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spanish.china.org.cn | 16. 09. 2025 | Editor:Elena Yang [A A A]

China lidera en almacenamiento de nuevas energías

Palabras clave: China, nuevas energías
Spanish.china.org.cn | 16. 09. 2025


En un pase montañoso en la aldea de Jiawa del distrito de Qusum, Shannan, en la región autónoma de Xizang, en el suroeste de China, filas de depósitos trabajan silenciosos junto a una estación de energía solar.

«Estas instalaciones están diseñadas para funcionar con energía fotovoltaica. La electricidad producida durante el día se almacena temporalmente aquí y luego se libera por la noche, cuando la demanda alcanza su punto máximo, lo que maximiza la eficiencia y evita el desperdicio», indicó Cui Guangze, director general de una nueva empresa energética del Grupo Huaneng de China, a cargo de las unidades.

Este proceso de carga durante las horas de menor consumo y descarga durante las horas pico ejemplifica la función de los sistemas de almacenamiento de baterías a gran escala, implementados en una serie de aplicaciones en rápida expansión.

Según la Administración Nacional de Energía de China, a finales de 2024, la capacidad total instalada de los nuevos proyectos de reserva de energía en el país ascendió a 73,76 millones de kilovatios, esto es un aumento de más del 130 % en comparación con finales de 2023. China se ha convertido en líder mundial en tecnología y equipos de nuevas energías, con más del 40 % del total mundial de patentes en el campo.

A medida que China acelera la transición hacia energías renovables y construye un nuevo tipo de sistema eléctrico, su depósito se ha vuelto indispensable. Dado que la energía solar y eólica son intrínsecamente intermitentes, estas unidades actúan como «baterías externas» y «estaciones de despacho», almacenando el exceso de electricidad en días soleados o ventosos y liberándolo en condiciones nubladas o de alta demanda, lo que permite mantener las viviendas iluminadas y las fábricas en funcionamiento.

Desde el inicio del XIV Plan Quinquenal (2021-2025), la capacidad total instalada de los nuevos proyectos nacionales de reserva de energía se ha multiplicado por veinte. A finales de junio de este año, esta llegó a los 94,91 millones de kW/222 millones de kWh, un incremento de alrededor del 29 % con respecto a fines de 2024.

«La importancia del almacenamiento de nuevas energías es cada vez más evidente. En 2024, observamos una mejora sustancial en las tasas de uso en comparación con 2023. En regiones de nivel provincial como Zhejiang, Jiangsu, Chongqing y Xinjiang, las horas de utilización equivalentes anuales superaron las 1000, convirtiendo el tema de depósito en un factor clave para la integración y el consumo de energías renovables», señaló Bian Guangqi, subdirector del departamento de ahorro energético y equipos tecnológicos de la administración nacional.

Este verano, cuando la demanda registró máximos históricos consecutivos, con marcas por 36 veces en 16 redes provinciales, la referida entidad organizó una prueba de distribución centralizada para aprovechar este tipo de almacenamiento en la temporada alta. El ensayo validó la capacidad del sistema en garantizar la seguridad del suministro.

A finales de julio, dentro del área de servicio de la red estatal china, la potencia máxima repartida de estos nuevos depósitos sumó 64,23 GW, con una descarga máxima en tiempo real de 44,53 GW, esto es un ascenso del 55,7 % con respecto al año pasado.

Durante la prueba, la capacidad de reducir los picos de estos sistemas igualó casi la producción de tres presas de las Tres Gargantas, lo que permitió mantener la provisión durante una media de 2,4 horas en los máximos vespertinos y reforzar la estabilidad de la red en momentos críticos.

En un gran avance tecnológico, el mayor proyecto de almacenamiento energético de «carbón a sal fundida» del país, en Suzhou, en la provincia de Anhui, al este de China, completó un ensayo de 168 horas e inició operaciones oficialmente. Se trata del primer sistema de depósito e intercambio térmico de sal fundida a nivel de gigavatios hora integrado con una unidad de carbón de China.

«El mecanismo de sal fundida es como conectar una «batería térmica» a una unidad de cogeneración convencional», explicó un directivo de la central eléctrica de Suzhou, dependiente de la sucursal en Anhui de la Corporación de Inversión Energética de China. Durante los periodos bajos, el vapor calienta la sal para almacenar energía térmica, luego esta se libera en temporada de mayor necesidad, lo que mejora la flexibilidad operativa y aborda el problema de equilibrar la calefacción con la generación eléctrica.

El sector del almacenamiento energético en China diversifica rápidamente las aplicaciones de los proyectos y acelera la implantación de múltiples vías tecnológicas. Bian acotó que, en 2024, la administración de energía aprobó 56 planes piloto en más de una docena de enfoques técnicos, lo que supuso un fuerte impulso en el desarrollo de tecnologías y equipos básicos.

«Los logros de China en este tipo de depósitos han pasado de progresos aislados a un marco sistemático», afirmó Rao Hong, científico jefe de la Red Eléctrica del Sur.

Las baterías de litio, agregó, registran mejoras generacionales, con rápidos adelantos en las celdas, la gestión térmica y la integración en la red. Mientras tanto, el depósito de aire comprimido, las baterías de flujo y el almacenamiento en volantes de inercia avanzan en técnicas que permiten la regulación de larga data necesaria para los sistemas altamente renovables.

Por otra parte, tecnologías de punta como las baterías semisólidas y sólidas, así como el almacenamiento de hidrógeno, aceleran su desarrollo para satisfacer las futuras demandas de flexibilidad en varios plazos, alta seguridad y resistencia en entornos extremos.