| spanish.china.org.cn | 29. 01. 2026 | Editor:Filo Fu | ![]() |
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Sitios del Eje Central de Beijing vuelven al tejido urbano
Ahora que varios sitios históricos a lo largo del Eje Central de Beijing han vuelto a cobrar vida y están listos para abrirse al público, la capital adelantará la apertura de la torre de la Puerta Zhengyangmen al 2026, lo que demuestra la labor de promoción en la reutilización creativa de piezas culturales y arquitectura histórica, así como el permitir que el patrimonio se integre a la ciudad.
El patio del Pabellón Liuli pasó oficialmente a la gestión del parque Beihai el 22 de enero con la restauración plena del Xitian Fanjing (Paraíso Occidental de los Reinos Budistas), de 400 años de antigüedad, con también una apertura prevista. La entrega supone la primera restauración completa en 70 años del complejo histórico de hace más de 400 años.
Anteriormente, tras el traslado de una escuela situada dentro de sus muros, el Templo Xiannongtan, uno de los principales lugares culturales del Eje Central, ha vuelto a conectar sus zonas interior y exterior, un paso clave del regreso de su trazado histórico.
Estas obras y reaperturas amplían las posibilidades de proteger, interpretar y utilizar el patrimonio cultural del Eje Central, declaró el miércoles Liu Zheng, miembro de la Sociedad China de Reliquias Culturales.
Asimismo, está planificada la restauración de la torre de la Puerta Yongdingmen, según información difundida en la cuarta sesión de la XVI Asamblea Popular Municipal de Beijing.
Con una extensión de 7,8 kilómetros desde la Puerta Yongdingmen, en el sur, hasta las Torres de la Campana y del Tambor, en el norte, el Eje Central de Beijing surgió a partir de antiguas filosofías arquitectónicas de un trazado ideal para una capital. El Eje Central se remonta a la dinastía Yuan (1279-1368), mientras que su longitud avanzó en las dinastías Ming (1368-1644) y Qing (1644-1911).
Construido en 1759, el Pabellón Liuli es una obra maestra de la arquitectura de los jardines imperiales de mediados de la dinastía Qing y un poderoso símbolo de la unidad de la nación china en la diversidad e integración cultural. Su fachada presume de 1424 estatuas de Buda de azulejos esmaltados incrustadas, lo que lo convierte en uno de los pocos ejemplos aún en pie de arquitectura esmaltada de estilo imperial de la dinastía Qing.
Durante muchos años, el Instituto de Arqueología de Beijing funcionó en él, donde el espacio limitado restringía su desarrollo. Además, el público no podía acceder a esta parte del parque Beihai. Con el regreso del pabellón, el parque ha ganado una nueva atracción y el Eje Central ha quedado completo como paisaje cultural, destacó Liu.
Se trata de un cambio valioso en el enfoque de China de conservación del patrimonio. Las reliquias culturales ya no se abordan de manera estática o aislada del público, sino como una «conservación viva» e interactuando con el tejido urbano y la vida pública cotidiana. No es solo recuperar las estructuras, sino reformular funciones y significado cultural en un contexto contemporáneo, explicó Liu.
La próxima apertura del Xitian Fanjing convierte los espacios imperiales, antes restringidos, en áreas culturales públicas que se pueden sentir, comprender y disfrutar. Del mismo modo, el traslado de una escuela de la zona del Templo Xiannongtan muestra respeto por la integridad del recinto en sí y libera espacio para exposiciones y experiencias culturales más profesionales, abiertas y diversas. En este devenir, los espacios otrora clausurados vuelven a la vida urbana para ser compartidos, confiriendo al patrimonio una categoría de activo cívico.
La revitalización del Eje Central refleja la visión holística de Beijing de la conservación de la ciudad antigua y la renovación urbana. El traslado de residentes y la restauración del patrimonio garantizan que las obras no se admiren desde lejos, sino que formen parte de un paisaje más amplio e integrado. Los residentes son beneficiarios y participantes de la protección del patrimonio, creando la base social para la sostenibilidad a largo plazo.
Más allá de meras atracciones turísticas, algunos sitios de pronta apertura a lo largo del Eje Central apoyan la investigación académica, la educación pública y la experimentación artística, lo que permite varias capas de vida cultural.
Otros 3 sitios de vuelta al ruedo son la Casa Ancestral del Maestro de la Ópera de Beijing Mei Lanfang, el Templo Wudao y Yongquan An (un convento de monjas). La primera devendrá un centro de exposiciones de arte estético, que integrará arte digital y experiencias inmersivas con trajes de época. El templo renacerá como sala de dialectos, mientras que el convento dará paso a un museo de arte dedicado a la preciosa madera de nanmu.
A través de la transformación creativa y el desarrollo innovador, el patrimonio a lo largo del Eje Central puede palpitar con la ciudad, convirtiéndose en una fuente de identidad cultural, un recurso para la vida contemporánea y una inspiración para las generaciones futuras.














