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spanish.china.org.cn | 21. 01. 2025 | Editor:Teresa Zheng [A A A]

TikTok servirá de barómetro del entorno empresarial en EE.UU.

Palabras clave: TikTok, EE.UU.
Spanish.china.org.cn | 21. 01. 2025

La noche del sábado (hora local), TikTok suspendió su servicio a usuarios estadounidenses, y tanto Google como Apple lo retiraron de sus tiendas de aplicaciones por la razón ya conocida: la orden de «prohibición o venta» de Washington so pretexto de «seguridad nacional.» Sin embargo, en menos de medio día, TikTok restableció algunas funciones básicas el domingo por la mañana y emitió un comunicado en el que agradecía a Donald Trump por «brindar la claridad y seguridad necesarias a nuestros proveedores de servicios.»

De la noche a la mañana, esta popular plataforma de videos cortos sufrió un revés, y muchos usuarios expresaron su alegría por el regreso. Desde emotivos videos de despedida antes del cierre hasta la huida colectiva a portales como RedNote, conocida como «Xiaohongshu», y finalmente videos de celebración por la vuelta del servicio, la manipulación política de un concepto exagerado de seguridad no solo ha causado fluctuaciones en las emociones del público estadounidense, sino también un «profundo dolor personal» a algunos que dependen de la aplicación para su subsistencia.

«Al cortar abruptamente el servicio, TikTok demostró lo impopular que era el veto entre sus usuarios», reportó Associated Press, citando a expertos.

Winston Churchill dijo una vez: «Siempre puedes contar con que los estadounidenses harán lo correcto, después de haber agotado todas las demás posibilidades.» En Estados Unidos, el centro del debate sobre TikTok ha pasado sutilmente de «seguridad nacional» a «cómo mantener con gracia TikTok en el país».

Lograr lo que Trump denominó «salvar TikTok» será un proceso impredecible y complejo. Sin embargo, lo cierto es que mientras la restricción avanza sin problemas a nivel administrativo y legal a causa de la «seguridad nacional», la oposición del público y del sector persiste. Al fin y al cabo, la plataforma conecta a 170 millones de usuarios estadounidenses y a más de 7 millones de empresas que prosperan en la red, junto con un vasto número de proveedores de servicios ascendentes y descendentes. Viendo la trayectoria general, no es difícil concluir que la trampa que algunos tendieron a TikTok les ha jugado una mala pasada.

La compleja situación no es un caso aislado, sino más bien un microcosmos del mercado estadounidense, donde siguen produciéndose incidentes similares. Desde el tema de Alstom hasta el reciente rechazo de la fusión entre Nippon Steel y US Steel, la creciente extralimitación del concepto de seguridad provoca interferencias y supresión de firmas extranjeras, lo que suscita preocupación entre los actores de mercado de diversos países. La tendencia exacerba además la incertidumbre en el ámbito de los capitales.

El destino final de TikTok servirá como una clara señal -o un termómetro- que revelará si Washington está dispuesto a resolver los problemas en términos comerciales normales o seguirá utilizando la bandera de la «seguridad nacional» para aplastar a las compañías comerciales.

Desde hace un tiempo, la mentalidad de «sobredimensionar el concepto de seguridad» es bastante popular en Estados Unidos. Bajo la misma, hay quienes la persiguen, extendiendo su alcance, politizando y militarizando problemas en áreas no relacionadas con ella, como la economía, la tecnología y la cultura. Este planteamiento ya ha dañado la imagen internacional del país y ha sido contraproducente para sus intereses. Si existe una manera de corregirlo, el estímulo positivo sería sustancial.

El 20 de enero fue el día de la toma de posesión del nuevo gobierno estadounidense. Además de TikTok, la comunidad internacional sigue de cerca cómo este tema refleja los cambios en el entorno empresarial nacional.

Es importante mitigar la interferencia de un «concepto de seguridad exagerado» en las operaciones comerciales normales y ofrecer un entorno abierto, equitativo, justo y no discriminatorio para los participantes en el mercado de diversos países que operan en Estados Unidos. Esto no solo es beneficioso para el país norteamericano, sino que también se ajusta a las expectativas de la comunidad internacional.