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spanish.china.org.cn | 24. 04. 2024 | Editor:Teresa Zheng [A A A]

Blinken debe estar preparado antes de aterrizar en China

Palabras clave: Blinken, Estados Unidos
Spanish.china.org.cn | 24. 04. 2024

El secretario de Estado estadounidense Antony Blinken visitará China del 24 al 26 de abril. Antes de su partida, el Departamento de Asuntos de Norteamérica y Oceanía del Ministerio de Asuntos Exteriores de China ofreció un avance a los medios con más de 3000 palabras e información relevante sobre su estadía. China ha acogido con beneplácito su visita y esta actitud no ha cambiado. Asimismo, hubo una explicación detallada de los cinco objetivos principales de la misma: establecer una percepción correcta, fortalecer el diálogo, gestionar eficazmente las diferencias, promover una cooperación de mutuo beneficio y asumir en conjunto responsabilidades como países importantes. China mantiene flexibilidad en el desarrollo de las relaciones bilaterales y seriedad en lo que a sus intereses fundamentales se refiere.

La rueda de prensa es oportuna para que el público y la parte estadounidense comprendan sin error el significado y el rol de esta interacción. Como acontecimiento relevante para la práctica del consenso alcanzado por los jefes de Estado de ambos países en San Francisco el año pasado, China le da la bienvenida a Blinken y expone sus expectativas y puntos de vista sobre los fines de su presencia. La ruta de Washington a Shanghai dura unas 20 horas, tiempo suficiente para que Blinken y su equipo examinen detenidamente la lista, a fin de dar con una comprensión correcta y presionar el "primer botón" antes de su aterrizaje en el país.

A juzgar por la tendencia actual de la opinión pública estadounidense, resulta evidente lo selectiva que es esta sesión informativa de la parte china. Justo antes de la visita, la prensa del país norteamericano siguió en la línea de "ejercer presión para exigir concesiones". Por un lado, citaron fuentes anónimas que afirmaban que Estados Unidos traía sanciones que podrían dejar a algunos bancos chinos fuera del sistema financiero mundial, supuestamente para aumentar su "influencia diplomática" de cara a la llegada de Blinken. Por otro lado, los Informes por Países sobre Prácticas de Derechos Humanos 2023 del Departamento de Estado continuaron con las mentiras sobre Xinjiang, acusando en falso a China de participar en el llamado "genocidio étnico" e indicando que Blinken "plantearía los derechos humanos al más alto nivel y de la forma más clara posible". Estados Unidos intenta pregonar ideas y percepciones equivocadas sobre China gracias a su hegemonía en determinados círculos. A decir verdad, este enfoque se ha utilizado en exceso y resulta descabellado si se recurre a él repetidamente.

Durante la reunión entre los jefes de Estado de China y Estados Unidos en San Francisco el año pasado, el presidente Xi Jinping propuso los "cinco pilares" para apoyar la "Visión de San Francisco" de los lazos bilaterales, con el "desarrollo conjunto de una percepción correcta" como punto destacado. China se centra en cinco objetivos claves para la visita de Blinken, y este principio sigue ocupando el primer lugar. ¿Por qué las relaciones bilaterales continúan fluctuando de una manera preocupante para la comunidad internacional? ¿Por qué la parte estadounidense convierte una visita normal en lo que parece un "ultimátum"? La razón fundamental es que la parte estadounidense aún no ha fijado una percepción correcta de China. De no resolver este tema, es como caminar de noche con los ojos vendados y cometer fácilmente errores e incluso bordear el peligro.

Como es de conocimiento general, el llamado "genocidio étnico" de Xinjiang es la "mentira del siglo", ampliamente refutada en todo el mundo. Incluso bajo el pequeño telón de acero cuidadosamente construido por los medios occidentales, las voces de la justicia que denuncian esta mentira son cada vez más fuertes. Sin embargo, esta aparece una y otra vez en el informe anual sobre derechos humanos del Departamento de Estado estadounidense. Aparte de suscitar dudas sobre la calidad del estudio, deja claro a todos las verdaderas intenciones de ciertas fuerzas en el país norteamericano de interferir en los asuntos internos de China y frenar sus industrias.

Detrás de este fenómeno extremo yace un asunto más profundo: algunas de las diferencias entre China y Estados Unidos tienen su origen en una incomprensión esencial del segundo acerca de la real situación del primero o en su presentación deliberada como rival y la distorsión de su percepción para contenerlo. En los últimos años, los equívocos de Estados Unidos con respecto a China han provocado fricciones en los vínculos bilaterales, un punto que China ha recalcado varias veces a su par norteamericano. Sin embargo, la diplomacia estadounidense tiende a priorizar la discusión de temas desde sus intereses, adoptando una postura denominada "pragmática". Combinado con un estilo de actuación que sugiere que "marca la pauta de la percepción", este enfoque conduce a menudo a argumentos farisaicos y absurdos sobre la visión de China y presiona las relaciones bilaterales.

Un viaje de 3 días no es una visita corta. Puede abarcar debates extensos y profundos sobre un amplio abanico de cuestiones. Los lazos deben estabilizarse y mejorar; avanzar por una senda de estabilidad, solidez y sostenibilidad. En este sentido, existe un gran margen de imaginación y cooperación para ambos países. Al mismo tiempo, China tiene sus propios intereses que mantener, principios que defender y objetivos que cumplir. Esperemos que la parte estadounidense muestre lucidez suficiente y evite cualquier tropiezo de apreciación.