| spanish.china.org.cn | 20. 02. 2025 | Editor:Filo Fu | ![]() |
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Una nueva donación ilustra los horrores de la agresión japonesa
El francés Marcus Detrez revisaba un álbum de fotos que muestra la gratificante vida de su abuelo en Shanghai en la década de 1930, cuando una imagen evoca terribles momentos.
En agudo contraste con tranquilos lagos y bulliciosos puestos de comida en las calles, la fotografía muestra a un civil sin cabeza tendido en el suelo.
El hallazgo fortuito en el garaje de su casa familiar en 2021 embarcó a este joven de 26 años en un viaje en busca de la verdad que le ofreció nuevas pruebas de las atrocidades cometidas por los soldados japoneses durante la Guerra de Resistencia de China contra la Agresión Japonesa (1931-45), así como el coraje de los residentes locales, todo ello documentado en una colección de 622 fotos.
Detrez, acompañado de dos amigos, llegó a Beijing el sábado para donarlas, y luego visitó Shanghai para ver los lugares que aparecen en ellas.
«Me impactó mucho ver estas fotos terribles de la guerra, con cadáveres y bombardeos. Mi madre me contó la historia de mi abuelo, su vida en Shanghai, sus luchas, la invasión japonesa y los crímenes de guerra de los que fue testigo», dijo Detrez durante una entrevista el martes.
Detrez ha dedicado su tiempo libre a investigar el tema e intentar conocer mejor la vida de su abuelo en Shanghai como empresario, testigo y hombre de acción contra las brutalidades del conflicto.
El primer grupo de fotos descubierto en el garaje sumaba unas 170. En diciembre, él y sus parientes encontraron otros cientos de fotos relacionadas.
«Estuvimos pensando qué hacer con ellas y finalmente decidimos donarlas a China», explicó.
La colección yace guardada en un maletín de mano de cuero, el mismo que usaba su abuelo cuando volvía de China hace muchas décadas.
Al abrirlo y clasificar las fotografías en fundas y sobres impermeables, Detrez parece no inmutarse ante algunas de carácter chocante. Sin embargo, afirma que ha pasado muchas noches en vela desde que las encontró, y que sus familiares mayores llevan muchos años traumatizados por los recuerdos.
«Hemos llevado una pesada carga (emocional)», dijo Bastien Ratat, uno de los amigos de Detrez que colaboró en la donación.
No obstante, han persistido gracias al deseo de dar a conocer la verdad de una parte de la historia que ellos creen que el mundo no comprende del todo.
Ratat, también francés, explicó que en su país y en muchas partes del mundo, la Guerra de Resistencia de China contra la Agresión Japonesa se conoce como la guerra chino-japonesa.
«Hay una gran diferencia porque fue una guerra en la que el pueblo chino fue atacado, resistió y se defendió», dijo. «Para el abuelo de Detrez, extranjero en Shanghai, su mundo cambio de repente y tuvo que alzarse para proteger a su familia y amigos, incluidos locales».
A pesar de que contemplar estas imágenes es una experiencia dolorosa, Detrez sostuvo que es vital enfrentar estos eventos históricos y reflexionar sobre ellos.
«Como seres humanos, hemos cometido algunos errores, y debemos asegurarnos de aprender de ellos», resaltó. «Espero que podamos decir la verdad e inspirar a las futuras generaciones. Si no la decimos, si la negamos, viviremos en una gran guerra».
Tras concluir su viaje por China, Detrez, profesor de idiomas, dijo que planea establecer una asociación en Francia para fomentar la concienciación sobre las atrocidades sufridas por el pueblo chino y la amistad entre los pueblos de China y Francia.














