| spanish.china.org.cn | 06. 03. 2026 | Editor:Teresa Zheng | ![]() |
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China puede resistir posibles cortes de suministro de GNL frente a una mayor crisis en Ormuz
Reservas positivas e importaciones diversas respaldan la seguridad energética del país
China está bien posicionada para enfrentar posibles cortes de suministro a corto plazo en las importaciones de gas natural licuado (GNL), a pesar de la crisis en el estrecho de Ormuz, según un informe sectorial publicado por BloombergNEF.
Como el mayor comprador mundial de GNL que transita por esta importante arteria marítima, China ha reforzado su seguridad energética gracias a reservas nacionales positivas y a una demanda estacional relativamente baja.
Según la empresa de investigación y asesoría, las importaciones de GNL a través del estrecho sumaron en promedio 400 000 toneladas métricas por semana en marzo pasado, todas ellas procedentes de Catar. Este volumen representa cerca del 24 % del total de las ventas semanales de GNL a través del canal, lo que subraya el rol de China como principal interesado en la estabilidad de la vía navegable. Sin embargo, sus niveles actuales de inventario brindan un sólido colchón contra las interrupciones inmediatas, precisó el reporte.
A finales de febrero, las reservas se situaban en torno a los 6,8 millones de toneladas, unas 200 000 toneladas más que los ya elevados niveles registrados durante el mismo periodo el año pasado.
Este excedente se atribuye al aumento de los volúmenes efectivos de gas al comienzo de la temporada de calefacción y a un invierno más cálido que la media histórica, lo que limitó el consumo. Además, se espera que los niveles de reserva en los almacenes subterráneos también superen las cifras del año pasado, según la misma fuente.
Las reservas actuales son bastante superiores al mínimo estacional de 5,4 millones de toneladas del verano pasado, lo que ofrece una garantía de provisión de más o menos 3 a 4 semanas. Esta preparación llega en un momento crucial, ya que la intensificación del conflicto en Oriente Medio obliga a algunos buques metaneros a evitar por completo el estrecho de Ormuz, lo que ha despertado el temor a una escasez de suministro en el mundo.
Este se vio agravado por las posibles perturbaciones del suministro tras los ataques militares del fin de semana en la región, que reavivaron la ansiedad sobre los flujos de energía.
El estrecho de Ormuz es una vía vital para el suministro mundial de petróleo y GNL. Los principales productores de Oriente Medio dependen de este paso para abastecer a los mercados asiáticos, según datos de Kpler.
Los expertos del rubro sostienen que una arquitectura energética fuerte, sostenida por la diversidad estratégica y combinada con vastas reservas de emergencia, ha creado una barrera protectora capaz de resistir gran parte de las crisis marítimas.
Lu Ruquan, presidente del Instituto de Investigación Económica y Tecnológica de la Corporación Nacional de Petróleo de China, afirmó que, aunque un cierre prolongado del corredor suscitaría sin duda estragos en el mercado mundial, es improbable que socave sustancialmente la cadena de suministro global de China o la consistencia de sus adquisiciones.
La confianza del mayor consumidor de energía del mundo se basa en una estrategia multifacética que prioriza las reservas de emergencia y a una amplia gama de canales de importación, afirmó, y añadió: «La resiliencia de la provisión energética de China sigue fortaleciéndose. Si bien la seguridad energética del país es sensible a los cambios globales, en esencia no es frágil».
Aunque BloombergNEF cree que una interrupción de varios meses sigue siendo un escenario poco probable, China ya ha trazado un «plan B».
Para cubrir cualquier posible déficit sin depender en exceso del GNL del mercado al contado, cuyo precio es alto, Beijing debería estar listo para recurrir a fuentes alternativas, como aumentar la producción nacional, las importaciones de gas por gasoducto y comprar GNL de otras regiones, apuntó.
El instituto sostuvo que la autonomía energética de China está a punto de alcanzar un hito. Con un objetivo de autosuficiencia nacional del 84,6 % para 2026, el país está preparado para producir 5370 millones de toneladas equivalentes de carbón estándar este año. Esto sigue a un 2025 de alto rendimiento, en el que la producción nacional sumó cerca de 5200 millones de toneladas, según la Administración Nacional de Energía.
Lu afirmó que estas acciones colectivas, que van desde la extracción de recursos no convencionales hasta la profundización de la cooperación terrestre, garantizan que la posición energética del país se mantenga estable, incluso en medio de las fricciones geopolíticas en Oriente Medio.
Aunque la resiliencia energética del país está siendo sometida a una rigurosa prueba de resistencia, se espera que este periodo dé lugar, en última instancia, a un marco de seguridad más sólido, constató.














