| spanish.china.org.cn | 27. 01. 2026 | Editor:Teresa Zheng | ![]() |
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El mensaje de estabilidad de China resuena después de Davos
Los medios de comunicación y analistas del mundo han seguido de cerca los acelerados cambios económicos, geopolíticos y de poder tras la conclusión de la Reunión Anual del Foro Económico Mundial de 2026 en Davos. A medida que aparecen las evaluaciones posteriores al evento, el marcado contraste entre el mensaje de estabilidad y multilateralismo de China y la incertidumbre provocada por las políticas de Estados Unidos ha devenido un punto central del discurso internacional.
Con los aliados tradicionales de Estados Unidos reevaluando sus estrategias y las empresas priorizando asociaciones predecibles, los resultados de Davos parecen reconfigurar la trayectoria de la cooperación económica mundial.
El domingo, hora local, la CNBC publicó un informe titulado «China no acaparó muchos titulares en Davos, pero es el elefante en la habitación», en el que se señalaba que el país utilizó el foro para contrastar su mensaje de estabilidad con la incertidumbre comercial y de seguridad de Estados Unidos.
Citando a un analista chino, la CNBC describió el Davos de este año como un momento «decisivo». Hai Zhao, director de estudios políticos internacionales de la Academia China de Ciencias Sociales, fue citado diciendo que es probable que los países se inclinen por el comercio regional en lugar de una economía mundial centrada en Estados Unidos.
Durante la cita la semana pasada, el viceprimer ministro chino, He Lifeng, pidió el martes a la comunidad internacional apoyar firmemente el multilateralismo y el libre comercio, y mantener el compromiso con la cooperación beneficiosa para todas las partes, según la agencia de noticias Xinhua.
En su intervención, He, también miembro del Buró Político del Comité Central del Partido Comunista de China, apuntó que el mundo debe adherirse a la cooperación beneficiosa para todas las partes, comprometerse a maximizar sus frutos y resolver conjuntamente los problemas de desarrollo. Destacó además el respeto mutuo y la consulta en pie de igualdad, y pidió a todos los países hacer buen uso del diálogo para gestionar adecuadamente las diferencias y solucionar los problemas, reportó Xinhua.
CNBC comparó lo dicho por el alto funcionario chino con el discurso precedente del presidente estadounidense Donald Trump que incluía lo que describió como «ataques personales a líderes extranjeros», y anotó que China fue la primera gran economía en tomar represalias contra los aranceles del «Día de la Liberación» en abril, «presentándose cada vez más como una fuerza estabilizadora para el mundo».
El informe hizo referencia también a las recientes y próximas visitas a China de líderes como el primer ministro irlandés, Micheál Martin, el presidente surcoreano, Lee Jae-myung, y el primer ministro canadiense, Mark Carney, así como a los viajes que, según se informa, tiene previstos el primer ministro británico, Keir Starmer.
«Lo que es cierto este año es que la turbulencia mundial no proviene de Estados fallidos, terroristas o conflictos globales. El epicentro de la agitación y la inseguridad es la nación más poderosa del mundo», declaró el que fuera subsecretario general de la ONU Erik Solheim cuando se le pidió que comparara la presente edición del Davos con reuniones anteriores.
«China, India y el Sur Global son ahora los pilares de la estabilidad mundial y lideran la búsqueda de un nuevo orden cuando el antiguo yace en ruinas», afirmó.
La atención mundial enfocada en el cambio
El mensaje destacado por la CNBC no es en absoluto aislado. La prensa y los observadores del mundo han notado el marcado contraste. Según Reuters, citando a un alto dirigente empresarial, se considera que China «controla la dinámica a través de la calma».
En un artículo titulado «China gana mientras Trump cede el liderazgo de la economía mundial», The New York Times argumentó que la alocución de Trump fue «la última salva del liderazgo estadounidense del orden democrático liberal forjado por Estados Unidos y sus aliados después de la Segunda Guerra Mundial».
El periódico añadió que China «ha invertido en valores económicos a los que Trump ha renunciado: la participación en instituciones multilaterales para propiciar sus causas, la fe en el poder del comercio mundial para acumular riqueza y el reconocimiento de que ningún país es lo suficientemente grande o poderoso como para actuar por su cuenta».
El diario español El País reportó de que Davos demostró cómo las políticas de Trump alejan a los aliados tradicionales y dan más espacio a China. El informe diferencia las fricciones de Trump con los países europeos en Davos con el creciente número de naciones que están reevaluando sus opiniones sobre China, afirmando que «China gana terreno en sus esfuerzos por posicionarse como un actor responsable en la mesa de negociaciones» y que muchos países la miran ya con nuevos ojos.
Reuters señaló que su posición discreta en Davos este año «no podía ser más distinta» de la de Estados Unidos.
En otro informe, Reuters citó al ministro de Finanzas canadiense, François-Philippe Champagne, quien sostuvo que los países estaban diversificando sus relaciones comerciales y haciendo más a nivel regional para que sus economías sean más resistentes a las crisis de política comercial.
«Cuando hablas con los directores generales hoy en día, ¿qué es lo que quieren? Estabilidad, previsibilidad y estado de derecho. Yo diría que es algo que falta», zanjó Champagne, días después de que Canadá y China llegaran a un acuerdo para reducir los aranceles sobre los vehículos eléctricos y la colza, según Reuters.
China aumentó el comercio con casi todos los demás países, compensando la reducción del comercio con Estados Unidos, dijo Solheim, y añadió que la estabilidad de su economía ayudó al mundo a superar un año difícil. Es especialmente positivo que China haya eliminado los aranceles para los 53 países africanos que mantienen relaciones diplomáticas con ella, esto ayuda al crecimiento de otros países en desarrollo, resaltó.
En otra área clave, la energía, las divergencias entre China y Estados Unidos tampoco han pasado desapercibidas. Politico señaló que «los dos mayores contaminantes climáticos del mundo avanzan en direcciones opuestas: Estados Unidos busca combustibles fósiles, mientras que China afianza su dominio sobre las energías limpias», citando la expansión de la capacidad eólica y de energías limpias de China, junto con el estancamiento de las instalaciones eólicas estadounidenses y el retiro de Washington de las organizaciones y convenios climáticos mundiales, así como las amenazas, como el aumento de los aranceles, para presionar a los países a abandonar sus políticas en el ramo y comprar más combustibles fósiles estadounidenses.
El medio sudafricano Daily Maverick publicó una columna de Steven Boykey Sidley, profesor de práctica en la JBS de la Universidad de Johannesburgo, en la que refutaba directamente la afirmación del presidente de Estados Unidos de que China fabrica turbinas eólicas, pero no utiliza la energía eólica. Citando datos, Sidley escribió que China es el líder mundial en la esfera, con el 70 % de la nueva energía eólica mundial en 2024.
«Es triste que Estados Unidos haya salido de numerosas instituciones globales que promueven la acción común en materia de medio ambiente, salud, lucha contra la pobreza y mucho más», dijo Solheim.
«No hay forma de que el presidente Trump nos lleve de vuelta a la era fósil. Incluso las firmas estadounidenses entienden que el futuro es renovable. Cuando se le da a elegir entre la agenda fósil estadounidense y la supervelocidad china en energía solar y eólica, coches eléctricos y baterías, el mundo elegirá a China», aseveró.
La voz de China recibió gran atención en la recién concluida Reunión Anual del Foro de Davos 2026 porque el país tiene muchos activos vitales en la economía mundial, como la conectividad comercial y de inversión, la transformación industrial y la resiliencia de la cadena de suministro, el despliegue responsable de tecnología y la ampliación de soluciones de energía limpia, declaró Kimberley Botwright, subdirectora del Centro de Regiones, Comercio y Geopolítica del Foro de Davos, al Global Times en una entrevista escrita.
En la cita, los participantes reconocen la relevancia sistémica de China, incluido su papel en las cadenas de valor mundiales, los vínculos comerciales con los mercados emergentes, la competitividad industrial y la ampliación de la innovación y las tecnologías limpias, afirmó.
«Lo que distingue a Davos es que se centra en los motores del crecimiento de China, no solo en las cifras generales», agregó, y recalcó el rol trascendental del país en la defensa del multilateralismo.














