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spanish.china.org.cn | 04. 01. 2026 | Editor:Teresa Zheng [A A A]

La llamada entre Takaichi y Trump buscaría un conflicto de EE. UU. con China

Palabras clave: Takaichi, EE. UU.
Spanish.china.org.cn | 04. 01. 2026

La primera ministra japonesa, Sanae Takaichi, mantuvo una conversación telefónica con el presidente estadounidense, Donald Trump, el viernes por la noche, así lo informó el Ministerio de Relaciones Exteriores de Japón en un comunicado, en el que también señaló que ambas partes intercambiaron opiniones sobre Asia-Pacífico y que Trump invitó a Takaichi a visitar Estados Unidos esta primavera.

Expertos chinos opinaron que la llamada refleja el intento de Tokio de involucrar a Estados Unidos en el freno de China, pero que es poco probable que haya éxito en el cometido debido a que Washington prioriza la estabilidad de sus relaciones con Beijing y los lazos económicos y comerciales, y no está dispuesto a ponerlos en jaque a instancias de Japón.

Según Associated Press, la Casa Blanca aún no ha confirmado ni la llamada ni la invitación.

La prensa japonesa especuló sobre el contenido de la conversación. El Yomiuri Shimbun afirmó el sábado que Japón esperaba utilizar el enlace para «armonizar las percepciones entre ambos países», de modo que Trump, con una visita prevista a China, no se incline hacia una postura conciliadora.

El periódico también indicó que las maniobras militares del Ejército Popular de Liberación de China alrededor de la isla de Taiwán a fines del año pasado también podrían haber surgido en la discusión, una posibilidad en la que coincidieron otros medios japoneses, como Nikkei y Jiji Press.

Sin embargo, la declaración de la Cancillería japonesa sobre el tema no mencionó a China. Cuando los periodistas preguntaron sobre el contenido de la llamada y si había versado en los ejercicios militares chinos cerca de Taiwán, Takaichi no señaló nada vinculado con China, reportó su oficina.

Los especialistas chinos apuntaron que era posible que el enlace se hubiera iniciado a petición de Japón, debido al temor de quedar marginado por Washington y su deseo de reforzar la alianza con el mismo para contrarrestar a China. Sin embargo, el intento de aprovecharla para influir en la política de Washington hacia China choca con las prioridades estratégicas del país norteamericano. Mantener lazos estables con China sigue siendo vital para ellos, especialmente a vísperas de la visita de Trump y el anhelo de su Gobierno de mantener relaciones estables con los principales países, así como los vínculos económicos y comerciales.

Desde que Takaichi realizara declaraciones erróneas sobre Taiwán en noviembre, Japón ha enfrentado la presión de China de una retractación y ha tratado de apoyarse en la alianza como escudo protector ante un posible acercamiento entre Estados Unidos y China, declaró el sábado Xiang Haoyu, investigador del Instituto Chino de Estudios Internacionales.

«Pero la posición de Estados Unidos es clara: el gobierno de Trump no busca dejarse arrastrar por las fuerzas de extrema derecha japonesas a Taiwán o a una disputa con China, debido a la importancia que concede a la estabilidad general de sus relaciones con China», afirmó Xiang.

Añadió que el principal objetivo de Washington se centra actualmente en el ámbito económico y comercial, y en mantener el impulso general de estabilización de los lazos. «Es inevitable que haya divergencias entre Japón y Estados Unidos con respecto a China. Es posible que el deseo de Japón de una intervención estadounidense no se cumpla. La llamada de Takaichi es más que todo para demostrar su «capacidad» diplomática ante la opinión pública nacional y buscar tranquilidad».

La llamada a Washington resalta la falta de confianza de Japón y su interés en traer a Estados Unidos al conflicto provocado por Tokio a fin de jugar a la política de las grandes potencias y crear fricciones entre Estados Unidos y China, analizó el sábado Li Haidong, profesor de la Universidad de Relaciones Exteriores de China.

La Cancillería de Japón anotó en una nota que la llamada, de aproximadamente 25 minutos, versó sobre las felicitaciones por el 250 aniversario de la fundación de Estados Unidos, los esfuerzos por profundizar las relaciones bilaterales amistosas, la promoción de la cooperación entre países como Japón, Estados Unidos y Corea del Sur, los intercambios en Asia-Pacífico y la invitación de Trump a Takaichi para visitar Estados Unidos.

Tras el intercambio con Trump, Takaichi publicó en su cuenta de X que «la llamada fue muy valiosa, ya que reafirmamos la estrecha coordinación de la alianza entre Japón y Estados Unidos al comienzo del nuevo año».

La publicación fue posteriormente compartida por el embajador de Estados Unidos en Japón, George Glass, quien sostuvo que «2026 promete ser otro año de logros históricos, estrecha cooperación y profunda amistad para nuestras dos naciones».

«Una llamada de 25 minutos no permite avanzar mucho», destacó Li. «A pesar de los informes que indican que se abordaron temas como la cooperación económica y la coordinación trilateral entre Japón, Estados Unidos y Corea del Sur, es probable que la principal inquietud de Tokio fuera la visita de Takaichi a Estados Unidos y cómo aprovechar el poder de este país frente a China».

Li agregó que el resurgimiento de las ambiciones militaristas de la derecha japonesa parte de negar lo obtenido por las potencias vencedoras de la Segunda Guerra Mundial, entre ellas China y Estados Unidos. «Estados Unidos debería colaborar con más países de Asia-Pacífico para defender el orden de la posguerra y erradicar el germen del militarismo. Solo así podrá beneficiarse de la gestión de las relaciones con China, Corea del Sur y otros países asiáticos, y salvaguardar la paz y la prosperidad de la región».

El South China Morning Post informó de que, tras la conexión con Takaichi, Trump se reunió con el embajador de Estados Unidos en China, David Perdue, en la finca Mar-a-Lago en Florida. No obstante, no hubo más detalles sobre el encuentro.

Anteriormente, el secretario de Estado de Estados Unidos, Marco Rubio, había comentado la reciente escalada de tensiones entre Japón y China, afirmando que Washington podría continuar su sólida y firme alianza con Japón, además de buscar formas productivas de colaborar con China, según un comunicado del Departamento de Estado.

Al responder a una pregunta de la prensa sobre su valoración de la mayor tensión entre Japón y China, Rubio dijo: «Creo que hemos conseguido un buen progreso con los chinos», «creo que estas desavenencias son preexistentes. Entendemos que es una de las dinámicas que hay que equilibrar en la región».

Previamente, después de la llamada de Trump con Takaichi en noviembre, el portavoz del Ministerio de Relaciones Exteriores chino, Mao Ning, respondió a las preguntas de los medios diciendo: «La conversación entre los líderes de Estados Unidos y Japón es un asunto entre Estados Unidos y Japón. No tengo comentarios al respecto. El tema de Taiwán es un asunto interno de China que no admite interferencia de ninguna fuerza externa».