billones de yuanes. Este mes, las autoridades han dado seguimiento a esta iniciativa con planes de un fondo nacional de fusiones y adquisiciones para desbloquear otro mercado de más de un billón de yuanes.

«El Gobierno no solo habla de investigación y desarrollo, sino que lo apoya con dinero», declaró Shirley Yinghua Shen, de Ernst & Young (China) Advisory Limited, a Xinhua.

Anteriormente ignorada en la ciudad de Hefei, en el este, la inversión en tecnología cuántica se ha vuelto tan competitiva que los fondos de capital de riesgo no pueden sentarse a la mesa sin una recomendación, ni siquiera de pequeñas empresas emergentes.

En la carrera por aprovechar las oportunidades históricas que ofrece la tecnología de punta, tanto el capital estatal como el privado se han movido con prontitud, según Ding Hong, asesor político nacional y científico de la Universidad Jiaotong de Shanghai.

Durante los próximos 5 años, China se ha comprometido a invertir más dinero en innovación original, preparándose para aumentar sustancialmente la proporción de la financiación de investigación básica en el gasto total en I+D y trazando una nueva serie de mega instalaciones científicas. El año pasado, el capital en el campo sumó un récord del 7,08 % del gasto total en I+D.

Asimismo, se anima a los responsables de las políticas económicas regionales a crear nichos diferenciados a partir de sus fortalezas. El rubro de la interfaz cerebro-computadora, designado como industria del futuro en el Informe de la Labor del Gobierno de este año, es una prioridad para Shanghai. La metrópolis busca la colaboración entre hospitales y compañías para la transferencia tecnológica, dado su acceso a los mejores recursos médicos del país.

La firma de reciente formación, NeuroXess, con sede en la ciudad, está llevando a cabo ensayos clínicos con un producto de interfaz invasivo. El avance llegó cuando un hospital local implantó el dispositivo inalámbrico en el cráneo de un hombre que llevaba 8 años paralizado y que ahora compite en «Mario Kart» solo con su mente.

Mientras que Shanghai ha plantado su bandera con adelantos futuristas, Shenzhen, más al sur, aprovecha su dinámico ecosistema de equipos inteligentes. El centro tecnológico del sur ha creado una densa concentración de la cadena de suministro electrónico, donde el paso de la creación de prototipos al montaje puede realizarse en tan solo un día.

Zheng Yongnian, profesor de la Universidad China de Hong Kong, Shenzhen, ha reformulado el motor económico nacional en torno a lo que él denomina los 3 nuevos impulsores, que reflejan el conocido trío de exportaciones, inversiones y consumo. Estos tres pistones son la investigación fundamental, la comercialización de la tecnología aplicada y el apoyo financiero a largo plazo.


INNOVACIÓN DE PRIMER NIVEL

Una opinión plausible, pero errónea, advierte que el derroche tecnológico de China corre el riesgo de canibalizar el gasto de los hogares. Sin embargo, mientras que la expansión de los centros de datos de IA en Estados Unidos, ávidos de energía, aún espera una recompensa clara, China juega diferente.

Armada con un vasto mercado, una infraestructura digital superior y firmas tecnológicas comercialmente ágiles, el país está bien posicionado para ser una de los primeros en beneficiarse de la nueva revolución tecnológica. En el Informe de la Labor del Gobierno, se ha destacado como tarea clave la creación de nuevas formas de economía inteligente.

Durante el feriado por el Año Nuevo chino, los pesos pesados de la tecnología china compitieron para liberar el potencial comercial de la IA, ansiosos por convertir su potencia informática y sus algoritmos en beneficios reales. Una simple búsqueda en el navegador «Quiero ver una película cerca» activa los chatbots para las recomendaciones, la reserva y el pago, todo en solo una interfaz.

El agente de IA de Alibaba, Qwen, lanzó hace poco una serie de pequeños modelos de IA, un paquete compacto instalable en teléfonos inteligentes como asistente, lo que inmediatamente le valió los elogios de Elon Musk, quien se refirió a su «impresionante densidad de inteligencia».

Los dispositivos diseñados en China, como las gafas inteligentes, las impresoras 3D y los robots domésticos, tienen una gran acogida en las plataformas extranjeras. La lista de «Mejores inventos de 2025» de la revista TIME, en la que figuran más de 40 productos chinos de un total de 300, demostró su triunfo por mérito propio y no solo por el precio.

Estos éxitos comerciales encuentran soporte en el completo ecosistema chino de fabricación, lo que sitúa al país en un lugar privilegiado para avanzar ágilmente en la conversión de la tecnología en aplicaciones verticales. Para amplificar esta ventaja, el nuevo plan quinquenal redobla sus esfuerzos por tender puentes entre la innovación tecnológica y la aplicación industrial.

El incentivo de China a la IA en los próximos años está destinado a acelerar la innovación digital en la economía real. Los ingenieros de Xiaomi y XPeng han diseñado robots humanoides para sus propias líneas de montaje. Los fundadores de ambas empresas son a su vez legisladores y defienden la IA incorporada en la manufactura.

Además, los reguladores están relajando las restricciones para abrir nuevos mercados en el ámbito. Los drones ahora transportan mercancías a través de ciudades y vías fluviales, los robotaxis circulan en algunas autopistas y los cohetes privados vuelan con más frecuencia para lanzar más satélites.

La exploración de la «normativa sandbox», o la prueba de nuevas tecnologías en un entorno controlado y aislado para fomentar nuevos negocios, también encuentra su espacio en el plan.

Los ramos emergentes pilares de China superarían la barrera de los 10 billones de yuanes en 2030, mientras que tecnologías de vanguardia como la computación cuántica, la interfaz cerebro-computadora, la IA incorporada y la 6G están llamadas a proliferar en un sector de alta tecnología completamente nuevo durante la próxima década.

Según Zheng, el país busca superar la «trampa de la tecnología intermedia», un techo de innovación que separa a las economías emergentes de las avanzadas.


BONUS MUNDIAL

Al margen de la sesión consultiva política de este año, el renombrado científico cuántico, Pan Jianwei, relató cómo el bloqueo a la exportación de refrigeradoras por dilución, fundamentales para la computación cuántica, obligó a su equipo a desarrollar alternativas de primer nivel. Las tecnologías básicas no se pueden suplicar ni comprar, afirmó el también asesor político y profesor de la Universidad de Ciencia y Tecnología de China.

El XV Plan Quinquenal ha elevado la autosuficiencia tecnológica y el dominio de adelantos básicos autóctonos y controlables en cuanto a riesgos a una importancia estratégica sin precedentes.

Ahora, una ola de innovación rompe el dominio extranjero sobre los semiconductores. En 2025, China presentó múltiples chips de IA de alto rendimiento de diseño propio, y el ecosistema Ascend de Huawei fomenta el preentrenamiento de 43 grandes modelos lingüísticos convencionales.

La soberanía tecnológica no tiene que ver con el aislamiento. La apertura al mundo con altos estándares se ha ganado su propio capítulo en el plan quinquenal chino.

Los modelos de IA de código abierto de las empresas chinas encabezan las listas de uso mundial, y su rápida expansión subraya el avance del auge tecnológico chino sin quitarle porciones a otros.

Además, la energía limpia cumple un rol trascendental en el ámbito de la reducción global de las emisiones de carbono, ya que produce el 80 % de las células solares del mundo y el 70 % de las turbinas eólicas y las baterías de litio, logros que la revista Nature citó entre sus «historias científicas optimistas para recuperar la fe en 2025».

Hasta la fecha, China ha firmado 120 acuerdos de cooperación científica y tecnológica entre Gobiernos, una gran parte de los cuales son con países en desarrollo.

«Para el Sur Global, China ya no es solo un comprador de materias primas. Se está convirtiendo en un socio vital en infraestructura digital y energía verde», escribió el analista geoestratégico Imran Khalid en un reciente artículo de opinión para Eurasia Review.

Ahora, los pasos cuánticos gracias a Pan y sus colegas adquieren un alcance mundial, lo que indica la apuesta de China por la cooperación internacional. El pasado marzo, un equipo chino y pares sudafricanos utilizaron el satélite cuántico chino para una comunicación a más de 12 900 kilómetros.

Los planes para construir un ecosistema científico abierto, que incluyen la apertura de instalaciones de investigación a científicos de todo el mundo, así como la dirección de iniciativas internacionales a gran escala, se han incorporado al plan quinquenal.

Resaltando el ecosistema de IA de código abierto de China durante las dos sesiones, Wang Jian, asesor político e informático del Laboratorio de Zhejiang, afirmó: «Si tu tecnología no es accesible para personas de todo el mundo, carece de poder de persuasión».