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spanish.china.org.cn | 10. 03. 2026 | Editor:Eva Yu [A A A]

No a la guerra: España rechaza ser "cómplice" de Estados Unidos

Palabras clave: Gobierno de España, Pedro Sánchez, EEUU, Irán
Spanish.china.org.cn | 10. 03. 2026


Foto: Xinhua


Por Álvaro Paños  


El Gobierno de España, liderado por Pedro Sánchez, ha mantenido una posición de firme rechazo a la intervención militar de Estados Unidos e Israel en Irán, calificándola de ilegal y advirtiendo de sus graves consecuencias. Si bien esta postura ha generado un tenso cruce de declaraciones con la administración de Donald Trump y un intenso debate político interno, el Gobierno de España insiste en su postura y recalca que no va a ser cómplice de algo que es malo para el mundo y que también es contrario a los valores e intereses de España, simplemente por miedo a “las represalias de alguno”. El detonante de la crisis diplomática fue la negativa de España a permitir que Estados Unidos utilizara las bases de Rota y Morón para los ataques contra Irán. Esto provocó la ira del presidente estadounidense, quien amenazó con cortar las relaciones comerciales con España.

La posición del Gobierno de España ante esta coyuntura es clara y consistente. En primer lugar, se rechaza la quiebra de un derecho internacional que nos protege a todos, especialmente a los más indefensos: a la población civil. En segundo lugar, se niega a asumir que el mundo solo puede resolver sus problemas a base de conflictos, de bombas. Y, finalmente, hace un llamamiento a no a repetir los errores del pasado. “La posición del Gobierno de España se resume en cuatro palabras: no a la guerra”, declaró Pedro Sánchez en su comparecencia institucional del 4 de marzo. Sánchez añadió que hay dirigentes que usan la guerra en Irán para “ocultar su fracaso”, y que los gobiernos están aquí para mejorar la vida de la gente, para aportar soluciones a los problemas, y no para empeorar la vida de la gente (y es que la UE ya otea una crisis de precios por la energía). El presidente español instó a que las potencias involucradas en este conflicto cesen inmediatamente las hostilidades y apuesten por el diálogo y la diplomacia. La pregunta que cabe hacerse es: ¿estamos o no del lado de la legalidad internacional y, por tanto, de la paz?

Sánchez no está solo en su discurso y destacados líderes socialistas y de otras formaciones políticas han expresado públicamente su apoyo en estos últimos días. Por ejemplo, durante un acto celebrado el 7 de marzo como parte de la campaña electoral de Castilla y León, el expresidente y líder del PSOE, José Luis Rodríguez Zapatero, centró su intervención en la defensa del papel de Pedro Sánchez en su rechazo a la guerra de Irán: “Me siento orgulloso del presidente del Gobierno y del Gobierno de España, que está liderando en el mundo una voz en favor de la paz, en contra de una guerra absurda, en defensa de la legalidad internacional, de la concertación a favor de una cooperación en el mundo”, declaró en mitad de una ovación. “Me siento orgulloso de Pedro Sánchez, de su tarea, de su valentía, de su dignidad. Hay que ser valiente y patriota para decirle a ese presidente de Estados Unidos que no. Que en España manda España, en España manda el Gobierno de España, y la soberanía de España es de España, eso es ser patriota”, añadió en un discurso que ya se ha hecho viral a nivel internacional.

Por su parte, el que fuera vicepresidente segundo del Gobierno de España y exlíder de Podemos, Pablo Iglesias Turrión, si bien ha aplaudido igualmente que Sánchez diga no a la guerra y que España sea un referente mundial de resistencia frente a Estados Unidos, también ha ido un paso más allá y ha pedido al Gobierno de España que convoque un referéndum sobre la conveniencia de permanecer o no permanecer en la OTAN. Esta propuesta de un referéndum sobre la OTAN se vincula además a la fecha de caducidad del convenio de las bases de Rota y Morón en mayo de 2026. Su postura, por tanto, no es solo de apoyo, sino de exigencia de una ruptura con la política de defensa actual, utilizando la crisis como plataforma para revitalizar un discurso anti-OTAN que, según él, conecta con el sentir de una parte de la población.

El respaldo a la postura del presidente Pedro Sánchez se manifiesta en dos ámbitos claramente diferenciados: un amplio apoyo ciudadano, reflejado en encuestas, y un respaldo institucional por parte de socios de gobierno y algunos líderes internacionales. La posición del Gobierno de Sánchez de negarse a participar en la guerra y no permitir el uso de las bases militares españolas para los ataques a Irán cuenta con un respaldo mayoritario entre la población española. En el ámbito internacional, solo por citar un ejemplo, Sánchez ha encontrado un aliado en la voz del primer ministro de Irak, Mohamed Al Sudani. Ambos líderes acordaron el 9 de marzo trabajar conjuntamente para llevar la situación de la guerra a la Asamblea General de la ONU, con el objetivo de abordar sus repercusiones y buscar una desescalada del conflicto. Esta coordinación refuerza la estrategia de Sánchez de buscar una solución multilateral y diplomática.

Pese al rechazo a la guerra, el Gobierno español ha actuado en el marco de la seguridad colectiva europea, y se decidió el envío de la fragata Cristóbal Colón a Chipre, tras el ataque iraní a una base británica en la isla. Tanto Sánchez como la ministra de Defensa, Margarita Robles, han insistido en que se trata de una “misión defensiva y nada ofensiva” para proteger a un Estado miembro de la UE, y que no implica una entrada de España en el conflicto bélico .

En definitiva, la postura del Gobierno de España no es mero “antiamericanismo”, sino una elección sensata basada en el derecho internacional y la autonomía estratégica. Sirve asimismo como espejo que refleja el aislamiento de la hegemonía unilateral de Estados Unidos y la profunda brecha dentro de la alianza transatlántica entre la política de poder y el orden basado en normas. Las armas son instrumentos ominosos y no deben usarse sin discreción.


El autor es experto en temas socioculturales y asuntos contemporáneos de China. Cuenta con amplia experiencia en medios de comunicación de China y trabaja como editor en China.org.