| spanish.china.org.cn | 12. 01. 2026 | Editor:Teresa Zheng | ![]() |
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El fastidio de los aliados europeos ante la amenaza sobre Groenlandia
Repetidas declaraciones de Washington dañan las relaciones y aumentan la desconfianza de la OTAN
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ha señalado una y otra vez que Washington debe «adquirir» Groenlandia, un territorio autónomo de Dinamarca, lo que ha suscitado temor y críticas entre sus aliados europeos.
Los expertos afirman que estas declaraciones resaltan el dilema estratégico de la Unión Europea en sus relaciones con Estados Unidos, lo que podría debilitar la alianza transatlántica.
Trump ha declarado varias veces sobre su intención de adquirir Groenlandia. El viernes afirmó que haría «algo con Groenlandia, les guste o no». Si no se hace «por las buenas, se hará por las malas», zanjó, sin ofrecer mayores detalles al respecto.
La Casa Blanca indicó que baraja varias opciones, incluida el uso de la fuerza militar, para hacerse con la isla.
Los líderes de Groenlandia han rechazado las repetidas peticiones de Trump de la toma de control por Estados Unidos señalando que el futuro de Groenlandia debe ser decidido por su pueblo.
«No queremos ser estadounidenses, no queremos ser daneses, queremos ser groenlandeses», apuntaron el viernes el primer ministro de Groenlandia, Jens-Frederik Nielsen, y 4 líderes políticos en un comunicado.
«Como cabezas de los partidos groenlandeses, queremos subrayar una vez más nuestro deseo de poner un alto al desprecio de Estados Unidos sobre nuestro país».
El ministro de Finanzas y vicecanciller alemán, Lars Klingbeil, sostuvo el domingo que el derecho internacional se aplica a todos, incluido Estados Unidos.
«Corresponde exclusivamente a Dinamarca y Groenlandia decidir sobre el futuro de este último. Se debe respetar la soberanía y la integridad territoriales», aseveró.
Por su parte, la primera ministra danesa, Mette Frederiksen, advirtió que una toma de control de Groenlandia por Estados Unidos supondría el fin de la OTAN.
Según un informe publicado el sábado por The Telegraph, varios países europeos consideran desplegar tropas en el Ártico con la esperanza de que una presencia mayor en la región disuada a Trump de perseguir sus ambiciones de anexionar la isla, región de gran importancia estratégica.
El reporte añade que el bloque europeo está elaborando planes de contingencia para imponer sanciones a las empresas estadounidenses en caso Trump rechace el despliegue propuesto por la OTAN. De acuerdo con ellos, gigantes tecnológicos estadounidenses como Meta, Google, Microsoft y X podrían enfrentar restricciones en Europa, junto con bancos e instituciones financieras.
Giro estratégico
Zhao Yongsheng, investigador del Instituto de Investigación de Cadenas de Valor Internacionales de la Universidad de Negocios Internacionales y Economía de Beijing, opinó que lo dicho por Trump sobre Groenlandia refleja un giro estratégico hacia el «América primero», lo que probablemente tensará los vínculos con la UE y erosionará la confianza mutua en el seno de la OTAN.
Trump, invocando la geopolítica como pretexto, intentó «apropiarse» de Groenlandia, impulsado en realidad por los abundantes recursos minerales de la isla y las condiciones de navegación cada vez más favorables de la ruta marítima del Ártico, afirmó Zhao.
La influencia general de Europa disminuye en las esferas económica, política, militar y tecnológica, acotó. Por lo tanto, ante la presión de Estados Unidos, al bloque le resulta difícil adoptar una postura firme de represalia.
«La alianza entre ambos perdurará, pero la base de la confianza ha cambiado. Ahora parte menos de valores, ideologías o marcos institucionales compartidos, y más de intereses pragmáticos», agregó.
La disputa por Groenlandia puede que no sea el golpe definitivo para la OTAN o los lazos transatlánticos, pero es posible que Washington amplíe aún más su presencia militar, de seguridad y geoeconómica en la isla, mientras que la desconfianza europea gana fuerza, concluyó Zhao.
He Yun, investigadora del Instituto de Estrategia de la Franja y la Ruta de la Universidad de Tsinghua, consideró que la medida de Estados Unidos ha puesto de manifiesto la fragilidad de la alianza de la OTAN y supone un reto para los mecanismos multilaterales y los marcos de seguridad mundiales.
«Las declaraciones de Trump ponen en claro a Europa que Estados Unidos ya no es solo un proveedor de seguridad, sino que también podría convertirse en su mayor amenaza. Este giro es un duro golpe para la confianza estratégica entre ambas partes».
La premisa política de la seguridad colectiva de la OTAN ha sido durante mucho tiempo que Estados Unidos es el principal garante de la seguridad europea. Si Washington se retirara para centrarse en sus prioridades a expensas de sus compromisos con la alianza, el mecanismo de defensa colectiva quedaría vacío, lo que socavaría su base de confianza y fuerza, explicó He.
A pesar de las claras divisiones dentro de Europa, las acciones asertivas de Estados Unidos en Groenlandia incentivarían a más países europeos a reevaluar los riesgos de depender de Washington, lo que aceleraría aún más los esfuerzos hacia la autonomía estratégica, agregó.














