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spanish.china.org.cn | 26. 09. 2023 | Editor:Eva Yu [A A A]

El Sueño de los Juegos Asiáticos alza anclas en Hangzhou

Palabras clave: XIX Juegos Asiáticos de Hangzhou




Por Jorge Fernández


Los XIX Juegos Asiáticos de Hangzhou encarnan valores como la esperanza y la unidad, y no solo representan el trabajo esmerado y meticuloso para alcanzar la gloria, sino que llevan en sí mismos el anhelo profundo de China para unir más que nunca a una región.


Pese a los grandes avances alcanzados en el mundo, hay ocasiones en las que actores políticos, al intentar impulsar sus intereses egoístas, generan torbellinos internacionales que conducen indefectiblemente al retraso o la involución. Las desgracias se hacen tangibles con el surgimiento veloz de crisis humanitarias —muchas de ellas evitables—, causadas por la desconfianza y la hostilidad. Pueblos enteros condenados al ostracismo por el rechazo sin fundamentos a sus culturas, temidas y condenadas por ignorancia y desconocimiento. En medio de esas negras y sombrías intenciones, China trabaja para revertir, colaborando codo a codo con tantos países como le es posible, para construir un entorno de intercambio, paz y amistad. Ese es, en esencia, el espíritu y propósito de los Juegos Asiáticos de Hangzhou: frenar y repeler, ondeando la bandera del deporte, a aquellos que buscan sumir a Asia en un futuro sombrío y desolador.

Asia es un continente lleno de dinamismo e historia, del cual el conocimiento fluyó durante siglos hacia Europa, hasta que las potencias de Occidente violentaron su evolución durante el deleznable periodo colonial. Aunque ese periodo de vasallaje es ya historia, el dinamismo y conocimiento continúan vigentes, eclosionando con vibrante rapidez y llevando nuevos enfoques, pensamientos y aportaciones científicas a todos los rincones del planeta, incluyendo Europa y América. Está en marcha una revolución modernizadora que avanza hacia Occidente, y China, en Asia, es parte integral de esa renovada vitalidad. Por ello, en este evento multideportivo, China alienta al mundo a comprender y acercarse a lo que es diferente y peculiar, a colaborar y entenderse fraternalmente bajo la bandera del deporte. El deporte invita a la participación, al trabajo en equipo y a la consolidación de amistades.

Los países de Asia atesoran una sabiduría acumulada por grandiosas civilizaciones antiguas, permitiéndoles vivir y convivir en armonía y paz. Sus experiencias, a pesar de momentos críticos en la historia, han engendrado poderosas ideas que impulsan acelerados desarrollos. Asia se erige como una perla única en el mundo, suspicaz de maestros y proselitistas que pretenden enseñarle qué hacer para mejorar o qué acciones tomar para vivir en paz. En conjunto, los países de esta región poseen el conocimiento y la sabiduría para trabajar hacia un futuro mejor, conscientes de que este mundo, con recursos finitos, puede brindar entornos superiores mediante un esfuerzo colaborativo hacia un destino más promisorio. La belleza singular de Asia, de Oriente, no debe ser ignorada, distorsionada ni mancillada por intereses externos a la región. Los XIX Juegos Asiáticos se presentan como un poderoso catalizador que enriquece a la región, promoviéndola hacia el crecimiento y proclamando con fuerza que un continente, con su vasta diversidad cultural, puede construir un futuro compartido para la humanidad.

Los valores de este cónclave deportivo han congregado a élites de distintas disciplinas, y junto a ellos se hacen presentes prestigiosos dignatarios quienes, desde esta palestra, ponen de manifiesto su compromiso con el espíritu de los Juegos Asiáticos. Destacándose en el epicentro de esta justa está el presidente de China,Xi Jinping, quien ha hecho reiterados llamamientos en múltiples plataformas internacionales por la paz mundial. En esta ocasión, el mandatario ha hecho énfasis en el espíritu de unión a través del deporte y ha extendido tanto a los países asiáticos como a todo el mundo, un mensaje de paz, de buena vecindad y de colaboración conjunta. A ojos deXi Jinping, este evento es portavoz de una comunidad de naciones que en los años de la Guerra Fría padeció miseria, muerte y desolación. Hoy este colectivo se yergue como opositor a la división, a la discordia, a la imposición y a la confrontación de bloques, y alza su voz en favor de esfuerzos conjuntos tanto para el desarrollo individual como para el colectivo.

Qué mejor anfitrión para un evento de esta importancia que Hangzhou, capital de la oriental provincia de Zhejiang, e incubadora de centros tecnológicos y creativos del gigante asiático. La pintoresca ciudad, que fusiona historia y modernidad, es sede del gigante tecnológico chino Alibaba, y se posiciona a nivel internacional como una promotora de tecnología de vanguardia. La milenaria urbe no solo es portadora de una antorcha que invita a la competición deportiva, sino que es cuna de una vitalidad positiva que se proyecta en todos y cada uno de los estrategas que se dan cita en Hangzhou.

En un momento de la historia en el que la economía mundial, incluidas algunas de Asia, padecen de acuciantes recesiones, Hangzhou aprovecha este celebración como punto de inflexión rumbo a un nuevo horizonte económico. China tiene la materia para impulsar nuevos desarrollos y desempeñarse como una fuerza motriz, como una suerte de locomotora económica con capacidad para estimular y acelerar el avance de Asia en el mundo. Y para lograrlo, como la dirigencia china ha mencionado ya en reiteradas ocasiones, se requiere de la colaboración, de la confianza y del trabajo conjunto de todos, con el único objetivo de ser mejores, de ayudarse mutuamente y de no perjudicar a terceras partes.

La confianza por encima de la duda, la colaboración por encima de la rivalidad, el acercamiento por encima del alejamiento, la comprensión por encima del desconocimiento y el crecimiento por encima del estancamiento son pilares esenciales desde los cuales se puede generar un cambio en el escenario internacional. Los XIX Juegos Asiáticos de Hangzhou encarnan valores como la esperanza y la unidad, y no solo representan el trabajo esmerado y meticuloso para alcanzar la gloria, sino que llevan en sí mismos el anhelo profundo de China para unir más que nunca a una región. El gigante asiático invita a todos, en calidad de iguales, a colaborar y enfrentar conjuntamente los desafíos de un mundo en constante cambio. Los XIX Juegos Asiáticos, junto con China y las naciones de esta parte del mundo, hacen un llamamiento colectivo para construir una comunidad de destino común, donde la prosperidad, la paz y la unidad prevalezcan, tanto aquí como en todos los rincones del planeta.