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spanish.china.org.cn | 09. 03. 2026 | Editor:Teresa Zheng [A A A]

La diplomacia china ofrece estabilidad y dirección al mundo

Palabras clave: China, diplomacia
Spanish.china.org.cn | 09. 03. 2026

El domingo se celebró una conferencia de prensa al margen de la cuarta sesión de la XIV Asamblea Popular Nacional, durante la cual el miembro del Buró Político del Comité Central del Partido Comunista de China y ministro de Relaciones Exteriores, Wang Yi, respondió a preguntas de medios chinos y extranjeros sobre la política y las relaciones exteriores de China. La oportunidad dejó una panorámica del concepto y las políticas del país sobre la diplomacia de un gran país con características chinas. En el año inaugural del XV Plan Quinquenal (2026-2030), China ha evidenciado su determinación de ser un estabilizador y un motor para la paz y el desarrollo mundiales, promoviendo la creación de una comunidad de futuro compartido para la humanidad.

El 2025 fue extraordinario para el ámbito. En la Cumbre de la Organización de Cooperación de Shanghai, celebrada en Tianjin, el presidente Xi Jinping propuso formalmente la Iniciativa para la Gobernanza Global, con respuestas de más de 150 países y organizaciones internacionales. En el contexto internacional actual, la iniciativa es especialmente oportuna, ya que brinda la sabiduría y las soluciones chinas para construir un sistema de gobernanza global más justo y equitativo. Desde el sudeste asiático hasta Rusia, desde presidir la cita en Tianjin hasta la conmemoración del 80.º aniversario de la victoria de la Guerra de Resistencia del Pueblo Chino contra la Agresión Japonesa y la Guerra Antifascista Mundial, la diplomacia de los jefes de Estado ha servido de ancla en la diplomacia china.

Cabe destacar la mayor presencia de periodistas extranjeros en la rueda de prensa este año. Héribert-Label Élisée Adjovi, de Benín, indicó que el mundo está ansioso por escuchar la voz y las ideas de China en medio de un contexto mundial turbulento. Según Modern Diplomacy el sábado, China erige un orden mundial «sin fuerza» y fomenta su modelo de desarrollo a partir del avance pacífico y el beneficio mutuo. Al hablar sobre su rol en el mundo actual, los periodistas extranjeros que cubren las dos sesiones mencionaron con frecuencia términos como «amante de la paz», «cooperativo» y «estable». El mundo es testigo de la compostura estratégica y el sentido de la responsabilidad de China como gran potencia en un período de crisis y giros internacionales.

A través de las respuestas de Wang, vemos a una gran potencia responsable que defiende la equidad y la justicia, y que utiliza su continua estabilidad y apertura para mitigar las incertidumbres del panorama internacional. Sus comentarios incluyeron un fuerte llamamiento a la paz y un claro rechazo a la ley de la selva: «Los viejos guiones del siglo XIX no deben representarse en la escena internacional del siglo XXI». Además, de una firme defensa del orden de la posguerra y serias advertencias contra el resurgimiento del militarismo: «Una China fuerte con 1400 millones de habitantes nunca permitirá que nadie justifique el colonialismo o revierta el veredicto de la historia sobre la agresión». Desde abogar por una mayor cooperación y menos problemas entre China y Estados Unidos, hasta invitar a Europa a salir del «pequeño ático» del proteccionismo y entrar en el «gimnasio» de China, el mundo vio la posición de China más abierta, serena y segura.

Como señaló Wang en la apertura de la conferencia de prensa, la China actual avanza a todo galope en la construcción de un gran país, y el renacimiento nacional es imparable. Esto revela una lógica profunda: la diplomacia china es más capaz y eficaz porque se basa en el aumento de la fuerza nacional integral que ha traído consigo el desarrollo sostenido. Durante el XIV Plan Quinquenal (2021-2025), su modernización devino un modelo global de desarrollo. En los últimos 5 años, su economía ha representado alrededor del 30 % del crecimiento mundial, más que el aporte conjunto de los países occidentales del G7. China posee el mercado de consumo potencial más grande del mundo y el sistema industrial más completo, lo que da confianza a la diplomacia china.

Los cambios se reflejan no solo en el aumento del poder duro, sino también en del poder blando. Los debates en las redes sociales internacionales, como «Becoming Chinese» o «China Maxxing», develan la admiración mundial por el modelo de desarrollo y el estilo de vida de China. El paso de ser «imitador» a «imitado» proporciona una base social y de opinión pública sólida para una diplomacia china más eficaz.

Son estos «momentos de China», que se producen con frecuencia, los que hacen que el mundo sea consciente de que, cuando ciertas potencias importantes caen en un círculo vicioso de desorden político y se retiran de los acuerdos, la diplomacia china mantiene un alto grado de coherencia a partir de principios, situándose siempre en el lado correcto del progreso histórico y convirtiéndose en un pilar de estabilidad en medio de la tormenta mundial.  Desde inicios de 2026, líderes extranjeros han visitado China uno tras otro, otorgando un «voto de confianza» al país. En el próximo período, la diplomacia china será aún más activa. El Año de China en la APEC acogerá más de 300 eventos, encabezando la región de Asia-Pacífico en la aceleración de la transformación digital, inteligente y verde hacia el objetivo de una comunidad Asia-Pacífico. Este año también marca un «hito» en los lazos con Estados Unidos, ya que ambos países explorarán formas de comprometerse en la nueva era. Por supuesto, la premisa es que China no suscribe la lógica de que el mundo puede ser gobernado por los países más importantes y nunca aceptará ninguna provocación en relación con intereses clave como la cuestión de Taiwán.

Al comienzo del XV Plan Quinquenal, el «espíritu y vigor» mostrados por la diplomacia china tienen como objeto servir mejor a la construcción y el desarrollo nacionales, así como crear una multipolaridad global justa y ordenada. A medida que China ocupa el centro del escenario mundial, trae consigo la rama de olivo de la paz y la vía rápida del desarrollo. Con una diplomacia más responsable y proactiva, el país sin duda inyectará una energía estable y un impulso de desarrollo al mundo en 2026.