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spanish.china.org.cn | 06. 12. 2023 | Editor:Eva Yu [A A A]

China y América Latina fortalecen en 2023 el puente de la diversificación económica en un mundo globalizado

Palabras clave: China y América Latina fortalecen en 2023 el puente de la diversificación económica en un mundo globalizado
Spanish.china.org.cn | 06. 12. 2023



Por Jorge Fernández


América Latina ve en China un socio estratégico para materializar un comercio más amplio y beneficioso para ambas regiones.


El tema más apremiante de la agenda de América Latina es la ampliación de la cooperación económica con miras a revertir y estimular el ralentizado desarrollo regional. Los estragos dejados por la COVID-19 se combinan con nuevos desafíos internacionales. El sistema económico de Occidente, del cual dependen numerosas economías del Sur, opera hoy con dificultades y sin proyecciones para un momento mejor de cara al futuro. Ante esta situación, las economías de América Latina están poniendo la mirada en China, a quien ven como un socio con el cual pueden diversificar sus economías y materializar relaciones de beneficio mutuo y ganancias compartidas.

Es así que líderes de América Latina, convencidos de que la dependencia del Sur en el mundo desarrollado ha generado subdesarrollo, ven en China a un socio prometedor con el cual pueden unir fuerzas para revertir el estancamiento y estimular el desarrollo económico regional. En este 2023, los intercambios alcanzados a ambos lados del Pacífico han registrado un creciente interés en estrechar los lazos, fortalecer las relaciones bilaterales, aumentar los intercambios económicos y sentar las bases para un comercio más amplio, más libre y de mayor rendimiento para todos.

La cooperación bajo el marco de la Iniciativa de la Franja y la Ruta está tomando forma como un nuevo paradigma de vinculación entre países, incluidos los latinoamericanos. En el décimo aniversario de la Iniciativa de la Franja y la Ruta, 22 países de América Latina firmaron memorandos de entendimiento, los cuales se suman a los tratados de libre comercio que países como Chile, Costa Rica, Perú y más recientemente Ecuador, ya tienen con China. Áreas como la infraestructura, la conectividad digital, la energía, la salud y la seguridad se enfatizan en los discursos, y ello sugiere que muchos estrategas regionales ven a China como un elemento con la capacidad de ayudar a reducir la dependencia del continente latinoamericano en sus asimétricas relaciones con Estados Unidos.

En noviembre pasado, en el marco de la 16ª Cumbre Empresarial China-Latinoamérica y el Caribe (LAC) celebrada en Beijing, se consolidaron prometedores perspectivas de colaboración económica entre China y los países de la región. Esta plataforma anual, de entre las muchas que celebra el gigante asiático, reflejó no solo la evolución que ha tenido la cooperación entre ambas orillas del Pacífico, sino que también resaltó el potencial y la complementariedad que tienen en campos como el de la tecnología yla energía, y en sectores como el de la cultura y turismo. América Latina se ha dado a la tarea de buscar nichos de oportunidad para ampliar su cooperación económica y, en consecuencia, ve en China un socio estratégico para materializar un comercio más amplio y beneficioso para ambas regiones.

Argentina y Brasil encabezan una tendencia hacia la diversificación en sus operaciones comerciales y financieras al incorporar el Renminbi (RMB) en su relación con China. En Argentina, la apertura de cuentas bancarias en yuanes, la instalación del "RMB Clearing Bank" a través del ICBC, y la autorización para operaciones en renminbi son ejemplos tangibles. En Brasil, la primera operación comercial en monedas locales, la firma del Memorando de Cooperación en Moneda Local, y la facilitación del Banco de China Brasil para la apertura de cuentas en RMB son indicadores de este enfoque. Estos ejemplos señalan una tendencia hacia la ampliación de la cooperación financiera, incluyendo la posibilidad de emisiones de deuda en renminbi, evidenciando la voluntad de estos países de fortalecer sus lazos económicos con China.

Este año estuvo marcado por encuentros fructíferos entre el presidente de China, Xi Jinping, y sus homólogos de América Latina. Si bien no todos han ocurrido en Beijing, las plataformas internacionales han ofrecido un espacio para el intercambio entre jefes de Estado, sentando bases y directrices para llevar las relaciones bilaterales a niveles más altos. Mientras el presidente de China ha sido anfitrión de varios mandatarios, como el presidente brasileño Luiz Inácio Lula da Silva, el presidente uruguayo Luis Alberto Lacalle Pou y la presidenta hondureña Iris Xiomara Castro Sarmiento, foros internacionales han sido aprovechados por jefes de Estado para el intercambio y la reflexión con el presidente Xi Jinping. En el foro de la APEC el presidente mexicano Andrés Manuel López Obrador y la presidenta peruana Dina Boluarte extendieron sus opiniones sobre varios asuntos internacionales, incluida la relación bilateral, con el jefe de Estado chino.

A través de los encuentros sostenidos entre el presidente de China, Xi Jinping, y sus homólogos en América Latina, se han logrado avances significativos para el fortalecimiento de las relaciones bilaterales. Estos encuentros han resultado en la elevación de las asociaciones estratégicas integrales con algunas de las partes, como fue el caso de la visita del jefe de Estado de Uruguay, y han fortalecido el principio universal de un camino de desarrollo independiente. Además, se han establecido acuerdos concretos, como el plan de cooperación de la Franja y la Ruta con Uruguay y la firma de documentos relacionados con comercio, inversión, economía digital, desarrollo ecológico, agricultura, salud, educación y cultura. Estos logros subrayan el vigoroso impulso de la cooperación bilateral en diversos sectores, destacando el crecimiento del volumen comercial chino-latinoamericano en miles de veces y la multiplicidad de beneficios tangibles para ambas partes.

En este marco de cooperación económica en constante evolución entre América Latina y China, la participación de países latinoamericanos en la Feria Internacional de Comercio de Servicios de China (CIFTIS) 2023 refleja esa búsqueda por la diversificación económica y el deseo de atraer inversiones a la región. Países de América Latina, entre ellos Argentina, Ecuador, Uruguay o Colombia, solo por citar algunos, han reforzado sus lazos comerciales con China. Argentina ha liderado el uso de yuanes para el comercio de servicios y ha experimentado resultados positivos en diversos sectores desde su participación en la CIFTIS desde 2020. Ecuador ha firmado un tratado de libre comercio, y con ello pavimenta el camino para un comercio bilateral sin restricciones. Uruguay, como primer país miembro del Mercosur en unirse al "círculo de amigos" de la Franja y la Ruta, subraya la importancia estratégica de China en su agenda económica. Colombia está aprovechando la influencia tecnológica de compañías como Xiaomi, Didi y Huawei para impulsar su desarrollo. Estas interacciones en eventos internacionales y acuerdos bilaterales subrayan el papel significativo de China como agente estimulador del desarrollo económico regional, como actor importante con el cual se diversifican relaciones comerciales y como un miembro del concierto de naciones con el cual se garantiza la estabilidad en un escenario internacional donde aún prevalece la ley del más fuerte.

El año que está por concluir atestigua un elevado interés por parte de América Latina para estrechar sus vinculaciones con el gigante asiático. Los líderes de ambas regiones, a través de encuentros y esfuerzos diplomáticos, están construyendo un puente que sirve como plataforma para unir a China con América Latina. Desde tecnología digital, hasta inversiones en infraestructura, pasando por el intercambio cultural y el turismo, los pueblos de ambas orillas del Pacífico están encontrando proyectos con los cuales se materializará la tan esperada diversificación económica en un mundo cada vez globalizado.