| spanish.china.org.cn | 07. 03. 2026 | Editor:Eva Yu | ![]() |
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Colocando la pieza clave en el momento crucial para gobernar a China con rigor científico
Foto: Xinhua
Por Jorge Fernández
La profundización de la reforma es la sustancia que permite a China colocar las piezas clave en el momento correcto y en el periodo del XV Plan Quinquenal no puede pasarse por alto.
Que el presidente chino, Xi Jinping, delibere con optimismo fórmulas para elevar la productividad económica provincial evidencia dos condiciones. Por un lado, una unidad nacional absoluta que está a la espera de la ejecución de planes nacionales y, por otro, una confianza total en el enfoque racional científico de las instituciones chinas. El jueves, el mandatario abordó el tema de las economías provinciales con diputados de la provincia de Jiangsu, en el marco de las Dos Sesiones de este año. El hecho dista de ser una reunión más, puesto que, a diferencia de las turbulencias internas que padecen grandes economías del planeta, en China la estabilidad y la confianza son activos que permiten acelerar y ejecutar eficientemente tareas de carácter nacional.
La provincia de Jiangsu, como otras de la zona este, representa un motor económico de gran valor en la geografía nacional. Pero de cara a las metas que hay establecidas en el XV Plan Quinquenal, los retos que saltarán a la vista llevarán consigo tareas complejas e incluso contradicciones que deberán solucionarse. El escenario que los estrategas chinos ya vislumbran está plagado de retos. Por ello, el secretario general, con Jiangsu como referencia —pero con las zonas centrales y occidentales en mente—, mantuvo deliberaciones con diputados en los trabajos de la cuarta sesión de la XIV Asamblea Popular Nacional. De cara a los impactos de un mundo con gran volatilidad en la escena internacional y en atención a las exigencias nacionales, el análisis de contextos y las posibles soluciones a problemas nuevos deberán estar presentes en todo momento.
El secretario general presentó ante sus compañeros diputados los detalles de una estrategia que habrá de desplegarse a nivel nacional. Para que Jiangsu y el resto del país respondan a las exigencias nacionales y para que consoliden la posición del país de cara a los papeles de otros Estados en la economía global, las provincias chinas deben ser sin excepción competitivas económicamente. Esa naturaleza que China deberá llevar como marca, y que lleva implícita un desarrollo cualitativo de niveles inéditos, solo podrá materializarse con estrategias correctas que encaminen al sistema provincial en su conjunto a ser líderes en el desarrollo de las nuevas fuerzas productivas de calidad. La producción en masa de carácter cuantitativo ha quedado suplantada por un sistema en donde prevalece el talento, el conocimiento y la tecnología de punta.
La consecución de estos objetivos responde a su vez a una estrategia focalizada en las personas. Después de todo, son los individuos en definitiva quienes son protagonistas, motores y líderes de las más importantes revoluciones en la historia de la humanidad. Para el presidente Xi Jinping, las baterías deben enfilarse para mejorar tres importantes rubros, a saber, la educación, la tecnología y el talento. China, por una tradición cultural milenaria, presta atención especial a la rigurosa formación de las jóvenes generaciones. Con esa cultura arraigada en el seno de las familias, el Estado hará uso de la peculiar inclinación popular por el conocimiento para conducir el desarrollo, materializar rompedores avances con ideas inéditas, innovadoras y originales y, finalmente, crear un banco tecnológico capaz de satisfacer las necesidades del país en tiempos y terrenos claves.
Entre los retos que los gobiernos a nivel provincial deberán sortear está cómo mejorar la fórmula de su sistema industrial. Hoy coexisten en todo el país industrias tradicionales que han desempeñado un papel crucial en el desarrollo de China. Con el desarrollo acelerado del país y los cambios y volatilidades en el terreno industrial, resulta impostergable la modernización de esas industrias tradicionales para que respondan eficientemente a las necesidades nacionales y para que, en el corto plazo, puedan ir al mismo ritmo y velocidad que los procesos de cambio internos y externos. La complejidad se profundiza toda vez que esta meta deberá realizarse junto con el vigoroso impulso que habrá de inyectarse a las industrias emergentes. El estímulo a la creatividad de las nuevas generaciones, orientado a apuntalar las industrias futuras, deberá equilibrarse con el potencial que representa una industria tradicional renovada y modernizada.
La ejecución de tareas para materializar los planes propuestos lleva consigo una condición necesaria en China: la profundización de la reforma. Tras casi medio siglo de la aplicación de la política de reforma y apertura, artífice de los revolucionarios cambios de China, el país no puede ignorar la necesidad de reformas profundas, eficientes, científicas y de alta calidad. Las instituciones deben someterse a un escrutinio detallado que arroje conclusiones sobre aquellos procesos institucionalizados que permiten u obstaculizan el progreso. La profundización de la reforma es la sustancia que permite a China colocar las piezas clave en el momento correcto y en el periodo del XV Plan Quinquenal no puede pasarse por alto.
Tras la conclusión de las Dos Sesiones Políticas de China, entrará en operación el XV Plan Quinquenal de China. Con la correcta dirección del Partido Comunista de China y con la estabilidad social y confianza popular que prevalece entre los chinos, el país en su conjunto tiene altas expectativas para la consecución exitosa de los objetivos. Sería necio pensar que este periodo estará libre de retos y dificultades, pero con una gestión apropiada, que aviste situaciones adversas antes de salir a escena, el pacto gobierno-sociedad se fortalecerá en aras de la gente, del fortalecimiento institucional y del crecimiento de China como potencia regional y mundial. ¿Cómo se abordarán tareas como la promoción de empleo de alta calidad? ¿Qué será necesario hacer para aumentar los ingresos de zonas rurales y urbanas? ¿Cómo llevar los servicios públicos básicos y la seguridad social a nuevos niveles de alta calidad? La cohesión que marca a China hoy en día ofrece garantías para que, en el periodo del nuevo plan quinquenal, los chinos den todo de sí por la consecución exitosa de sus objetivos.
El autor es doctor en historia, experto en relaciones internacionales y asuntos contemporáneos de China, con amplia trayectoria como periodista y analista político.















