| spanish.china.org.cn | 16. 01. 2026 | Editor:Teresa Zheng | ![]() |
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Arancel de EE. UU. del 25 % a ciertos semiconductores chinos distorsiona las reglas del mercado
Estados Unidos impuso un arancel del 25 % a las importaciones de algunos semiconductores avanzados, una medida clave en un acuerdo aprobado por el Gobierno de Trump que permite a Nvidia enviar procesadores de inteligencia artificial (IA) H200 a China, informó Bloomberg el jueves. Los expertos chinos indicaron que la acción refleja el intento de Washington de obtener beneficios y advirtieron la distorsión en las reglas del mercado y las cadenas de suministro mundiales, así como el riesgo de ir contra su propia industria.
Según una orden firmada el miércoles por el presidente Donald Trump, el Gobierno recaudaría los aranceles antes del envío final a clientes chinos y otros mercados extranjeros, precisó Bloomberg.
La tasa del 25 % se aplica a «una categoría muy limitada de semiconductores que son un elemento vital de las políticas de IA y tecnología de mi administración», reza la directiva. Se incluyen el H200 y el MI325X de Advanced Micro Devices Inc, según la hoja informativa, añadió el medio, y hay una excepción de los chips que se «importan para apoyar la construcción de la cadena de suministro tecnológico de Estados Unidos».
Trump ordenó al secretario de Comercio y al representante comercial de Estados Unidos que «prosiguieran las negociaciones de acuerdos» sobre las importaciones y que informaran al respecto en un plazo de 90 días, según la orden. Trump podría anunciar nuevos aranceles y un programa de compensación para estimular la fabricación nacional «en un futuro próximo», acotó el texto de la Casa Blanca.
Zhou Mi, investigador principal de la Academia China de Comercio Internacional y Cooperación Económica, declaró que la medida con el pretexto de proteger al rubro nacional crea una brecha en la cooperación comercial mundial en materia de semiconductores, lo que dispara costos y altera el orden existente. Esto no solo socava la participación de las empresas estadounidenses en la industria mundial, sino que también obligará a ajustar las cadenas de suministro, lo que en última instancia resultará contraproducente para el propio país.
«Aunque está por verse el impacto en el ramo mundial de semiconductores, lo cierto es que a Washington le resultaría difícil recuperar la fabricación de chips en su territorio imponiendo aranceles a corto plazo debido a los altos costos en el país y la elevada división internacional del trabajo en el campo», explicó el jueves Bao Jianyun, decano y profesor del Departamento de Política Internacional de la Facultad de Estudios Internacionales de la Universidad Renmin de China.
Anteriormente, Washington permitió la exportación a China de procesadores H200 de Nvidia, considerados por varios como los segundos más avanzados de su tipo, con la condición de que el Gobierno recibiera un 25 % de descuento.
En respuesta a una pregunta sobre las declaraciones de Trump del visto bueno a la venta del chip H200 de Nvidia a China y que Washington se quedaría con el 25 % de las ventas, el portavoz del Ministerio de Relaciones Exteriores chino, Mao Ning, dijo el jueves que, en lo que respecta al tema, China ha dejado clara su posición en más de una ocasión.
Ma Jihua, conocedor de la industria, apuntó que Estados Unidos obtiene beneficios de las exportaciones de chips avanzados e impone aranceles a los semiconductores importados, buscando así ganancias en ambos lados. Desde una perspectiva internacional, estas acciones sirven para frenar el sector de chips y el progreso tecnológico de China, ignoran la división del trabajo en el rubro mundial, alteran las cadenas de suministro y corren el riesgo de ralentizar el desarrollo de la IA.
Ma sostuvo que los aranceles son, en la práctica, una de las herramientas de Washington para forzar el regreso de la producción a Estados Unidos, pero que, en realidad, suben los costos de adquisición para los clientes finales e interfieren en las cadenas de suministro. El intento del Gobierno de utilizarlos para incentivar la fabricación en el país va en contra de las leyes fundamentales del desarrollo mundial de los semiconductores y no ha dado resultados rápidos en otros ramos. Por el contrario, ignoran los principios del mercado y causan un daño significativo al crecimiento saludable y sostenible del sector.
Wei Shaojun, vicepresidente de la Asociación China del Rubro de Semiconductores, manifestó en una entrevista que la intención de Estados Unidos de usar los gravámenes como arma para frenar el desarrollo de las industrias de determinados países va en desmedro de los principios de libre comercio de la OMC y de la innovación tecnológica mundial.
Wei destacó que la cadena de suministro abarca docenas de países y regiones, y que cualquier perturbación irracional en un solo eslabón podría provocar efectos en cadena. Añadió su rechazo a convertir las relaciones económicas y comerciales normales en moneda de cambio, y pidió que se resuelvan las diferencias mediante el diálogo y la consulta, instando a los países pertinentes a buscar resultados beneficiosos para todos en lugar de cálculos de suma cero.














