| spanish.china.org.cn | 03. 02. 2026 | Editor:Filo Fu | ![]() |
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Un novedoso sistema utiliza un par de anteojos para controlar aparatos con el movimiento de los ojos
Un equipo de investigación chino ha desarrollado el primer sistema de seguimiento ocular autoalimentado del mundo que genera electricidad a partir del parpadeo, lo que permite a los pacientes con esclerosis lateral amiotrófica (ELA) controlar su silla de ruedas con los ojos, informó el domingo el Diario de Ciencia y Tecnología.
Los responsables son un equipo dirigido por Long Yunze, profesor de la Universidad de Qingdao, en colaboración con otros socios, y los resultados se han publicado en Cell Reports Physical Science, una revista de Cell Press, y destacados como noticia principal por la misma.
El sistema supera el obstáculo de suministro de energía de los dispositivos convencionales de seguimiento ocular. Los productos existentes dependen de fuentes de energía externas, lo que supone una traba para su uso práctico. Según el reporte, para pacientes que intentan controlar sillas de ruedas con métodos tradicionales, los pesados equipos en la cabeza, los cables de alimentación y las frecuentes alertas de batería baja suelen ser un «gran obstáculo» para la movilidad independiente.
A fin de abordar el reto, el equipo de Long propuso un nuevo enfoque: dejar que los ojos generen su propia energía. El sistema de seguimiento ocular autoalimentado adopta un diseño de doble capa que combina una lente de contacto y una montura de gafas. Es ultraligero, no se nota la diferencia con los lentes convencionales y obtiene toda la energía que necesita de los movimientos oculares, elimina baterías y logra una verdadera autosuficiencia energética.
Long anotó que el sistema crea una «minicentral eléctrica» dentro del ojo. Una capa de polidimetilsiloxano, adherida al globo ocular como una lente de contacto, funciona como un microgenerador triboeléctrico, produciendo continuamente cargas eléctricas a través de la fricción cada vez que el usuario parpadea o mueve los ojos, precisó la noticia.
Un par de anteojos equipados con electrodos transparentes de óxido de indio y estaño alrededor de las lentes sirven como «transmisores de señales». A través de la inducción electrostática, los electrodos captan con precisión los cambios en la distribución de la carga y los convierten en tiempo real en señales eléctricas reconocibles, que luego se transmiten a través de circuitos de control a dispositivos externos, lo que permite un control exacto.
Para llevar la tecnología del laboratorio a una aplicación generalizada será necesario superar una serie de pruebas de comercialización. «Estamos viendo con empresas relevantes vías de cooperación y avances en el proceso de industrialización», adelantó Zhang Jun, miembro principal del equipo y profesor designado de la Facultad de Ciencias Físicas de la Universidad de Qingdao.
Más allá de sillas de ruedas y la comunicación asistida, el sistema puede integrarse con cascos de realidad virtual para el control de una pantalla con movimientos oculares, dejando de lado equipos voluminosos y ofreciendo opciones más versátiles para la futura interacción entre humanos y máquinas, resaltaron los medios.














