| spanish.china.org.cn | 09. 03. 2026 | Editor:Teresa Zheng | ![]() |
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Rueda de prensa del ministro Wang Yi: China, América Latina y la Doctrina Monroe

(Foto: Xinhua)
Por Jorge Contreras
El domingo 8 de marzo, Wang Yi, ministro de Relaciones Exteriores de China y miembro del Buró Político del Comité Central del Partido Comunista de China (PCCh), ofreció en Beijing una rueda de prensa ante periodistas locales y extranjeros. El encuentro tuvo lugar en el marco de las llamadas “Dos Sesiones” (la reunión anual de la Asamblea Popular Nacional y de la Conferencia Consultiva Política del Pueblo Chino), uno de los momentos políticos más importantes del calendario institucional chino.
Durante la rueda de prensa, el ministro respondió a preguntas sobre una amplia gama de temas relacionados con la diplomacia y la geopolítica del país. En total, veintiún periodistas de distintos países formularon preguntas que abordaron cuestiones clave de la agenda internacional de China.
Wang Yi se refirió, por ejemplo, al futuro de las relaciones entre China y Japón tras las controvertidas declaraciones de la primera ministra Sanae Takaichi acerca de Taiwan. Al ser consultado sobre África, confirmó que China ampliará este mismo año el trato de arancel cero para cubrir todas las líneas arancelarias del continente. Asimismo, reiteró el interés de China en continuar implementando la Declaración de Conducta de las Partes en el Mar Meridional de China (2002) y en avanzar hacia la pronta adopción de un Código de Conducta acordado con los países miembros de la ASEAN.
Sin embargo, una cuestión concentró particularmente la atención de los periodistas: la postura oficial del gobierno chino frente a las recientes presiones y agresiones emprendidas por Estados Unidos contra otros países. Este tema tendrá inevitablemente repercusiones en la evolución de las relaciones internacionales en los próximos años, y especialmente en la forma en que China se relaciona con América Latina. Por esta razón, las declaraciones del ministro Wang merecen un análisis detenido.
En relación con este asunto, un periodista brasileño preguntó al ministro cómo se implementará la política de China hacia América Latina y el Caribe (ALC), después de que, según señaló, la Estrategia de Seguridad Nacional de Estados Unidos dejara en evidencia que una de las prioridades de Washington consiste en interferir en las relaciones entre China y América Latina.
La pregunta no es menor. La estrategia estadounidense para la región, publicada por la Casa Blanca en noviembre del año pasado y reiterada en enero de este año en el documento Agency Strategic Plan 2026–2030 del Departamento de Estado, expresa el interés del gobierno de Donald Trump en reactivar los principios de la Doctrina Monroe con el fin de limitar la creciente presencia de China en el hemisferio occidental. En otras palabras, la actual política estadounidense puede interpretarse como una reacción al notable fortalecimiento de las relaciones entre China y América Latina desde que Xi Jinping asumió la presidencia en 2012.
Ante esta pregunta, el canciller chino respondió con una afirmación clara: “Los recursos de América Latina y el Caribe pertenecen a sus pueblos; los caminos de desarrollo de la región deben ser decididos por sus propios pueblos, y los países de América Latina y el Caribe tienen el derecho de decidir con quién establecer relaciones de amistad”. Añadió además que China “no interviene en los asuntos internos de otros países ni obliga a otros a tomar partido”.
Con estas palabras, Wang Yi reiteró uno de los principios fundamentales de la política exterior china: el respeto a la soberanía nacional y la no injerencia en los asuntos internos de otros Estados. En contraste con las estrategias de presión geopolítica que han caracterizado históricamente la política exterior estadounidense en la región, China busca presentar su relación con América Latina como una cooperación basada en el beneficio mutuo y el respeto a la autonomía de los países.
El ministro concluyó señalando que “la cooperación entre China y América Latina y el Caribe no está dirigida contra terceros ni debería ser objeto de interferencias externas”. Esta afirmación resume con claridad la posición oficial de Beijing: las relaciones entre China y América Latina deben desarrollarse en función de los intereses de ambas partes, sin presiones externas ni intentos de limitar la soberanía de los países de la región. Constituye además una señal de tranquilidad, al mostrar la intención del gigante asiático de continuar implementando la Política de China hacia América Latina y el Caribe, publicada en diciembre del año pasado, pese a las recientes declaraciones y acciones del gobierno de Estados Unidos.
El autor es doctor en derecho y experto en asuntos contemporáneos de China. Cuenta con amplia experiencia como editor, representante cultural y asesor jurídico.














